Para armar: Molecule, la casa que se construye y deconstruye
Un invento argentino, es un sistema sencillo y resistente que también puede viajar con uno
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"Me encanta viajar por la Argentina --cuenta el empresario e inventor Matías Konstandt--. Tanto, que pensando en qué pasaría si me quedase a vivir tres o cuatro meses en alguno de sus rincones ideé una vivienda de estructura liviana, de ensamble y desarme rápidos." Apasionado por la arquitectura y el diseño, este empresario de la construcción se propuso realizar una casa transportable, fácil de armar en cualquier tipo de suelo y clima.
Después de un año y medio en el que aprendió a usar CAD y máquinas especiales, la proyectó y construyó con un sistema experimental de estereoestructuras de aluminio, que patentó en Estados Unidos como Molecule ("porque la podés armar como una molécula"), y que superó sus propias expectativas. "En lugar de experimentar con la idea original, una vivienda pequeña o una habitación de 3x3, construí una de 300 m2 en dos plantas", explica. Es la casa que ahora habita en el barrio privado La Celina de Ingeniero Maschwitz. Toda la estructura de la vivienda, la base, las paredes interiores y exteriores, los techos, las galerías y hasta la estructura de la pileta, está levantada con este sistema.
"Son dos elementos, el tubo y el nudo --indica Konstandt--. Lo novedoso de esta estereoestructura es, justamente, el sencillo sistema de encastre entre ambos, que puede armarse con peones que no saben nada de construcción, como si fuera un mecano. Además, es muy atractivo y los tubos de aluminio tienen muchas variables, de un uso artístico, como las esculturas, a otro militar. Para los tubos se puede utilizar también hierro, madera o plástico, pero el aluminio es muy resistente y anticorrosivo."
Toda la estructura está diseñada a partir de estos tubos de aluminio de casi 30 cm de largo que, encastrados en nudos realmente ingeniosos (también de aluminio, son sólo dos piezas y un tornillo) con una disposición piramidal, van formando planos o redes. Este concepto de lo piramidal permite que la resolución, en montones de pequeñas diagonales, aporte un dinamismo y una solidez increíbles y es, a su vez, la razón de la liviandad del sistema.
Konstandt, que empezó a trabajar con esta figura por razones estéticas, aun antes de conocer sus propiedades arquitectónicas, cuenta que la pirámide pesa 4 kilos por m2. "Si hacés una relación de resistencia entre lo que le cargás de peso y lo que pesa el material te va a sorprender; resiste lo mismo que una losa de 10 cm que pesa 250 kilos por m2. Su liviandad es increíble". La vivienda, de este modo, alcanza un peso neto de 26 toneladas, diez veces menos que una casa de ladrillos tradicional.
Con las propias manos
La simpleza del sistema Molecule permite que personas sin conocimiento de construcción puedan desarrollar la estructura, sin tener que manejar herramientas especiales, "lo más rápido y sencillo es un destornillador eléctrico, no hay que soldar nada --aclara--, y se pueden colocar andamios o directamente caminar sobre lo que vas armando, es como una escalera".
Una vez que el esqueleto de la casa estuvo terminado empezó a revestirlo. "Está todo emplacado --cuenta orgulloso Konstandt--; todo lo de afuera que parece hormigón es telgopor de 5 cm, con 1 cm de revoque; para las paredes usamos fibrofácil, y para el piso poliestireno expandido y una capita de cemento patinado con enduido calcáreo." Alternativas que no agotan las posibilidades de su invento, que permite distintas resoluciones estéticas: "Funciona con cualquier tipo de revestimiento y en la terminación el sistema, que tiene una estética fuerte, puede o no estar a la vista", indica.
En su casa, las galerías, las columnas y el cielo raso, cuya cara se revistió con papel metálico plateado, están a la vista. "La estructura es superliviana --agrega-- y totalmente antisísmica; como el techo las paredes y el piso están tan unidos responden todos juntos al movimiento. Además, puede combinarse con cualquier sistema de construcción tradicional."
Los espacios son muy amplios, resueltos con simpleza y con mínimos elementos. La vivienda tiene un living de 80 m2 en doble altura y comedor independiente, un dormitorio con baño en suite, dos dormitorios secundarios y una cocina de 32 m2. Exteriormente, la volumetría es simple, definida como un prisma rectangular de techo plano, arquitónicamente contemporánea.
"La cámara de aire, entre los revestimientos, es perfecta para la aislación térmica y acústica --aclara Konstandt--; al mismo tiempo, la pared hueca permite pasar todo tipo de instalaciones." Además de permitir un óptimo comportamiento antisísmico, el sistema de estereoestructura Molecule hace frente al viento, logra buena resistencia al fuego y favorece una excelente aislación hidrófuga, porque la fundación flotante impide el contacto con la humedad ascendente del terreno.
En síntesis, un sistema liviano, sencillo y efectivo, con potencialidades prácticas y estéticas, que apenas está dando sus primeros pasos. "Todavía no estudié la cuestión de las curvas, pero lo interesante es que se lo puede hacer crecer tridimensionalmente, o en grandes espacios se puede armar algo esférico. Y un módulo de 4x8 se puede transportar en una camioneta y armar con dos personas en una semana", destaca.
Diseño interior
La versatilidad y originalidad de este sistema de encastre permitió a Konstandt extender su uso al área del diseño. "También se puede utilizar para muebles, como soporte de una mesa de vidrio o de camas. El sistema es excelente para hacer laboratorios, por ejemplo, en la Antártida, para casas que necesitan ser livianas por el terreno y para ferias, por el rápido armado de los stands", comenta.
También considera la potencial utilización de su estereoestructura para fábricas o edificios, con tubos de un diámetro más grande, o incluso para la industria aeroespacial. "Y un ingeniero me llamó para averiguar sobre la posibilidad de hacer una plataforma para helicópteros sobre el mar", cuenta.
Dispuesto a completar su sueño, Konstandt diseñó también los cuatro sofás del living de su casa, en planchuela de hierro, las banquetas, un espejo rodante con madera, los cuadros y las esculturas, incluyendo una estructura geodésica que deambula por el jardín según sople el viento.
Comercialización
Después de patentarlo en los Estados Unidos, Matías Konstandt no está pensando en comercializar directamente su sistema Molecule. "El mercado más permeable a los nuevos sistemas constructivos es el americano --indica--; mi idea es buscar gente interesada para comercializarlo como royalty o franquicia." Sobre su uso aquí, agrega: "El costo de la estructura en la Argentina tendría que estar alrededor de los 100 pesos por m2 y es realmente muy fácil de producir".
Sin embargo, entiende que el concepto puede tardar en ser entendido y adoptado. "Es algo muy anticipado al futuro; lo veo en el tema viviendas de acá a quince años, para la gente que quiera alejarse de la ciudad, hacia la naturaleza --dice--. Ese es el cliente ideal, que podrá armar y desarmar su casa donde quiera en poco tiempo; yo soy un amante de la naturaleza y por eso surgió el estudio para encontrar un método efectivo y económico que me permitiese armar y desarmar una casa rápidamente."



