Mario siempre vuelve a Rosario
Por Luis J. Grossman
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Con el arquitecto Mario Corea Aiello, que vive y trabaja en Barcelona desde hace casi treinta años, caben aquellas palabras de Aníbal Troilo que, respondiendo a los que le preguntaban por qué se fue de su barrio, les decía: "¿Cuándo me fui de mi barrio? ¿Cuándo?, si siempre estoy llegando..."
Con Mario Corea Aiello sucede algo parecido, ya que cada vez que puede, cualquiera que sea el motivo, regresa a su ciudad natal. Esta vez tuvimos la oportunidad de verlo y escucharlo en Batimat-Expovivienda, ya que una obra de MCA se exponía como parte de la Colección 2003 de Arquitectos Argentinos en el Mundo (AAM) que con el arquitecto Daniel Casoy montamos en la gran exhibición de la Rural. Como parte de la presentación inaugural de AAM, el arquitecto Corea Aiello dictó una conferencia en la que mostró una parte de su producción reciente y aclaró algunas de las premisas que orientan su accionar creativo.
En primer lugar cuestionó una sentencia que tomó como axioma una buena parte de los arquitectos en el siglo XX, aquella que decía que La forma sigue a la función . "Sí -dijo Corea-, pero ¿a qué función? Porque es bien sabido que en el mundo actual las demandas de un programa de necesidades cambian de manera notable en plazos cada vez más cortos.
"A punto tal -destacó-, que en algunas obras que realizamos se producen alteraciones a veces muy profundas antes de que la obra esté terminada. Esto, en Europa y los Estados Unidos, ya es algo reconocido y se busca que las adaptaciones sean viables y puedan ejecutarse sin escombros. Para eso se aplica cada vez más la construcción en seco, con pavimentos y cielos rasos continuos y cerramientos con tabiquerías de placas de yeso o panelería que permitan los cambios sin roturas ni cicatrices."
Por esta razón, Mario designa sus propuestas con el rótulo de contenedores transfuncionales . Y aplica este criterio para el proyecto de hospitales, escuelas, centros administrativos o complejos deportivos donde, como siempre, hay núcleos duros (circulaciones, sanitarios, servicios) y el resto puede adaptarse modularmente a los aludidos cambios operativos y funcionales.
Otro cambio que Corea Aiello propone para un postulado básico del modernismo se refiere a la frase de Mies van der Rohe (un maestro que siempre admira) que decía: "Menos es más". En esta época de crisis y privaciones, Mario prefiere lograr "más por menos".
Otra premisa que defendió en su disertación se refiere a la concepción del lugar como marca genética de la obra .
El colega de Rosario, hoy a cargo de obras en España e Italia, vino a controlar unas casas que se construyen en la Patagonia con planos de su autoría. Después iba a pasarpor su ciudad natal para seguir la evolución de un gran hospital que proyectó años atrás.
Con frecuencia hay amistades que nacen con una divergencia. Mi relación con Mario, que era cordial, pero lejana, se vio reforzada a partir de una controversia teórico-práctica acerca del bello edificio que diseñó para el Centro Municipal Distrito Oeste, de Rosario. Desde entonces, aclarados los argumentos de cada uno, hemos arribado al respeto que merece la labor de un gran colega, el arquitecto rosarino Mario Corea Aiello.



