Sarajevo: la Reconstruccion de la esperanza

El proyecto argentino premiado en el Concurso Internacional
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25 de octubre de 2000  

Hace muy pocos días, en la ciudad de Sarajevo, el jurado del Concurso Internacional para la Reconstrucción de esa ciudad seleccionó en el cuarto lugar al equipo argentino dirigido por el arquitecto Alberto Sbarra, decano de la la Facultad de Arquitectura de La Plata, en colaboración con los arquitectos Claudia Waslet, Pablo Codesido, Verónica Cueto Rúa, Marcial Gomila, María José Galufa y Martín Sánchez; los alumnos Constanza Saldías, Francisco Diez, Manuel Segura, Mariano Segura y Lucía Sbarra, y los asesores arquitecto Fernando Aliata (en teoría), ingeniero Enrique Sánchez (estructuras), arquitecto Vicente Viola (fotos de maqueta), licenciada Jovanka Vukovic (traducción) y Tania Falbo (secretaria).

Se trata de un proyecto de carácter simbólico, planteado sobre la base de ejes fundacionales, un parque central De la Paz y la Memoria y diferentes situaciones de circulación peatonal que apuntan a la integración social.

El arquitecto Alberto Sbarra, entrevistado por La Nación en su estudio ubicado en la ciudad de las diagonales, explicó que "el concurso planteó la necesaria relación entre la dimensión simbólica de un nuevo fragmento de ciudad y la dimensión real de un nuevo centro para Sarajevo, ciudad que representa la expresión más dramática de las contradicciones del mundo contemporáneo, donde el avance tecnológico posibilitó alargar la vida cada vez más, pero que no pudo resolver los problemas de la guerra, las profundas desavenencias históricas, las luchas étnicas y los enfrentamientos religiosos".

La intervención se realizó en un sector vacío longitudinal de 40 hectáreas, delimitado a lo largo por la sierra y por el río (Norte-Sur), por el centro histórico, de trazado medieval y por un barrio de bloques de vivienda socialista, de traza fragmentada (Este-Oeste). El equipo de La Plata propuso "crear un nuevo escenario para la celebración de la vida cotidiana futura, que contenga los nuevos espacios abiertos, las calles, las plazas y los equipamientos necesarios para una nueva vida ciudadana, incluyendo un lugar dedicado a la memoria, el recuerdo, el reencuentro y la paz".

Tres escalas del proyecto

El punto de partida es "el acto fundacional", continúa Sbarra; así es como los participantes trazaron dos ejes perpendiculares para fundar el nuevo proyecto urbano. Sobre el eje longitudinal Este-Oeste se dispuso el Parque Central de la Paz y la Memoria , un recinto verde sin árboles, con altas pérgolas y juegos infantiles que conforma, junto con otros edificios, el eje cívico; y el eje transversal Norte-Sur, en cambio, se materializó con un extenso puente peatonal que enhebra los distintos paisajes del lugar (montaña, ciudad, río), y que remata a la orilla del río en un contenedor que aloja el Jardín Botánico, el centro de diseño y otras actividades comerciales.

De manera superpuesta se generó una cuadrícula con manzanas de 90 x 90 m, que generan un tejido de seis bloques de altura constante y morfología neutra, dispuestos alrededor del parque lineal: "Es una alternativa en el desafío de la integración, que intenta funcional y simbólicamente amalgamar los trozos del pasado de la ciudad preexistente, expresión manifiesta de la fragmentación y el desencuentro", dijo el arquitecto Sbarra. Se previó que las cuadras se dividan en 4 módulos de 45 x 45, para ofrecer amplias posibilidades de armado, y que puedan ser recorridas en su interior a través de los puentes peatonales, aun en condiciones climáticas desfavorables.

Según se informó, el sistema de manzanas adquiere singularidad en las dos manzanas del Oeste, donde se conectan a un cuerpo de edificios que albergan viviendas en el techo, para preservar su privacidad y buscar el sol y las largas visuales hacia la montaña.

La propuesta de los platenses plantea entonces tres escalas: una arquitectónica , con calles, plazas y edificios organizados de acuerdo con una lógica que permite variedad de recorridos, situaciones imprevistas o lugares de remanso; una escala urbana , dada por la articulación de planes existentes y por la nueva universidad, manzanas con actividades múltiples y por un centro de actividades frente al río, todo enlazado por un sistema de movimientos vehiculares y peatonales. Y, por último, una escala territorial dada por torres cilíndricas que contienen actividades comerciales, oficinas y hoteles, que funcionarán como señaladores del conjunto.

