Un pasado que recupera su vigencia
La segunda muestra Paseo Explanada eligió uno de los más tradicionales edificios marplatenses para desplegar las propuestas de ochenta arquitectos y decoradores locales, en 55 espacios
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MAR DEL PLATA.- Ubicado en la intersección de Moreno y Alvear, frente al romántico Torreón del Monje y vecino a la majestuosa Villa Ortiz Basualdo, el tradicional Château Frontenac, que originariamente perteneció a la familia Leloir Unzué y funcionó después como un hotel de gran categoría donde se albergaron ilustres personajes, fue el lugar elegido para la realización de la segunda edición de Paseo Explanada, la muestra de arquitectura, diseño y decoración que organiza el Grupo ISA en esa ciudad balnearia.
La exposición, que cuenta en esta oportunidad con 3000 m2 de superficie cubierta en planta baja y tres pisos altos, y 1000 de jardines y terrazas, se inauguró el 18 de diciembre último y permanecerá abierta hasta el 4 de abril próximo, de 17 a 2.
Sin parar
Ochenta arquitectos y decoradores, elegidos entre lo más granado de la matrícula local, son los responsables de la realización de los 55 espacios en los que se divide la muestra.
"Con la incorporación de restaurantes y confiterías pretendemos atraer la atención de millares de visitantes y superar la cifra de afluencia de público que se registró el año pasado y que fue de alrededor de 30.000 personas", explicaron las arquitectas Silvana Buttó y Alejandra Ibáñez, fundadoras del Grupo ISA, en una entrevista exclusiva con La Nacion.
Mientras los primeros visitantes del día se acercan al Château Frontenac, enfrente, los operarios siguen trabajando en el refulado de las playas contiguas, con la música de fondo de las palas que apisonan la arena traída desde el puerto y el golpeteo de los grandes caños por los que ésta circula.
Se nota que Mar del Plata está cambiando. Además de la geografía costera donde se vaciaron 2.200.000 metros cúbicos de arena con una inversión de 33 millones de dólares, visible y ostentosa, la transformación más profunda nació en la gente, en los contribuyentes que aceptaron no sólo las molestias e incomodidades que apareja la construcción, sino también el incremento de los impuestos para el financiamiento de obras de infraestructura de interés para la comunidad.
La recuperación patrimonial no está ausente en este camino hacia la evolución encarado por las autoridades y la población; más bien, todo lo contrario.
En este contexto se inscribe el reciclado del Château Frontenac que, según sus autoras, las arquitectas Buttó e Ibáñez, pasó por dos ejes.
"Por un lado, la reparación de instalaciones y la reconstrucción de mamposterías, revoques y cielos rasos constituyó un gran desafío, puesto que el Château Frontenac, utilizado como salón de fiestas antes de la construcción de su reemplazante, el moderno hotel Costa Galana, estaba prácticamente abandonado y en un estado de franco deterioro. Por el otro, pusimos mucho énfasis en la recuperación de la fachada original del edificio, declarado patrimonio histórico por la normativa municipal", recordaron las profesionales fundadoras del Grupo ISA.
De este modo, se recuperaron las arcadas existentes en las galerías a partir de la demolición de los muros que las cubrían. Se reconstruyeron los salones principales: el Petit Trianon, cuya superficie supera los 400 metros cuadrados, y el Renacimiento. En el primero se recuperó íntegramente la boiserie afrancesada que recubre las paredes, mientras que en el Salón Renacimiento se renovaron los estucos y marmolados originales. Se restauraron muebles, relieves, molduras y se recuperó la primitiva caballeriza, así como algunas esculturas, el parque y la capilla ubicada en los jardines.
En síntesis, junto a la transformación de la ciudad y reviviendo su época de esplendor, allá por principios de siglo, el hoy recuperado Château Frontenac es otro de los sucesos que engalanan la temporada veraniega en la Perla del Atlántico.
Premios a la creatividad
El show-room de Deca Piazza, uno de los auspiciantes de la muestra, se realizó según un proyecto adjudicado por concurso a la arquitecta María Eugenia Rodríguez.
