Lofts, lo que quedó del negocio de los años 90
No son rentables, por la suba de los terrenos
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A principios de la década del 90, se denominaba loft a cualquier departamento moderno, y hoy el concepto se transformó para seguir vigente. El concepto original de la Gran Manzana, de viejas fábricas recicladas en viviendas, con plantas de grandes superficies, sin divisiones ni terminaciones y techos altos, nunca llegó a ser masivo en Buenos Aires, y lo más aproximado fueron casos aislados como los Silos de Dorrego, el Palacio Alcorta, los lofts de Darwin, y algunos en Puerto Madero, que impulsaron el auge. Según el arquitecto Darío López, del estudio Arquitectónika: "Llegó más el nombre que el concepto; además, lo interesante era tener más metros a menor precio, y eso no sucede con cifras que oscilan entre 800 y 1200 dólares el metro cuadrado".
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Actualmente, se construyen edificios nuevos de ocho pisos con unidades tipo dúplex con entrepiso, que balconea internamente, con alturas de 4 a 5,60 metros; superficies promedio de 75 m2 y buenas ubicaciones (Palermo SoHo, Hollywood y Las Cañitas), para llegar siempre a un público joven, con ingresos altos: profesionales solteros; parejas sin hijos, y como novedad, también divorciados de más de 35 años.
"En realidad son departamentos de dos ambientes con doble altura, pero los lofts más originales tardan en venderse porque son para un cliente muy especial", explica el arquitecto Horacio Berberian, de Shenk Propiedades. Lo mismo piensa Germán Gómez Picasso, de la consultora Reporte Inmobiliario: "El auge duró hasta 1997, y las unidades de 50 a 80 m2 son más bien departamentos con doble altura".
En cambio, el arquitecto Fernando Giesso, de Giesso Propiedades, que opera en San Telmo, opina: "La modalidad sigue vigente aunque ya no hay un boom. En esta zona hay muchos edificios reciclados, y la reventa y el alquiler funcionan muy bien".
Pero la novedad surgió el año último con la firma Baresa SA, que tomó una vieja estructura en Barracas, pasaje Lanín y Feijoo (allí se realizó Casa FOA), para convertirla en 70 lofts, 12 locales comerciales y amenities, con precios que oscilan entre 600 y 800 dólares, y con exitosa venta. En 2006 puede haber más novedades. Gustavo Fernández, director de la desarrolladora Central Park, dice: "Hay estudios de mercado y varios proyectos de tipo loft en Barracas: la ex fábrica Canale, el ex frigorífico Pampa y otro en las avenidas Patricios y Martín García; hay gente que quiere invertir". En esto coincide Gómez Picasso: "No es rentable por la incidencia del valor del terreno, pero si alguien realiza una buena propuesta aún puede ser una buena opción".



