Un aporte comunitario
El futuro centro cívico, ubicado en un predio municipal sobre la avenida Beiró, reemplazará al anterior centro de gestión participativo de la vecindad de Devoto
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En menos de 6 meses, la Sociedad Central de Arquitectos (SCA) encaminó dos importantes concursos nacionales. El edificio para la sede de la Ciudad Judicial (ver suplemento número 258 del 10 de marzo último), y el que hoy describe La Nación , el anteproyecto para el Centro Cívico Beiró, en el barrio de Devoto.
El viernes último se realizó en la SCA el acto de apertura de sobres de los trabajos premiados entre 107 propuestas presentadas.
El primer premio del Concurso Nacional de Anteproyectos Centro Cívico Beiró fue otorgado al estudio Fisch-Alvarez-Kiss-Arredondo, integrado por los arquitectos María Celeste Fisch, Pablo Alvarez, Débora Kiss y Hernán Arredondo, junto a un equipo de proyecto compuesto por Natalia Reichler, Matías Frazzi y Gastón Ramos, además de otros colaboradores (ver recuadro). Se trata de un estudio de jóvenes arquitectos independientes, pero con un espíritu común para encarar concursos y proyectos.
El jurado, integrado por los arquitectos Andrés Borthagaray (GCBA), José Orol (Fadea), Julio Keselman (SCA), Roberto Frangella (participantes), y Jorge Iribarne y Mario Linder (Secretaría de Planeamiento Urbano), puntualizó las siguientes premisas en la propuesta ganadora: el edificio responde a su escala y a su tema, su inserción es un aporte significativo para el barrio y generador de uso público, la obra real debía ser factible de construirse en costos y tiempos reales.
El terreno, en la avenida Fco. Beiró 4653, es un cuadrado de 43 m. x 43 m. dentro de un perfil edilicio de escala barrial, donde predominan viviendas bajas y locales comerciales. El concepto para la implantación fue hacer prevalecer a nivel peatonal el espacio público y abierto respecto de los espacios semipúblicos y cerrados, solicitados en el programa.
Programa y edificio
La idea rectora del proyecto fue la creación de una plaza a nivel cero sobre la que se apoya el edificio, con la integración en dicho nivel de las actividades de consulta permanente del Centro, recreación y esparcimiento. Esta idea se reforzó con la eliminación de barreras visuales sobre la línea de fachadas, con un cerramiento transparente que suaviza los límites entre los espacios abiertos y cerrados.
El edificio, de 2350 m2 cubiertos, cuenta con 5 niveles diferenciados con cada actividad específica: un subsuelo con un salón de usos múltiples; talleres y depósitos; la planta de acceso con sectores de trámite rápido y la plaza; un primer piso con puestos de trabajo de atención al cliente; un segundo nivel que alberga el Registro Civil, y un último piso con actividades propias (administración, dirección, tesorería, consejo escolar, salas de mediación y resolución de conflictos). Conforme al pliego, se creó un acceso diferenciado entre las salas de casamiento y el hall principal, con una escalera independiente. El SUM (salón de usos múltiples), en el nivel -4.50 m, tiene un acceso independiente por medio de una rampa y unas gradas escalonadas que comunican ese sector con la plaza.
En cuanto a la fachada, el arquitecto Hernán Arredondo comentó que "se buscó una imagen institucional fuerte, pero no monumental, acorde con la escala del barrio, y con una fachada permeable que integre el espacio público". El Registro Civil acentúa su carácter público con cerramientos integrales livianos, mientras que el volumen cerrado del último nivel manifiesta su destino semipúblico.
Otro de los elementos tenidos en cuenta fue el uso de un sistema estructural de hormigón armado con losa de casetonado invertido y tabiques. "Este sistema da flexibilidad de uso a las plantas, y se pensó en un edificio de fácil construcción y adaptable a futuros cambios, pero fundamentalmente que sea un hecho constructivo tangible que brinde un servicio a la comunidad."
Para evitar mayores costos se optó por ubicar el estacionamiento en el nivel cero, ocupado por el personal del CGP. Esta situación integra la plaza al espacio destinado a cocheras para desarrollar actividades vecinales los fines de semana.