El espacio 47 es pequeño y está ubicado en el tercer nivel del edificio. La ambientación, a cargo de la arquitecta Ana Laura Gómez y su marido, a punto de recibirse, Andrés Borracci, fue distinguida con una mención, otorgada por los organizadores de la muestra Paseo Explanada.
"Posee una cubierta inclinada que condicionó mucho el proyecto. Decidimos intensificar la tensión que provoca la baja altura y colocamos una suerte de cáscara de chapa perforada que con forma de ondas hace de cielo raso", explicaron a La Nacion.
Antes un depósito de elementos en desuso, la buhardilla del Château Frontenac adquirió nueva vida de la mano de los jóvenes profesionales. "Estar involucrados en la recuperación de un edificio patrimonial significa algo muy importante para nosotros", agregaron.
La propuesta inteligente llegó al Frontenac de la mano de Liliana Yarnoz, Omar Sotelo, Pablo Hansen y Alejandro Guarnieri.
Se trata del espacio 44, donde la iluminación, las cortinas y hasta un entelado semicircular que limita el sector donde se dispuso una cama se manejan por sistemas computadorizados de programación sencilla.
Al igual que el espacio 44, el espacio 13 realizado por María Eugenia Menegazzi no estuvo entre las decoraciones premiadas. Sin embargo, cabe destacar que la propuesta de Menegazzi, el bufete de un diputado, rescata las líneas originales del palacete.
Muebles de madera maciza, piezas antiguas, cuadros y objetos de arte le otorgan a este espacio una atmósfera singular.
Los expositores
- Beatriz Martín se ocupó del espacio 1; Marcelo Varas, del 2; Rose Marie Bellemur del 3 y del 54; Marcelo Corga, María Macías, Mª Helena Camarero, Ricardo Camargo y Andrés Cina, del 4 y el 6, y Claudia Noto, Mª Bergna, Ana Abadie, Bruno Mazzini y Gustavo Luppi, del 5 y del 8
- Carlos Verón y Jorge Salerno hicieron el espacio 7; Mª Eugenia Rodríguez, del 9; Mª Laura Sánchez, el espacio 10 y, junto a Daniel Dall Agnese, el 11; el 13 es obra de Mª Eugenia Menegazzi; el 14, Stands La Buenos Aires, Inasa, Promel, Edific Arte y Tecnic Arte, y el 15, Graciela Benítez
- El espacio 16 fue realizado por Laura Faduaga, Jorge y Luciano Ginel y Mario Giménez; el 17 es de Vivian y Graciela Ponce de León; el 18, de Carlos Verón y Jorge Salerno; el 19, de Claudia Martinoia y Adrián Coalli, y el 20 y el 21, de Natalia y Paola Benedetti y Florencia Panasci
- El espacio 22 fue obra de Graciela López; el 23 y el 24, de Verónica Blanco; el 25, de Nito Pugliese; el 26, de Raúl Bandeo; el 27, de Alejandro Abaca y Amalia Cors; el 28, de Máximo Bonetti; el 29, de Adriana Lucchetti, Graciela Ezcurra, Diana Raimondi y Adriana Roura, y el 30, de Zulma Balza e Inés Robio
- Sabina Casado y Carolina Ferrari hicieron el espacio 31; el 32, Jorge González; el 33, 34 y 35, Patricia Anuncibay; el 36, Alejandra Izaguirre y Cristina Valente; el 37, Mª Cristina Riggio, Enrique Capirone y Osvaldo Alvarez Rojas; el 38, Jorge González, Daniela Garramone, Cecilia Amado y Sol Pintos Castro; el 39, Laura Almirón y el 40, Mirta Ruggiero, Rosana Gerula y Marcela D´Annunzio
- El espacio 41 lo hicieron Lili Rosso y Lorena Aramburu; el 42, Ana María Gorga; el 44, Liliana Yarnoz, Omar Sotelo, Pablo Hansen y Alejandro Guarnieri; el 45, Claudia Miller y Luis Villalón; el 46, Martín García, Luciana Fernández y Facundo López; el 47, Ana Laura Gómez y Andrés Borracci; el 48 Nancy Santangelo; el 49 y el 50, Cecilia Azcue; el 51, Goyo; el 52, Magdalena Iglesias; el 53, Mario Benedicto, y el 55, Silvia Aita y Adriana Ortiz



