Nuevos puntos de vista para la antigua ciudad flotante
Propuesta para espacios de uso público
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En agosto último, durante la Bienal de Venecia, se realizó el workshop Vivere Venezia , que convocó a los mejores estudiantes de nueve prestigiosas escuelas europeas de arquitectura. La Universidad de Arquitectura de Venecia (IUAV), el Conzorzio Venezia Nuova, en colaboración con la Ciudad de Venecia, organizaron este encuentro para promover diseños e iniciativas que apunten a reflexionar sobre el tema de habitar y vivir hoy el espacio de uso colectivo y peatonal de esta ciudad. El desafío fue contemplar las características complejas de Venecia (por ejemplo, sus 70.000 habitantes y sus más de 10.000.000 de turistas anuales) para proponer equipamiento, iluminación o arquitectura nueva, de caracter efímero o permanente.
Las propuestas de todos los equipos se expusieron en el Museo del Correr, en septiembre último; en diciembre próximo, estará listo el catálogo y la página Web, para su difusión masiva y el debate en las instituciones europeas. También se informó que en junio de 2003 se conocerá y realizará el proyecto ganador, oportunidad en la que se podrá verificar la utilidad y funcionalidad del equipamiento creado por los arquitectos.
Paisaje que se diluye
Por la Universidad Politécnica de Catalunya (una de las casas de estudio en cuestión), fue seleccionado uno de los equipos de su máster 2002 Arquitectura: crítica y proyecto , integrado por los arquitectos Carolina Vidal y Ricardo Schulz (Buenos Aires), Julia Campomaggi (Rosario), Rachel Neeson (Sydney) y Rafael Montard (París), para trabajar coordinados por los arquitectos barceloneses Carles Muro (profesor) y Lluís Ortega (tutor).
El trabajo de este equipo se ocupó del sector circundante de la Estación Santa Lucía, puerta principal de ingreso en el centro de la ciudad por donde circulan a diario residentes, visitantes por trabajo y turistas.
El análisis se tradujo en gráficos de los flujos de circulación y visuales, por ejemplo, para generar operaciones a diferentes escalas (desde regulación urbana hasta diseño industrial), todas proyectadas con la misma estrategia.
Para mejorar la afluencia peatonal, se construirá un cuarto puente que conectará la Estación Santa Lucía con el Piazzale Roma. Además, algunas construcciones que obstruían visuales (al Ponte Degli Scalzi o la peatonal Lista di Spagna) determinaron su remoción; es el caso de las paradas y los puestos de venta de tickets del vaporetto (rediseñados con formas simples y curvas), que se trasladaron cerca del edificio de las oficinas de la antigua estación de trenes. Al mismo tiempo, con su reapertura, la Puerta Regal será devuelta a los ciudadanos.
El espacio público que bordea el Gran Canal fue trabajado con terrazas de dimensiones variables e irregulares, semejantes a un terreno natural que se diluye en el agua; ahí se establecen diferentes relaciones con el agua, y el peatón puede sentarse a contemplar el paisaje o recorrer sus múltiples movimientos, iniciando una compleja aventura.
Ocho formas de pensar arquitectura
Las universidades y los profesores arquitectos que coordinaron los grupos participantes en Vivere Venezia fueron: Universidade Autonoma de Lisboa (Manuel Arias Mateus); Berlage Institute Amsterdam (Vendram Mimica); Escuela Tecnica Superior d«Arquitectura de Barcelona (Carles Muro); Ecole Polytechnique Federal de Lausanne (Luca Ortelli); Escuela Politecnica Superior d«Arquitectura de Alicante (Alfredo Payá); Technische Universiteit Stuttgart (Boris Podrecca); Facoltá di Architettura di Ljubljana (Vojteck Ravnikar); Ecole d«Architecture de Versailles (Arnoldo Rivkin), y el Istituto Universitario di Archittetura di Venezia (Alberto Ferlenga, Alberto Cecchetto, Roberto Sordina, Armando del Fabbro, Aldo Aymonino y Attilio Santi).
Fotos: Gentileza Grupo Vidal/Capomaggi/Neeson/Schulz/Montard



