Luminosa y sobria estética contemporánea
Remodelación total basada en la economía de recursos
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Proyectar sobre lo existente plantea mayores desafíos a los arquitectos que hacerlo a partir del terreno libre, aunque también revela las virtudes de trabajar limitado por condicionantes y la satisfacción de clientes y autores luego de la transformación.
Tal fue el caso de la vivienda que se muestra en esta página, en Delgado al 800, de Colegiales, obra del estudio de los arquitectos Mario Boscoboinik y Patricia Coprez, para un matrimonio de profesionales con dos hijos jóvenes.
El predio, de 8,66 metros de frente por 50 de fondo, contenía una casa de los años sesenta, con estar comedor al frente (con orientación Sur), sobre la calle, y cocina al Norte, con una ventana desde la cual intuir el jardín del fondo. En el piso superior, cuatro dormitorios. Revertida la situación luego de la intervención, que solamente conservó la estructura original y reutilizó algunas aberturas y solados, se potenciaron las ventajas que ofrecía el lote, volcando el estar comedor hacia el jardín y la orientación Norte.
Una puerta pivotante, sobre la línea municipal, conduce a un patio de acceso en triple altura -logrado al calar parte de la losa existente-, con piso de madera de incienso y piedra suelta. A continuación, se abre la recepción, desde donde se visualizan fragmentos de los espacios interiores y la perspectiva del jardín, verdadero estar exterior.
Sobre el frente, ocupando el lugar del antiguo estar, una biblioteca-escritorio cerrada hacia la calle con ladrillos de vidrio se aísla en su propia atmósfera. La recepción y escalera, como transición hacia el estar, son el preámbulo a la gran apertura de éste hacia la luz, el jardín, y la confrontación con el verde y el espejo de agua que se propone reflejar el clima interior.
Otra gran apertura en planta alta, destinada al área de música y video, continúa visualmente el estar. Comparten este nivel los tres dormitorios en suite: el principal con vestidor y office de apoyo. Una tercera planta se reparte entre el salón de juegos al frente y la terraza sobre el jardín, además de servicios y sala de máquinas.
El jardín conforma una unidad con la obra construida. Una expansión del estar y comedor diario, definida con solado de pórfido, se continúa con un sector de césped atravesado por un camino removible de listones de madera. La secuencia de recorrido se completa con un solárium, elevado mediante un deck, que remata en el quincho cubierto.
Concepto y materialidad
A partir de los 200 m2 de la construcción existente, tras siete meses de obra, la vivienda cuenta hoy con 390 metros cuadrados, más el jardín. Con una visión de apertura general a la luz y un espíritu de unidad tanto espacial como visual y de uso entre interior y exterior, los autores se propusieron crear una estética contemporánea con economía de recursos.
Para las cubiertas se utilizaron paneles de dos chapas galvanizadas con núcleo de espuma de poliuretano y aleros proyectados fuera del límite de la planta, para proteger y facilitar el mantenimiento de los paños acristalados.
Estas carpinterías exteriores, de aluminio negro pulido con doble vidriado hermético, ofrecen aislación acústica y térmica. Los dormitorios de los hijos se revistieron con corcho y paneles acústicos, a fin de reducir la transmisión del sonido de los equipos e instrumentos musicales.
Para los nuevos muros exteriores se utilizaron bloques de cemento a la vista, que combinan lisos y símil piedra, de color natural y azul grisáceo, "para remarcar en la piel del edificio un cierto aspecto de fortaleza", afirman los autores. En los interiores, en cambio, se recurrió a las gamas de amarillo, terracota, verde manzana y blanco, tonos que contribuyen -junto con el lucernario en la escalera- con la luminosidad buscada, poniendo en valor el contraste con el exterior.
"En lo formal, intentamos obtener una imagen con mucha transparencia hacia el jardín y un basamento cerrado al frente -que ofrece seguridad sin necesidad de enrejar-, pero que se abre y se retira en los pisos superiores -dicen Boscoboinik y Coprez- asumiendo el respeto por el tejido y el borde urbano propios del barrio."



