Propuestas para renovar un barrio
Un gran espacio cultural y artístico que funcionaría en las tierras situadas sobre la avenida Bullrich
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Durante los años noventa, en la Ciudad de Buenos Aires se produjo una apabullante ola de crecimiento edilicio. Una de las zonas que más se benefició con el auge constructivo fue Palermo Nuevo: en poco tiempo, se elevaron muchos edificios y modernas torres de compleja infraestructura, que cambiaron la fisonomía de un sector algo deteriorado de este tradicional barrio.
Si bien hubo una evolución notable en la arquitectura de los edificios, la transformación se concretó de manera parcial. En las tierras situadas sobre avenida Bullrich, entre las avenidas Santa Fe y Del Libertador, y las vías del ferrocarril, el espectáculo no resulta demasiado atractivo a la vista.
Por ese motivo, el estudio Aizersztein, de los arquitectos Liliana y Alejandro Aizersztein, e Igor Demidoff, desarrolló (con la colaboración de Alejandro Gutiérrez, para esta obra en particular) un proyecto para modificar esa área.
La propuesta consiste básicamente en la creación del Centro de Artes y Oficios de Buenos Aires (Caoba), que funcionaría como un gran espacio cultural y artístico, con un estacionamiento de 1000 cocheras.
En el origen
"La idea surgió espontáneamente al observar la gran contaminación visual imperante, en la que conviven muchos carteles publicitarios, terminales de colectivos, un cementerio de autos y hasta rollos de cables en desuso", cuentan los autores.
Además se agregan otros factores: como consecuencia de la expansión demográfica de Palermo Nuevo, hay superpoblación de automóviles, saturación del tránsito los fines de semana en el Rosedal, e inexistencia de espacios dedicados a artes y oficios.
Por eso, este importante desarrollo urbano prevé refuncionalizar estas tierras de la ciudad estratégicamente situadas, pero que en la actualidad están mal utilizadas y desaprovechadas.
En un terreno de 20.000 m2 se construirían 40.000 m2 de obra. En la planta baja habría 1000 cocheras, que solucionarían los problemas de estacionamiento; la planta alta se destinaría a una plaza pública, un centro cultural con volúmenes sueltos de talleres y salas de exposición dedicados a la difusión de artes y oficios, un anfiteatro, paseos y bicisendas. En las cabeceras se establecerían locales gastronómicos.
Otro aspecto para destacar es que se atravesaría con túneles el talud del tren, lo que permitiría una continuidad de las calles Demaría, J. F. Seguí, Juncal y Berutti, y una vinculación peatonal con Palermo Nuevo. El tipo de construcción sería el tradicional; en la parte superior se utilizarían materiales livianos. En total, la ejecución de la obra demandaría un año y medio.
"El proyecto está en una etapa preliminar; falta que el Gobierno de la Ciudad se interese y decida impulsarlo", sostienen. Y agregan: "Nuestro estudio elaboró la propuesta, pero no nos interesa su explotación; sólo queremos que se respete la propiedad intelectual y los honorarios mínimos."
Los pasos por seguir
¿Cuál sería el mecanismo para su mantenimiento? Según explican los arquitectos, "la actividad comercial en Caoba permitiría solventar los costos de mantenimiento; se podría hacer una licitación, y la empresa que decida invertir los 15 millones de dólares necesarios, aproximadamente, se encargaría de la explotación del predio y del pago de un canon al Estado".
¿Y cuáles serían los pasos por seguir? Para que este sueño del estudio Aizersztein comience a concretarse, es necesaria la difusión y el consenso. "Lo hicimos conocer en el barrio y tuvo mucha aceptación; incluso en estos días, Alejandra Covello, de Covello Propiedades, comenzará a juntar firmas para apoyar la propuesta", concluyen.
En Palermo, centro de operaciones
El estudio Aizersztein se formó en 1979. Comenzó por obras en pequeña escala, con la construcción de casas y oficinas; en 1985, se destacó con la realización de la decoración de importantes restaurantes y la construcción de casas.
En la década del noventa empezó el despegue, con la construcción del primer edificio en Palermo, al que le siguieron otros de mayor jerarquía. En 1998, se fundó KAS, la sociedad desarrolladora de sus proyectos.
Actualmente, tiene 100.000 m2 de obra, entre construido y por construir; la mayoría de sus emprendimientos están en Palermo (especialmente en Palermo Nuevo), y en los próximos días comienza la construcción de una torre de 27 pisos sobre Cerviño, entre Sinclair y Bullrich, denominada Cerviño Nuevo , con departamentos de uno, dos y tres ambientes, vigilancia las 24 horas, jardín parquizado, pileta y solárium, entrada imperial y grupo electrógeno, cocheras fijas optativas y un sector de juegos para niños, entre muchas otras ventajas.
"Buscamos que todos nuestros emprendimientos tengan una característica distintiva; por ejemplo, en esta obra el remate tendrá un formato tipo rascacielo, y todos los materiales serán de alta calidad", aseguran los arquitectos responsables del estudio Aizersztein.



