"Todo el tiempo pienso en mis obras"
Invitado por la UP, lleva 30 años en el estudio SOM, que realizó obras de gran escala en todo el mundo y fue pionero en el uso de la tecnología
1 minuto de lectura'
Rodeado por grupos de estudiantes, el arquitecto Craig Hartman, titular de la oficina de San Francisco del estudio SOM (Skidmore, Owings & Merrill) revisa los proyectos de intervención en las grúas de Puerto Madero que elaboraron, en Buenos Aires, alumnos de la Ball State University, en Estados Unidos, y de la Universidad de Palermo, en la Argentina. Es la primera visita de Hartman a Buenos Aires, invitado por la UP para la realización de este taller entre ambas universidades. Craig Hartman conversó con LA NACION, mientras recorría distintos proyectos de SOM en su notebook.
Egresado él mismo de la Ball State University, hoy es profesor invitado allí, a la vez que titular de uno de los estudios icono de la arquitectura moderna en el mundo. Siguió los pasos de un profesor suyo, que lo invitó a trabajar en SOM hace más de treinta años, cuando aún no se había graduado. Hartman aceptó quedarse por un corto período, y hoy conduce la oficina de SOM en San Francisco. Con el bullicio de los estudiantes como fondo, comenta cómo comienza su día.
-¿A la mañana: deportes o arquitectura?
-Después de una taza de café, mientas me ducho, dibujo en el vapor que condensa en los azulejos alguna idea sobre el proyecto que tengo entre manos. Después salgo de casa y cruzo el Golden Gate para ir directo a mi oficina. Es muy difícil para un arquitecto no estar todo el tiempo pensando en su proyecto.
-¿Qué le entusiasma más de su profesión?
-Lo bueno de ser arquitecto es que nunca estoy haciendo lo mismo. Puedo estar en el estudio a la mañana, en la obra al mediodía y en reuniones con los vecinos a la tarde. En San Francisco, especialmente, los procesos de participación comunitaria son muy importantes y decisivos para el desarrollo de los proyectos. Además viajo mucho, tenemos proyectos en China y el resto de Asia. Otras veces viajo a la Costa Este para dictar conferencias o conducir talleres en universidades.
-¿Visita las obras del estudio?
-Sí, mucho, y me involucro en el proceso de construcción. Estudio los detalles de cada obra, los discuto con los proveedores, viajo para ver la producción de los componentes, supervisar el tipo de vidrio o acero que usaremos. Trabajamos en estrecha colaboración con nuestros asesores en distintos rubros desde el inicio de los proyectos, y cada uno de los titulares los seguimos. En San Francisco tenemos, además del departamento de arquitectura, los de diseño interior, planeamiento urbano y diseño gráfico, todo en la misma oficina, de modo que el proceso de trabajo es integral.
-¿Cuántas personas integran el estudio de San Francisco?
-Somos 185 personas. Si bien es una oficina grande, en las de Chicago y Nueva York tenemos el doble de profesionales. Trabajamos en estrecho contacto, y hacemos cualquier tipo de proyecto, desde los de menor escala hasta los urbanos.
-SOM trabajaba en todo el mundo aun antes de la globalización. Con los avances tecnológicos, ¿cómo se modificó la práctica de su estudio?
-SOM estuvo trabajando fuera de Estados Unidos desde sus inicios, hace 60 años, después de la Segunda Guerra Mundial, en proyectos de escala considerable. Pero la tecnología ayudó a la expansión. Cuando me recibí, en los años setenta, uno de los primeros proyectos en que intervine desde SOM era para una universidad en Nigeria.
En ese momento empezaba la tecnología del fax, y mandábamos dibujos por ese medio, que tardaban toda una noche en pasar. Discutíamos por teléfono con nuestros clientes y socios allá. Después llegó la computadora. Pero sólo hace unos seis años pudimos equiparar el trabajo de SOM en Estados Unidos con nuestras oficinas en el exterior, con la posibilidad que brindan las pantallas de video para que al otro lado del mundo vean al instante lo que vamos dibujando.
-¿Qué porcentaje de trabajo se deriva de concursos en SOM?
-No hay en Estados Unidos tantos concursos abiertos como en Europa o la Argentina. Participamos de concursos por invitación, y hemos conseguido varios proyectos interesantes por ese medio. Podría decir que un 30 o 40% de nuestro trabajo deriva de este tipo de concursos.
-¿Cuál considera su proyecto integral más reciente?
-La Terminal Internacional del Aeropuerto de San Francisco, donde se proyectó desde el edificio hasta la gráfica.Imágenes de la catedral de Oakland, del estudio SOM, en maquetas, durante el proceso de proyecto y en el momento de la construcción; en la oficina de San Francisco, que dirige Hartman, trabajan 185 personas, desde el diseño gráfico hasta la arquitectura



