Reestreno en Pinamar
Se propuso refuncionalizar la Calle de las Artes con un programa poco frecuente
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El proyecto presentado en Pinamar por la arquitecta Alicia Alvarez Iturregui abarca la Calle de las Artes, una arteria de escasa longitud (son cuatro cuadras cortas con transversales de trazado curvo) que nace en el centro comercial y culmina en un espacio verde en el que se sitúa el centro de las circunferencias de las calles transversales mencionadas.
Intenciones
Tal como lo indica el nombre de su propuesta (Calle de las Artes), la arquitecta Alvarez Iturregui, que contó con la colaboración de la arquitecta Alejandra Piñeyro, aspira a que esta arteria se convierta en un lugar para el solaz y el disfrute de obras artísticas y acontecimientos culturales relacionados con el arte, y que culminará en el Centro Histórico (ver recuadro).
La idea es invitar a diseñadores y artistas para que participen tanto en el diseño del equipamiento como para exponer sus obras utilizando la calle como escenario.
Al respecto, y como para completar su idea, la autora sostiene que "la calle será concebida como una obra de arte viviente, que terminará de completarse con la participación del hombre como una parte de esta especie de gran escultura urbana".
Los instrumentos
En primer lugar, la calle propiamente dicha y la vereda se unifican a través de su diseño integral. El paseo tendrá el carácter de calle peatonal, con un sector diferenciado por el que podrán circular autos a baja velocidad, únicamente con carácter de paseo o para el acceso de los habitantes de lotes frentistas.
La unificación de vereda y calle en un mismo plano, sin desnivel, se logra mediante un tratamiento continuo del solado y el uso de hitos de seguridad.
El trazado será irregular, alternando curvas y rectas dentro de una trama base cuya intención es realzar el carácter de paseo e inducir al manejo a baja velocidad. En cuanto a las características formales, la arquitecta Alvarez Iturregui señala que el piso del paseo tendrá variedad de texturas y tonalidades de tal modo que su diseño sea concebido como una pintura.
Este tratamiento del piso (un tema en el que hay ejemplos ilustres, como los de Siena o Venecia) será apreciado de distintas formas según fuere la ubicación del espectador, sea desde la calle o desde las ventanas de los edificios. La arquitecta menciona como tema central la reformulación de elementos simbólicos del lugar: el mar, las olas, los habitantes marinos, los pinos e incluso los nombres de las calles que cruzan el Paseo.
En cuanto al tratamiento verde, además de la reforestación de la calle se propone la creación de grandes paños de césped que invaden el espacio vereda, donde podrán exhibirse esculturas. Se elimina así el corte abrupto que marca la línea municipal y se logra una mayor integración con las áreas verdes de los edificios.
Se plantea, además, la incorporación de planos verdes, formados por enrejados cubiertos con enredaderas que ayuden a delimitar espacios.
Hay que recordar a esta altura que el espacio calle formará un recorrido que hilvanará puntos de interés: espacios jerarquizados como expansiones de bares, espacios de estar urbanos, exhibición de esculturas, etcétera.
La iluminación se manejará con dos escalas. La peatonal, acompañando espacios a escala del paseante, y la urbana, iluminando los edificios que se resaltarán como fondo del paisaje del paseo.
Centro Histórico
Subraya la arquitecta la recuperación del centro geométrico que origina la trama urbana como elemento simbólico. Y apunta al respecto que "antiguamente, al fundar las ciudades, se describía un círculo mágico, dentro del cual se definía una parcela del terreno que debía ser sagrada e inviolable".
Con una curvatura que nace en ese centro se dispone un anfiteatro, donde se realizarán actividades culturales. Habrá también un mirador con vistas a la ciudad y el mar.
Estas propuestas, como la feria de artesanos, un museo al aire libre, una zona de juegos de niños o una escuela de artes se sumarán a los elementos que le dan a esta plaza su condición de centro histórico, otorgándole de ese modo una característica de espacio flexible que se adaptará a usos muy diversos que, así lo sostiene Alvarez Iturregui, se constituirán en su principal atractivo.
Como se advierte, tanto la calle de las Artes como su culminación en el centro histórico conforman una propuesta de alto valor urbanístico que, con el esfuerzo mancomunado del municipio y los particulares, le dará a Pinamar un motivo más de atracción para propios y extraños.
Revalorizar es la premisa
Subraya en primer término la autora el carácter significativo que presenta el espacio verde donde culmina el paseo: se trata de una plaza que contiene elementos muy valiosos para la comunidad de Pinamar, como la plaza Homenaje al arquitecto Bunge, el Homenaje a los Pioneros, una de las primeras casas construidas en la ciudad y el Playas Hotel, entre otros.
Basada en estos argumentos, la arquitecta destaca que este espacio será revalorizado como Centro Histórico. Los negocios instalados sobre estas cuatro cuadras estarán preferentemente relacionados con el arte y la cultura: literatura y música, galerías de arte, centros de exposición, etcétera. En la calle se exhibirán objetos de diseño, esculturas, murales, proyecciones, exposiciones permanentes e itinerantes.



