Sabor local, la arquitectura de la tierra
En Estilo Pilar, casas tradicionales de la Argentina
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Buscar los comienzos, encontrar el discurso primero, es una de las mejores maneras de entender el presente. Esto puede ser cierto tanto en los hechos que conforman una historia colectiva como en el hábitat cotidiano. Así lo vieron los realizadores de la muestra Estilo Pilar cuando convocaron a distintos profesionales para construir aquella arquitectura espontánea que surgió de las necesidades básicas de lograr techo y abrigo. Así, la Aldea evoca, hasta en su nombre, los primeros asentamientos en diversas partes de mundo, con trabajos de 19 arquitectos participantes.
Interpretando el carácter del sitio en que se implantan, estas construcciones étnicas representan, en su mayor parte, la tradición argentina.
En tal sentido, uno de los más típicos conjuntos lo conforman la Cabaña del Delta proyectada por los arquitectos Alfredo Fonterosa y Federica Basso, a la cual está amarrada la Chata frutera , ideada por la arquitecta Luisa Miguens. Juntas constituyen la vivienda de un artista aventurero, personaje ficticio imaginado para la ambientación.
La cabaña intenta recrear aquellas realizadas por los lugareños. Tiene estructura post and beam a la vista, revestida por fuera con tablones de 1 por 8 pulgadas y tapajuntas de 1/2 por 2 pulgadas. Los techos son de chapas viejas, cualidad que también poseen las aberturas, que se consiguieron por pares para darle armonía a cada plano de fachada. Con los palos que sobraron de la obra se hizo una pérgola para dar sombra sobre el deck que se extiende junto al amarradero de la barca. Toda la construcción, ambiente único con rincón cocina-calefacción constituido por una salamandra, se ejecutó en un lapso muy breve: la rapidez y sencillez de ejecución es una de las características del trabajo en madera, virtud que lo convirtió en el sistema constructivo con el cual se conquistó el oeste norteamericano.
En el interior, la cabaña reúne muebles antiguos, cañas de pescar, fotos históricas del Delta, mapas. Todo gira alrededor del mismo tema en este gran ambiente de 6 por 4 metros y en la embarcación, cubierta interiormente con igual tipo de decoración.
Precursores de la arquitectura pampeana actual, los ranchos ocupan buena parte del conjunto en la Aldea. Las casas criollas, proyectadas por el arquitecto Juan de Estrada (ver recuadro), están acompañadas por todos los elementos que hacen al discurso típico de este contexto.
En el camino de los orígenes del hábitat, aunque ya de otros sitios, Estrada también realizó la Cabaña finlandesa , con los tradicionales troncos de madera utilizados tal como se retiran de los árboles, atados para conformar los muros.
El Rancho mexicano con cubierta de hojas de palma y fuerte colorido en sus muros, convertido en uno de los restaurantes de la Aldea y realizado por la arquitecta Silvia Paolini, retoma el tema americano.
En tanto, el Rancho Iberá es una reproducción de la construcción típica de los esteros del Iberá, en Corrientes, que realizaron la arquitecta Dolores Perea Muñoz, junto con la decoradora Eugenia Irusta y el artesano constructor Julio Dreher, con materiales originales.
"La respuesta de cada diseñador a esta idea fue excelente", afirma Luisa Miguens, creadora de la concepción de la Aldea. Todos entendieron que, a pesar de que esto no es lo que suele proyectar cada uno, serían recordados por su participación en esta convocatoria".
Dentro de la exposición también habrá un amplio sector destinado íntegramente a mostrar las nuevas tendencias de estilos en decoración. Las tres construcciones de El Pueblo, (El Puente, el Octógono, el Residencial), fueron ambientadas por 32 decoradores y arquitectos.
La oferta es muy completa y muestra un estilo ecléctico, con la combinación de lo tradicional y lo moderno. En este sentido, se puede apreciar el Boardroom, de la arquitecta Mariana Risoleo, hecho con materiales autóctonos de nuestro país y de China. La Casa Living , el stand de la Revista Living, propone ideas prácticas para que todos puedan realizarlas sin dificultad.
También se destaca el sector denominado Weekend, un sitio destinado al descanso y al placer, con chimenea, bodega y sofisticados equipos de audio y televisión. Por otra parte, la Habitación para las adolescentes concentra todos los elementos en muebles, texturas de telas y colores que una joven puede requerir para un sueño confortable. Y por supuesto, lo exótico se manifiesta mediante la presencia del Refugio marroquí.
Construir como en los orígenes
"El rancho es el antecedente en cuanto a arquitectura en la pampa", explica el arquitecto Juan de Estrada, creador de innumerables ejemplos de casas criollas actuales derivadas, en concepto, de aquellos precursores. Estos fueron evolucionando hacia la casa criolla de material, las primeras estancias, con elementos como mirador y galería, que ofrecieran mayor confort a sus habitantes mientras se iban adaptando al medio. El conjunto creado para la Aldea muestra la evolución de la vivienda de campo pampeana actual desde el primitivo rancho.
"En el campo, las casas siempre son varias - afirma Estrada- y los espacios entre cada una tienen usos determinados porque generan un microclima, por el reparo que se produce. Aparecen así patios, fogones, lugares para estar, también presentes en la estancia." Resulta ilustrativo escuchar las explicaciones del arquitecto con respecto a la construcción de los ranchos. "Las pajas trenzadas se van embarrando por sus costados. Una estructura de cañas mantiene la pared. Esta se cierra con barro, para evitar el paso del viento." Otra técnica es la del terrón, que se corta de la tierra, se deja secar y se liga con las ataduras de los pastos que lo integran.
Contrariamente a lo que pueda creerse, las casas de adobe resisten los movimientos sísmicos. Suelen llevar estructura de madera, que se cierra con adobe entre los listones. y luego se embarra para regularizar la superficie. Aún hoy, y en zonas sísmicas como Mendoza, Estrada utiliza el adobe para casas tradicionales.
M.G.F.
Creación de una imagen
La comunicación de EP se designó según las propuestas presentadas en un concurso interno. Publiway resultó el estudio ganador, de las diseñadoras Mercedes Torralva y Bárbara Tanoira, que utilizaron un fondo verde seco como rector del diseño del sistema. Para los elementos identificatorios, trataron de comunicar calidez, característica del pueblo de campo: utilizaron rasgos gestuales, como pinceladas; eso se puede ver en una primera mancha que da soporte al logo o al isologo, en el perfil del pueblo que conforma el iso, y la parte del logo que tiene tipografía manuscrita a pincel.
Para la señalización también se utilizó esta premisa: desde el exterior, el arribo a la locación, con señales que buscan guiar con un lenguaje informal, cercano, al visitante. Arribado, el visitante tiene acceso a un sistema interno con señales generales particulares (muestran los tres lugares más cercanos) e individuales (muestran el lugar donde se encuentra el visitante), organizadas sobre una paleta de colores desaturados, combinados con iconos gestuales que representan cada lugar indicado.



