Para ver y ser vistos
Se inauguró en San Telmo el primer hotel gay de América latina; con ingeniosa estrategia de marketing y un diseño basado en transparencias y detalles pulcros invita a pasar
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Basta una mirada suspicaz para que las vacaciones empiecen mal. El empresario catalán Juan Juliá estaba cansado de llegar con su pareja a la recepción de un hotel y verse en la obligación de aclarar que había reservado una habitación con cama doble. De esos momentos poco gratos nació hace unos años en Barcelona el Axel Hotel, el primer alojamiento cinco estrellas concebido para satisfacer la principal demanda del viajero gay, que es la misma que la de cualquier turista de este planeta: pasarlo bien, y en lo posible, inadvertidos.
Ya convertido en empresario hotelero, en 2004 Juliá ( 35 años, graduado en Negocios) llegó de paseo a Buenos Aires. Tan encantado quedó con el ambiente cosmopolita y la amabilidad de la gente que decidió comprar un terreno sobre la calle Venezuela, en San Telmo, y abrir el segundo ejemplar de la incipiente cadena de hospedajes "heterofriendly"; léase, amistoso con los heterosexuales. Además de 3.000.000 de dólares para invertir, Juliá contaba con las ventajas de la devaluación argentina y con la buena prensa que en 2003 generó en todo el mundo la aprobación de la ley de unión civil porteña.
Cinco estudios argentinos fueron convocados para presentar proyectos que contemplaran el concepto de hotel boutique y la transparencia como recurso para estimular la comunicación entre los pasajeros. La interpretación más ajustada fue la del estudio de Gustavo Azpiazu y Javier García, de La Plata, que se despacharon con un edificio austero pero muy sugerente, absolutamente contemporáneo e identificado con la filosofía del usuario. "Después de escuchar las ideas del propietario, entendimos que había una fuerte necesidad de mostrarse y comunicarse visualmente; de mostrar la casa, que no sea una cosa oculta o de perfil bajo", recuerda Azpiazu.
Para verte mejor
Mucho vidrio, la última tecnología y confort sin pretensiones son la fórmula de este edificio, levantado sobre un lote irregular de 19 por 58 metros, donde antes hubo un viejo conventillo.
La estructura consta de dos subsuelos, planta baja, cuatro niveles de habitaciones (48 en total, 12 por piso) y un spa, todos articulados por un espacio central en gran altura que va desde el primer subsuelo hasta el nivel de las habitaciones. La circulación está recorrida por una cascada de agua sobre el lado derecho, opuesto al núcleo de ascensores, que son como cápsulas de vidrio, y los pisos, conectados por puentes y escaleras en metal y vidrio, generan en cada nivel un pequeño estar donde funcionan los business centers. En el remate del edificio está el spa, donde la vedette es una piscina con fondo de vidrio que hace las veces de techo y que, además del paso de luz hacia el núcleo central, permite espiar a los nadadores mientras flotan plácidos en el agua. En la planta baja están la recepción, una tienda, sanitarios, una habitación para pasajeros con discapacidad, y en el área central, entre ambas fajas de servicios, el lobby y el restaurante para no más de 50 personas. Las 48 habitaciones dan al frente y al contrafrente; son angostas, y en el antetecho de la fachada están identificadas con los colores de la bandera gay (en tonos pastel). Para lograr una buena aislación acústica se colocó una doble placa de roca de yeso en ambos lados, y se rellenó con compuesto de celulosa de papel.
La estructura portante del edificio es de hormigón armado en bases, columnas y entrepisos sin vigas en las áreas principales. El núcleo de circulación se desarrolla en toda su altura con tabiques de hormigón armado a la vista, lo que contribuye a dar rigidez al conjunto. La arquitectura interior y algunos detalles de diseño que enfatizan el concepto del emprendimiento fueron aportados por el arquitecto catalán Iñigo Hernández, que recicló la casa donde funciona el hotel Axel de Barcelona.
Ficha técnica
- Obra: hotel Axel
- Comitente: Axel Group, España
- Proyecto: Gustavo Azpiazu y Javier García
- Asociados: Valeria Azpiazu, Fabián Sedano, Nicolás Vitale y Matías García Vogliolo
- Dirección técnica: G. Azpiazu y J. García, con la colaboración de Arq. Roberto Heitz e Ing. Martín Repetto
- Arquitectura y diseño interior: Iñigo Hernández Tofé (España)
- Project Manager: Ing. Isabel Puig (España) y Hernán Vela (Argentina)
- Asesor turístico hotelero: Alfacrux
- Empresa constructora: Diclap SA
- Superficie construida: 3700 m2
- Fecha de inicio: Mayo de 2006
- Fecha de terminación: Octubre de 2007



