Relax, en género masculino
Reducto para hombres que cuidan su estética, el proyecto del estudio PAC propone espacios originales, con detalles únicos y gran comodidad
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Unos minutos en la recepción bastan para saber que los hombres también pueden ir en busca de belleza sin inhibiciones. Markus Day Spa for Men ofrece desde hace dos meses ese reducto tranquilo en el que los tratamientos de relax son ley, mientras afuera, en Callao y Santa Fe, las bocinas no paran de sonar, desde donde salen ejecutivos de traje para allí ponerse bata blanca y pantuflas. "El hombre actual precisa cuidarse y lo toma como un hábito -explica Marilyn Balaguer, creadora del spa junto a Markus Knoblauch-, por eso ideamos un lugar según sus necesidades y sin la sensación de salir del tránsito del día."
En efecto, el sitio elegido en el corazón de un edificio racionalista sobre la avenida Callao, con cuatro patios internos en planta baja, le exigió al estudio PAC demoler paredes y limpiar la caja de 350 m2, donde los vanos ya no se reconocen como tales. Para su primer spa, el arquitecto Martín Olabarrieta resume el planteo: "Un sitio para disfrutar, que combina asepsia y calidez; no un spa de esos que hacen bien con los tratamientos, pero descuidan los ámbitos donde se realizan".
El programa-desafío es claro en circulaciones (húmeda, seca y relax), y una pared tapizada en dos espesores con el roble de Eslavonia que se rescató del piso original surge desde la entrada marcando el camino hacia cada zona. "El agua tenía que aparecer como tema -cuenta Olabarrieta-, pero el mármol de Carrara generó un buen contraste y remite a lo suntuoso, en el mostrador, en las bachas diseñadas como piezas únicas, en el hidromasaje cuadrado e inmenso." La fuerza de este lugar está en las piezas, en evitar los objetos estándares. "Las camillas se mandaron a hacer en petiribí, con líneas sencillas, que se completan con el entramado natural en sillones de mimbre, en la sala de relax", explica. En la zona de peluquería y manicuría, hay cuatro sillones de barbero, impecables, que también fueron rescatados para crear un lugar único, exclusivo para el hombre en su, por ahora, secreto tiempo de estética.
Las distintas formas del descanso en el agua
Hace tiempo que los accesorios del baño exceden a aquellos que son necesarios, y ampliaron su espectro a hidromasajes con burbujas, duchas acristaladas, hasta rendirse a los placeres de una cabina de vapor.
Esteban Rodríguez, socio gerente de Thera Hidromasajes, fabricante del termoformado de acrílico sanitario con matricería propia, pasando por un refuerzo con fibra y resina, para finalmente colocar los accesorios (bombas, jets, tuberías flexibles de PVC). "En el mediano plazo pensamos ofrecer duchas escocesas y saunas, porque la gente también puede tener estos spa caseros en cuartos de baño pequeños -explica Rodríguez-, a los que se adaptan torres de ducha y, así, nuevos medios de relajación".
Entre las tentaciones disponibles en el mercado, se elige calentar los azulejos del suelo con sistemas eléctricos, colocar barrales calefaccionados, y hasta LCD para baño que han calentado su pantalla para evitar la condensación.
En Barugel Azulay, Pablo Nevado, jefe de producto de la división sanitarios, cuenta: "El mercado ofrece variedad de formas, avanza en el diseño, pero no en los equipos, que ya solucionaron el tema de la humedad y los hongos cambiando la fibra de vidrio por acrílico. En cambio, las cabinas de ducha crecieron en ventas, con flores más grandes, funciones de ducha escocesa (con bombas para aumentar la presión del agua), e incluso saunas o cabinas de vapor". Barugel también ofrece un hidromasaje para exteriores, como minipiscina climatizada para seis personas, productos que, según Nevado, eligen las parejas jóvenes.
Por su parte, en pocos días Ferrum irrumpirá en el mercado con nuevos diseños de hidromasajes, siguiendo la línea del ya conocido lavatorio Azteca, inspirado en una pirámide trunca, con la firma del diseñador Juan Cavallero.
Desafío de transparencia y privacidad
Todos los ambientes guardan secretos. La madera recubre los saunas, los baños finlandeses o los tratamientos con uvas en un tonel; para los vestuarios o las salas de belleza se eligió el vidrio esmerilado en bastones de piso a techo, con una sensación sugerente, luminosa. "Cada espacio toma la luz natural de los cuatro patios internos -cuentan Olabarrieta, Pablo Bettiga y Roberto Damico, titulares de PAC-, pero la luz se filtra con paños y transparencias. A la noche, se usa luz incandescente dimerizada, muy baja, promoviendo el relax."
Desde la recepción no se pueden ver los usos y una pecera al ras del suelo convida con los primeros ecos de tranquilidad. Las batas se entregan en un mostrador de mármol impecable, dentro de canastos de mimbre, y allí comienzan los recorridos placenteros, sólo para ellos.



