Tríptico para leer y recordar a Corbu
Por Luis J. Grossman
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Aunque se nos hace todavía difícil, tenemos que habituarnos a hablar del siglo XX como el siglo pasado . Para muchos nostálgicos esto parece cruel y desvalorizante, pero lo cierto es que, como se dijo, recién, hay que reconocer el paso inexorable del tiempo y asumir las etapas que eso marca.
Lo que no debe confundirnos es la amnesia con relación a capítulos esenciales de nuestra historia, seducidos por la secuencia de lo inmediato, una simplificación en la que se suele incurrir incluso en algunas cátedras universitarias.
Recuerdo de mis tiempos profesorales el asombro que producía entre los docentes la ignorancia de los estudiantes a propósito de nombres que son vitales para entender el modernismo en la arquitectura (un alumno preguntó cierta vez qué cosa era ésa denominada Alvar Aalto ). Ahora, la firme actitud de Carlos Méndez Mosquera (en su papel de director de Ediciones Infinito) permite acceder a la obra escrita de Le Corbusier en un bello estuche que contiene tres volúmenes de tamaño reducido: Mensaje a los estudiantes de arquitectura , Cómo concebir el urbanismo y La ciudad del futuro .
Fue en octubre de 1920 cuando el pintor Amédée Ozenfant, el arquitecto Charles-Edouard Jeanneret y el poeta Paul Dermé lanzaron la revista L´Esprit Nouveau, que apareció hasta la separación de sus editores, en 1925. Formulo esta referencia porque fue en ese lapso que tuvo nacimiento el seudónimo que pasó a la historia, ya que Jeanneret utilizaba para firmar sus artículos varios nombres, el suyo propio y los de Le Corbusier y Paul Boulard, entre otros. Cuenta LC: "Y desde entonces fui definitivamente rebautizado, la firma de Le Corbusier tomó importancia de inmediato con una increíble intensidad, apoyada por unos valiosos artículos, con argumentos válidos, y una naturaleza revolucionaria, de modo no intencionado, porque la época era revolucionaria . Y éste fue el motivo de que Le Corbusier naciera y tuviera que ponerme su chaqueta".
Estoy de acuerdo con Charles Jencks en cuanto que sería una exageración declarar a Le Corbusier como el responsable del Período Heroico de la Arquitectura Moderna. Tanto De Stijl en Holanda como el constructivismo en Rusia y la Bauhaus en Alemania aportaron un impulso esencial, sin omitir a Sullivan y Wright en los Estados Unidos. Pero a la hora de dar el nombre de un arquitecto es difícil no nombrarlo, ya que él asumió el papel de profeta y jefe del estado mayor.
En ese sentido, fueron sus libros y sus artículos los vectores que marcaron el rumbo de varias generaciones, y aun después de las críticas y las enmiendas, son faros que señalan un rumbo y una conducta. Sea bienvenido este tríptico de Le Corbusier.



