Puro matiz
El diseñador Pablo Chiappori y el secreto de sus múltiples propuestas
1 minuto de lectura'
Pablo Chiappori ha alcanzado el reconocimiento sin más armas que su talento y su enorme capacidad de trabajo. Responsable de la decoración y puesta en escena de restaurantes como Gardiner, en la Costanera; Happening, en Puerto Madero; Tago Mago, Tequila, Catherine, y el nuevo complejo gastronómico frente al río Rivera Este, decidió crear su propio lugar. En La Corte, tal es su nombre, Chiappori muestra una selección original de objetos y diseños de su producción.
"Al principio me ocupé de la ambientación de casas, después hice marcas, casi siempre para el mercado de la indumentaria, y por último, sin saber muy bien cómo, me especialicé en la arquitectura gastronómica. Hoy trabajo en la nueva imagen de John L. Cook, estoy decorando dos lofts y, al mismo tiempo, proyecto un nuevo restaurante cerca del Paseo de la Infanta", explica.
Cómo trabaja
En La Corte, con frente a la calle Honduras, en Palermo Viejo, Chiappori reunió, con buen gusto e imaginación, una colección de elementos diversos en cuanto a su origen, precio y aplicación. "Hay cosas que encuentro en anticuarios o en remates y luego reciclo para otros usos. Mezclo cosas sin atarme." Aunque se trata de un amante de la mixtura, sin confusión ni desorden, sino más bien con criterio amplio y cierta ansiedad por la experimentación, sus trabajos se distinguen, y llevan firma de autor.
"Trabajo para un público con diferentes expectativas culturales y económicas. Para realizar Tequila imaginé un ambiente londinense de la década del setenta, mientras que Catherine está inspirado en los restaurantes de calidad como los de Nueva York en la actualidad. Tago Mago con su estética de circo, desarrollado en una carpa, es algo especial."
El clima, la armonía, el equilibrio, las texturas naturales, los materiales nobles y las tapicerías en linos y algodones sin desestimar, cuando la ocasión lo requiere, un jacquard francés en color brillante o una seda italiana de calidad, son parte del repertorio formal de Chiappori.
"Es mayor la libertad cuando se trata de espacios comerciales y de uso público. En una obra privada, en cambio, se trabaja en función de las necesidades y el gusto del cliente. En todos los casos creo que el secreto es aplicar la percepción y la seducción, en partes iguales, para lograr un resultado atractivo", concluye el proyectista de la mentada casa que Alan Faena tuvo hasta hace poco en la esteña localidad de José Ignacio, en Uruguay.



