Monteviejo, bodega identificada con la cultura regional
Alta tecnología para la producción
1 minuto de lectura'
Al pie de la cordillera de los Andes, en el departamento de Tunuyán, Mendoza, el grupo vitivinícola y bodeguero francés Clos de los Siete construyó la bodega Monteviejo, el primero de los siete establecimientos previstos dentro de un plan de inversión global de cincuenta millones de dólares.
El proyecto correspondió a los estudios Agence d´Architecture Bruno Legrand (París) y Magis Arquitecturas (Mendoza), y fue desarrollado bajo la premisa de "armonizar e integrar el edificio al paisaje natural, sin interrumpir ni limitar la imponente vista del cordón de los Andes".
La superficie total de la obra fue de 9800 m2 cubiertos, lo que incluye sector de stock; vendimia; cuvier; barricas; sala de máquinas; administración; laboratorios; degustación, y departamento privado en el último nivel, con vista a los viñedos y a la Cordillera. Para la construcción, ejecutada en 14 meses y con aproximadamente 150 trabajadores, se emplearon 6000 m3 de hormigón elaborado y 800 t de hierro.
En el ingreso de la finca, un camino flanqueado por viñedos llega hasta el edificio, que está dispuesto de manera perpendicular y con la Cordillera como telón de fondo. Se produjo un leve desnivel en el terreno que, por efecto de la perspectiva, llega a cubrir casi por completo con viñas esa fachada, a modo de terrazas cultivadas.
En el centro de la composición se distingue el acceso en el núcleo de hormigón y vidrio con grandes escalinatas y columnas a modo de un templo, pero que hacia el otro lado ofrece un lenguaje más moderno. La fachada que mira hacia las montañas, en cambio, fue resuelta con ladrillo visto y amplios ventanales circulares, como si fueran grandes toneles.
Organización espacial
La planta rectangular se organizó en franjas longitudinales, disponiéndose ambientes con doble y hasta triple altura, de gran impacto visual. En la planta baja se ubicaron las áreas administrativas y privadas, resueltas con pisos de madera, piedra natural y carpinterías de cedro, y las áreas de stock, barricas de roble, cuvier y laboratorios, con pisos industriales; una galería perimetral (también con pisos de madera y piedra) balconea desde el primer nivel sobre estos sectores, y sirve para que el visitante tenga un completo panorama del proceso de elaboración del vino, sin interferencias.
Con el fin de obtener un producto de excelente calidad, se instaló moderna tecnología con capacidad de producción aproximada de 250.000 l (aunque 1.200.000 l es la capacidad total) y de 5.000.000 de botellas para stock. El proyecto contó con una inversión de cinco millones de dólares para la construcción, y de dos millones para el equipamiento y la puesta en producción.
Experiencia en viñedos
El grupo Clos de los Siete lo conforman siete accionistas (Bertrand y Jean Guy Cuvellier, Catherine Peré Vergé, Laurent Dassault, Benjamín Rotschild, Michel Rolland, Jean Michel Arcaute y Philippe Schell), que arribaron al país en 1998, y que, además, cuentan con otras propiedades en Argentina, Francia y Chile.
Monteviejo tiene 847 hectáreas de viñas, protegidas por diques contra las aguas aluvionales.
El emparrado es vertical y de 5500 pies por hectárea de densidad (1,80 m x 1 m de espaciado, densidad característica del Malbec).