Los asesores del concurso fueron los arquitectos Francisco Prati, en representación del Gobierno de la Ciudad, y Mederico Faivre, por la SCA. El proyecto será elevado al Poder Ejecutivo del GCBA para ser aprobado por la Legislatura porteña.
Todos los premiados del Centro Cívico Beiró
La siguiente es la nómina de los premiados en el Concurso Nacional de Anteproyectos para el Centro Cívico Beiró:
- Primer premio: arquitectos Pablo Damián Alvarez, María Celeste Fisch, Debora Kiss y Hernán Arredondo; equipo de proyecto: Natalia Reichler, Matías Frazzi y Gastón Ramos; colaboradores: Nicolás Echaniz y Bruno Lerner (Estudio Rakar), Juan Fisch (maquetista), Ademar Orellana, Cristian Proupin, Diego Sadyman y Mariela Serbo.
- Segundo premio: arquitectos Maite Irigaray, Martín Forcinito y Mario Migliori; colaboradores: María Paz Piperno, Sergio Fernández y Matías Lonstau.
- Tercer premio: arquitectos Guillermo Lesch, Fabián Maci, Patricio Cuello y Juan Pablo Porta.
- Primera mención: arquitecto Jorge Vahedzian, Horacio González, Santiago Luppi y Andrea Winter, arquitectos asociados; colaboradores: Hernán Rodríguez, Matías Le Poole, Lorena Clement y Valeria Benítez.
- Segunda mención: arquitecto Bernardo Roselló; colaboradores: Florencia Muñoz, Claudio Brun, Héctor Ríos y Cecilia Gramola.
- Menciones honoríficas del jurado (sin orden de mérito):
Arquitectos Jaime Grinberg, Adriana Dwek, Gustavo Sartorio, Julio Fiusa Iglesias, Roberto Busnelli y Roberto Amette; colaboradores: arquitecto Alejandro Vázquez Mansilla y Brian Bernardis.
Arquitectos Eduardo Cajide, Alberto R. Farji y Daniel P. Gombinsky; equipo de proyecto: arquitecto Luciano Cortiñas, Diego Kacheroff, Diego Portas y Diego Silva; colaboradores: Natalia Piaccente, Karen Gerdau, Ana Mérega, María Silvia Borsani, Luciana Wasserman, Nicolás Entebi, Matías Beszkin y Martín Sprintzick. Asesor: ingeniero Eduardo Diner.
Arquitectos Raúl Liberotti y Eduardo Pena; arquitectos asociados Jorge Luis Simini y Fabián Garmendia; Fernando Velazco (colaborador), ingeniero Rubén Valiente (asesor estructural).
Arquitectos Patricio Lutteral, Jorge Moscato y Rolando Schere; arquitectos asociados Joaquín Moscato y Ramiro Schere; colaboradores: arquitecto Francisco Aguilar, Luis Wexler y Julián Peña, Gabriela Lindota (maqueta), arquitecta Magdalena Eggers (asesora).
Arquitecto Carlos López Bragaña; colaboradores: Martín Iolster, Pablo Iturrioz, Esteban Iturrioz, Sebastián Dasseville y Leandro Ardigo; ingenieros Yañez-Estarellas (asesores).
Arquitectos Ricardo Fernández Rojas, Néstor Sulkin y Rosana Niro.
Arquitectos Jorge Galarregui y Carlos A. Busso; colaboradores: Vanessa Argerami, Diego Salas y Leonardo Vega; asesores: ingenieros Curutchet-Del Villar (estructura).
Arquitecto Pablo Erriquenz; colaboradores: Alejandro Erriquenz y Laura Aibar.
Arquitecto Gabriel Aldabe, arquitectos asociados Juan Manuel Mouro y María Mouro; arquitecto Martín Vexendt y María Pedace (coordinadores); colaboradores: Leonardo Uguet, Andrea Leira, Leandro Stasi, Carlos Escobar, Javier Alvarez, Cecilia Mazzeo y Vanesa Santacrita; asesor: ingeniero Eduardo Cotto.



