Tres torres rodeadas de verde
El proyecto y la dirección son del estudio Aisenson y Asociados, de vasta trayectoria
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En un singular terreno situado entre las calles Echeverría, Castañeda, Sucre y Ramsay, con una superficie de casi 13.000 metros cuadrados, se completó un complejo habitacional integrado por tres torres de veinte pisos cada una.
El entorno del conjunto está perfilado por los bosques de Palermo, el Golf y las vistas hacia el Río de la Plata, con los accesos que ofrecen las avenidas Figueroa Alcorta, Libertador, Lugones y Costanera Norte.
El proyecto y la dirección de esta obra, cuya superficie cubierta es de 56.500 metros cuadrados, estuvieron a cargo del Estudio Aisenson, de vasta experiencia en este tipo de emprendimientos residenciales de categoría con entornos cuidados y completa infraestructura.
Un jardín con paseos
Como es muy grande la importancia de los espacios verdes en el proyecto, lo que fue considerado desde el comienzo, los arquitectos resolvieron, en una superficie de 10.000 metros cuadrados, un jardín con paseos peatonales, sectores de esparcimiento, dos piscinas (una para adultos y otra para niños), dos canchas de tenis, una de paddle con iluminación nocturna y un sector de juegos para niños, además de un gimnasio, sauna y salón de usos múltiples.
Esta transición paisajística contribuye a insertar de la mejor forma posible a la nueva volumetría en un contexto urbano de baja densidad. Por eso el diseño paisajístico fue muy cuidadoso, con materiales naturales (ladrillo y hormigón a la vista) y un cerco perimetral de pórfido y plantas.
Los arquitectos destacan que el parque fue diseñado al mismo tiempo que el proyecto de arquitectura, lo que permitió desarrollar ideas integradoras entre la arquitectura y el paisaje circundante. Así, el verde acompaña y enmarca las tres torres y sus expansiones exteriores: balcones, terrazas, caminos, canchas y piletas, en procura de una solución armónica.
Las superficies propias de las unidades varían entre 160 y 219 metros cuadrados. En los últimos pisos se plantearon departamentos dúplex y triplex, con 4 o 5 dormitorios, play room y terraza, con superficies propias que promedian los 500 metros cuadrados.
Con rotondas interiores
Todas las unidades cuentan con palier privado, tres dormitorios con dependencias de servicio y escritorio, o cuatro dormitorios, de acuerdo con las superficies propias y al edificio en que se localicen. Las instalaciones son individuales, con aire acondicionado integral por medio de equipo de frío-calor y agua caliente mediante termotanque de alta recuperación.
Los accesos al complejo se realizan a través de portones separados para personas y vehículos, en ambos casos controlados las 24 horas desde una casilla de vigilancia. Rotondas interiores permiten ordenar la circulación de automotores hacia las rampas de acceso al garaje y a zonas de detención momentánea frente a los ingresos principales.
En lo que se refiere al acceso principal a las unidades residenciales, amplios ascensores automáticos, con acceso codificado, permiten privatizar por completo las entradas principales a los departamentos.
El diseño paisajístico fue realizado por Armonía del Paisaje; la construcción estuvo a cargo de Yar Construcciones SA, y el proyecto y dirección corrió por cuenta del Estudio Aisenson, con el arquitecto Mario Zito como director de proyecto y el arquitecto José Fiszelew a cargo de la dirección de obra.



