Niemeyer: Europa redescubre al poeta del cemento armado
En la Galería Nacional Jeu de Paume, una retrospectiva del arquitecto brasileño
1 minuto de lectura'
PARIS.- No hay que morir para ser reconocido como un gran maestro en el mundo de la arquitectura. Esta es la lección que nos deja Oscar Niemeyer, elpoeta del cemento armado, que a los 94 años-vivito y coleando en su hogar de Río de Janeiro- acaba de ser redescubierto por una legión de admiradores europeos gracias a una exposición itinerante que pasó el último año por Lisboa para anclar ahora en la Galería Nacional de Jeu de Paume.
Más de 500 de sus proyectos realizados en cuatro continentes son descriptos en la muestra con cariñoso detalle. Todo mediante fotos, diseños y dibujos a crayón, acompañados siempre por textos que transmiten su particular filosofía, tanto artística como política, como no podía ser de otra manera con el ferviente admirador de la Cuba de Castro y de la prosa de José Saramago.
La exhibición cuenta además con varios muebles de su creación, libros, esculturas y hasta la curiosa reproducción fotográfica, en escala real, de su estudio en Río donde se puede escuchar una selección de su música preferida (Vinicius de Moraes, Chico Buarque, etcétera). A esto se le ha agregado la proyección de un documental del cineasta belga Marc-Henri Wajnberg ( Oscar Niemeyer. Un arquitecto comprometido con su siglo ) así como un catálogo con más de 250 imágenes de sus obras.
Discípulo y maestro
Niemeyer fue discípulo y colaborador de Le Corbusier, con el que trabajó en varios proyectos; entre los más notables, la sede de las Naciones Unidas en Nueva York, en 1947.
Los dos hombres se conocieron en 1936 cuando el brasileño, que acababa de completar sus estudios, ingresó en el estudio Lucio Costa contratada para construir con Le Corbusier el ministerio de Educación y de la Salud en Río. Ese edificio, pionero en la arquitectura moderna latinoamericana, respeta los elementos propuestos por el arquitecto suizo, pero exuda una libertad de líneas que sólo pudieron ser fruto de las sugerencias del joven Oscar.
El genio carioca fue uno de los primeros en conjugar las curvas con los elementos ortogonales desarrollando, con la ayuda de sus ingenieros, imaginativas técnicas de cemento armado, un material barato y extremadamente plástico.
No sería hasta 1955 que Niemeyer acometería con Costa su labor de leyenda: la construcción de Brasilia, la nueva capital brasileña. El dúo concibió un plan de urbanismo en cruz ("como las alas de un pájaro o de un avión") cuya originalidad consiste en establecer un eje monumental que separa a los edificios públicos de entre sí, con escuelas, comercios, jardines y alojamientos para 3000 personas. La Plaza de los Tres Poderes, situada en el eje monumental, debe su nombre a la presencia del Palacio del Congreso, con sus cúpulas inversas y sus dos torres gemelas; el Palacio de Planalto, soportado por elegantes columnas, y la Corte Suprema.
Niemeyer iba a utilizar el mismo sistema constructivo a lo largo de su carrera. "A usted puede gustarle o no Brasilia, pero lo que no puede decir es que ha visto algo parecido en otra parte del mundo -suele repetir el arquitecto carioca-. Habremos cometido errores, pero nuestra intención era crear una ciudad que fuera símbolo del país igualitario y rico al que aspirábamos todos bajo la presidencia de Joscelino Kubischek." Tres años después de la llegada de la dictadura en 1964, Niemeyer se instaló en Francia donde André Malraux habría logrado que el general De Gaulle le permitiera trabajar. Fue entonces cuando diseñó la sede del Partido Comunista francés (construida 15 años más tarde), su obra preferida junto con el Museo de Niteroi (1990). La majestuosa y sobria sala del comité central ha sido abierta al público como parte del homenaje de los parisienses al genio que abrigaron hasta 1972.
El futurismo de ese edificio, como el de la mayoría de sus grandes obras, recuerda ahora los escenarios de las películas de ciencia ficción de los años cincuenta. El talento de Niemeyer probablemente sobrevivirá mejor el paso del tiempo gracias a sus proyectos más pequeños, como la escuela prefabricada que diseñó para los chicos de las favelas (1985-86) y que ya ha sido reproducida 286 veces.
Cómo, dónde y cuándo
PARIS (De una enviada especial).- La Exposición Oscar Niemeyer permanecerá abierta, de martes a domingos, hasta el 31 del actual, en la Galería Nacional de Jeu de Paume, Place de la Concorde, París 8éme. La entrada cuesta 6 euros (gratuita para los menores de 13 años).
La sala del comité central del Partido Comunista francés (2, Place de Colonel-Fabien, París 19éme.) puede visitarse, de lunes a viernes, de 14 a 18, previa consulta telefónica por el 00-33-1-40401212.