Los diversos espacios creados entre los nuevos y los viejos edificios, o la extensa diagonal que corre a lo largo del eje cívico, constituyen con sus diferentes escalas el eje vertebrador de la propuesta. El orden de llenos y vacíos intenta generar nuevos recorridos urbanos que van uniendo recovas, plazas y edificios, creando situaciones diversas, usos múltiples, visuales largas y cortas, a la manera de un nuevo townscape . Esta propuesta construye una nueva urbanidad a partir de todos los elementos del paisaje urbano y natural existentes.

Un concurso con muchos premiados

El Concurso Internacional para la Reconstrucción de Sarajevo se lanzó en enero de este año y se entregó en agosto último. El resultado se difundió este mes por Internet.

Participaron 174 trabajos de todo el mundo, y el jurado lo conformaron Kurto Nedzad, Auer Gerhard, Kapidzic Ahmed, Taber Jade, Josep María Llo, Salama Ashraf, Straus Ivan, Komut Emina y Mandic Radivoj.

El primer premio se declaró desierto; en segundo lugar se premiaron los trabajos del equipo formado por Darío y Stella Gabric (Croacia, Bosnia & Herzegovina), y el equipo de Ernst Friedrich Krieger (Alemania). El tercer lugar fue para Sanja Galic Grozdanic e Igor Grozdanic (Sarajevo, Bosnia & Herzegovina). El cuarto lugar fue compartido por el equipo argentino, dirigido por Alberto Sbarra, y por el equipo de Tanja Ros y Stjepan Ros (Sarajevo, Bosnia & Herzegovina).

Además, hubo tres compensaciones para los equipos de Pawel Grodzicki (Polonia); Pierre Drolez (Francia) y Christophe Boyadian (Francia), y diez menciones: Equateur SARL D´Architecture (Francia); Kresimir Antejagic, Tonci Cerina, Damir Mioc y Miroslav Dragomanovic (Croacia); Branislav Mitrovic, Zoran Radojicic, Ivana Milenkovic y Vladimir Djordjevic (Banja Luka, Beograd); Petra Marguc, Pierre Lemaire, Thomas Kovari, Marq Bailey, Paray Raj Sharma, Yanko Apostolev, Assaf Lerman y Jeony Der Ho (Reino Unido); Tunger Cakmakli, Banu Ozkazank, Cem Himmetoglu, Cavlan Erengezgin (Turquía); Eduardo Arroy, Nerea Calvillo, Francesco Monaco, Raúl Ortega, David Casino e Ignacio Toribio (España); Bosko Budisalevic, Nikolai Zic (Croacia, Bosnia & Herzegovina); Andrew Yeoman, Kresimir Zmijanovic, Milan Starbac, Diana Kacic, Nenad Kondza y John Cramer (Reino Unido); Verónika Hofrichter, Gernot Ritter, Rainer Kasik, Paul Vabitsch y Fabián Wallmuller (Austria), y Nadina Avdagic, Roberto Voros, Nadja Hadzimujagic, Markus Steinmair y Gerhard Mair (Austria).

Todas las actividades en un edificio

Tendrá múltiples programas y conformará el eje cívico

Sobre el eje longitudinal se disponen cuatro volúmenes que conformarán el eje cívico, con perímetro libre y diferentes características formales y funcionales (como salas de conciertos, bibliotecas o centros de diseño), pero con una ubicación y normativas precisas para permitir proyectos y poéticas diversas, tal como ocurre en la construcción de la ciudad tradicional.

Con el fin de asimilar al tejido urbano el campus universitario, se propuso la construcción de una trama cultural y educativa (que incluye el Museo de Arte Contemporáneo, la Biblioteca y el Edificio de Medios de Comunicación y la Facultad de Artes) que funcione como polo de atracción. El organismo universitario no se ve como un único edificio, sino como un edificio-ciudad, es decir, una estructura de ámbitos y actividades capaz de conformar un fragmento urbano dentro del proyecto general.

La altura constante y la modulación elegida lo asimilan al tejido urbano propuesto, conformando una pieza urbana clave en el proyecto general. Una calle estructura el conjunto con otras actividades programáticas de área, y remata en actividades del deporte y el ocio.

Se respetó la estructura de calles y avenidas existentes, agregando dos nuevas vías que permiten una mayor irrigación del sistema vehicular. Alrededor del parque se propuso un paseo en tranvía que coincide con el tránsito de vehículos y, en una zona próxima, se ubicaron los estacionamientos.

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