Nuevo polo de diseño frente al hipódromo
Abrirá en septiembre un stud reciclado como multiespacio
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La zona norte se consolida como un polo de desarrollo para las inversiones, especialmente el bulevar Dardo Rocha, en San Isidro, que concentra 12 edificios de oficinas, 20 restaurantes, 2 galerías de arte, 5 locales de indumentaria y 4 de diseño. La realidad indica que permanentemente se suman nuevas propuestas, cada vez más diversificadas; esto permite a los habitantes disfrutar de las tendencias en diseño, arte, moda y gastronomía sin tener que recorrer los 20 km que los separan de la ciudad de Buenos Aires.
La transformación comenzó a mediados de los años 90, en el segmento de Dardo Rocha, entre Santa Fe y Fondo de la Legua (25 cuadras), frente al hipódromo, gracias al impulso de la construcción de la autopista Panamericana. Esto atrajo inversiones para la construcción de muchos edificios de oficinas (que suman hasta el momento 13.500 m2), que competían por su bajo precio por metro cuadrado y el estar en una zona con menor densidad edilicia. Simultáneamente, se instalaron grandes restaurantes de perfil tradicional. Según la palabra de Ignacio Aguirre, de CB Richard Ellis, un comercializador muy activo en la zona: "Con la crisis de 2001-2002, el crecimiento de oficinas se detuvo, pero en los últimos tiempos la demanda resurgió".
Actualmente, la fisonomía de esta arteria se está transformando, especialmente porque los viejos studs se convierten en galerías de arte, diseño o locales de indumentaria. Precisamente, en Dardo Rocha 2260, en lo que fue un viejo stud, se desarrolla un multiespacio que combinará rubros que sólo se pueden encontrar en Palermo, Las Cañitas y Recoleta.
Proyecto Deriva
Deriva, el nombre del proyecto elaborado por el estudio Armendares, Ferreiro, Rey Arquitectos (AFRA), se sumará en septiembre a la nueva oferta que se produjo con la instalación de tiendas de ropa como El Cardón o Etiqueta Negra; de diseño, como Americana, Amo mi Living o Medialuz; y de arte, con el Stud de las Artes.
"Nuestra propuesta -explica el arquitecto Pablo Ferreiro, de AFRA- intenta paliar las carencias típicas de la zona, en la que siempre faltaron comercios con cierto estilo, pero también se inserta en un proceso de transformación impulsado por el municipio de trasladar los viejos studs hacia el interior del hipódromo y darles nuevos usos."
Por su parte, el arquitecto Saturnino Armendares, de AFRA, explica que quisieron aprovechar este impulso de desarrollo de la zona y "elaboramos esta propuesta que respeta la historia de la zona y las características típicas del stud". La obra, en marcha, se realiza en un predio de 2000 m2, con un patio central que conserva los jardines con sus árboles. También se mantienen las dos tiras de boxes apoyadas sobre las medianeras (que se convertirán en 12 o 14 locales con primeras marcas), que serán restaurados y sólo se eliminarán algunas paredes divisorias.
En la porción del terreno al aire libre, con frente a Dardo Rocha, estará emplazado el restaurante. En el sector frente a la calle Catamarca se ubicará el estacionamiento y el patio de esculturas destinado a actividades relacionadas con el arte. La idea principal -explica Armendares- es conjugar la arquitectura existente del stud con la nueva del restaurante; de ese modo, los boxes de ladrillo a la vista con postigones de madera (en plena etapa de restauración) le dan los límites al patio, mientras que el sector gastronómico contará con un gran techo de madera con una superficie lateral de vidrio que no interrumpirá la perspectiva que se tiene al ingresar en el multiespacio. En este restó, sólo la barra y la bodega aparecen con fuerza, y posibilita el armado de un hall, un salón y un living." Asimismo, en una de las cabeceras de los boxes (hacia Dardo Rocha), se destinarán espacios como cocinas, baños y salones privados; éstos se alquilarán para reuniones de trabajo o celebraciones, entre otras posibilidades.
Se hará especial hincapié en la iluminación, que se combinará con los materiales para brindar una sensación de calidez y confort. Uno de los puntos fuertes del proyecto Deriva es la instalación de la tienda Puro Diseño, que ocupará un espacio de 120 m2 con diseños de indumentaria, accesorios, mobiliario y objetos, más mobiliario de jardín y equipamiento exterior de la casa, de acuerdo con las características de la zona.En tanto, Pablo Pini, uno de los directores de la Compañía de Negocios Comerciales (CNC), a cargo de la consultoría y administración del multiespacio, que se inaugurará en septiembre, se mostró muy entusiasmado con el proyecto, porque "no existe una oferta de este tipo fuera de Capital.
"Además del diseño, se prevé la presencia de una heladería top, un sector destinado a la mujer (peluquería y otros servicios), y también locales de venta de libros, música y revistas importadas".
Finalmente, la pregunta necesaria es ¿por qué Deriva?, y el arquitecto Armendares da la respuesta. "Hacia 1950 existió un grupo de diseñadores que salió a transitar por París y otros lugares, en busca de situaciones o hechos que dispararan la creatividad. De esta forma diagramaban recorridos de acuerdo con las sensaciones que habían recogido durante la deriva. Para nosotros, en el proyecto hay diseño, recorrido y distintas situaciones espaciales; por lo tanto, hay deriva", concluye.



