Parejas de arquitectos
1 minuto de lectura'
Acaban de pasar por Buenos Aires y Rosario, donde pronunciaron exitosas conferencias, dos parejas de arquitectos españoles: Enrique Sobejano y Fuensanta Nieto, y Juan Carlos Sancho y Sol Madridejos, ambas sociedades con estudio en Madrid. Del primero de estos estudios se publicó en estas páginas una reseña y un proyecto, el 22 de agosto último; del segundo, nos ocuparemos en breve, ya que también acumula una notoria serie de obras.
Pero la idea de escribir estas líneas nació después de un diálogo con Mario Gandelsonas, colega y compatriota que partió primero a París, donde cursaron con su esposa, Diana Agrest, y la conducción de Roland Barthes hace justamente 40 años. Más tarde se radicaron en Nueva York para desplegar desde entonces y durante estas cuatro décadas un calificado accionar en la investigación, la docencia y la práctica profesional. De tal manera, en una semana tuvimos la oportunidad de observar cómo, en una simbiosis nada fácil de encontrar, varias parejas de arquitectos vienen a demostrar una eficiencia y una creatividad que merecen un análisis exhaustivo para explicar esta recíproca complementación y su continuidad en el tiempo.
Ya hubo en años recientes casos como el de Carmen Pinós y Benedetta Tagliabue, que fueron sucesivamente parejas del inolvidable arquitecto catalán Enric Miralles; Alison y Peter Smithson, en Gran Bretaña; Robert Venturi y Denise Scott Brown, en Estados Unidos. Y entre nosotros, Flora Manteola y Javier Sánchez Gómez, en el equipo conocido por la sigla MSGSSS, y María Haydé Pérez Maraviglia y Carlos Mariani, en Mar del Plata.
Pero los ejemplos a los que aludí al comienzo revelan, creo, una mayor excepcionalidad. Porque tanto en la España de la segunda mitad del siglo pasado, envuelta todavía en la nube de machismo cerril que se proyectaba como una sombra desde los años de Franco, como en el clima universitario que encontraron Agrest-Gandelsonas a su llegada a los campus norteamericanos era una auténtica proeza que una mujer ocupara posiciones relevantes y se diera a conocer firmando ensayos y proyectos. Hace una semana se presentó Exurbanismo , el libro de Mario Gandelsonas, que editó en castellano Infinito, y en la charla del día siguiente, Mario recordó el impacto que tuvo en Princeton la llegada de Diana. Es un cambio que debe registrarse.
luisjgrossman@gmail.com



