Una determinación que no pasa solamente por lo vial
Por Luis J. Grossman Para LA NACION
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Los porteños ya ven este asunto como una rutina del sube y baja. Es lo que se ha dado en llamar autopista ribereña y que no es otra cosa que el segmento faltante de la Autopista Buenos Aires-La Plata.
Algún día, cuando se escriba la historia de este complejo proceso, muchos se sorprenderán por el desaprensivo manejo de los tiempos y por el pase de pelota entre funcionarios de un tema que parecía quemar a quien se propusiera resolverlo de manera definitiva.
Ya hace varios años que se expusieron -primero en círculo de iniciados en la Corporación Puerto Madero, que todavía tenía sus oficinas en Alicia Moreau de Justo, y luego en el Teatro San Martín- las maquetas de las propuestas preseleccionadas para el mencionado tramo de la autopista. Ninguna era perfecta y cada una de ellas exhibía puntos para la crítica. Pero se suponía que en una tabla comparativa de valores, donde lo vial no era el único componente por tener en cuenta (a lo que agrego que tampoco el costo debería ser el parámetro fundamental en la comparación), surgiría el proyecto mejor para la ciudad.
Craso error. Se sucedieron las comisiones de expertos y notables, los informes y las evaluaciones. Hubo debates en algunas entidades profesionales, pero en definitiva nadie supo cuál era la variante elegida.
Hasta que el mes último se conoció una resolución que cambiaba otra reciente: la autopista se realizaría a nivel.
Hubo, como era de esperar, impugnaciones y reparos. Muchos ni siquiera opinaron por juzgar obvios los comentarios negativos con respecto a la circulación pasante entre la ciudad y esa suerte de isla que es Puerto Madero, vinculada con la trama urbana a través de sólo cinco puentes.
Ahora, los vecinos de este tramo de la autopista se propusieron participar activamente en esta etapa y piden ser escuchados antes de que se tome una decisión errónea.
Y es preciso reconocer que las tribulaciones de los ciudadanos reunidos en la Asociación Vecinos de Puerto Madero se justifican al observar los permanentes cambios operados en las respuestas de la Corporación en torno del proyecto adoptado para el último tramo de la autopista costera.
En la reunión que hace pocos días promovieron los miembros de la asociación se evocó una prevención que formuló la arquitecta Odilia Suárez casi una década atrás. Fue en una reunión en la Sociedad Central de Arquitectos cuando la urbanista señaló que debía resolverse primero la autopista Norte- Sur antes de encarar el proyecto de Puerto Madero. Y se hizo al revés.
Lo cierto es que el nuevo barrio está en pleno desarrollo, con edificios y conjuntos edilicios que crecen día a día, y con una nebulosa que también crece a propósito de cuál será la forma y la trayectoria del segmento de autopista por realizar. En las últimas semanas se dieron a conocer varias alternativas, cada una de ellas se comunicó como la última y la definitiva.
A mediados de este año se comunicó que las mejores soluciones pasaban al este de los diques (una de ellas discurre en trinchera por el borde más cercano de la Reserva Ecológica y fue reconocida por muchos como la mejor entre las preseleccionadas en su oportunidad).
Poco más tarde se dijo que la idea adoptada era en túnel por debajo de las vías, y más tarde se supo que el Ministerio de Infraestructura y Vivienda anunciaba que la mejor solución es una autopista pasante por esa traza, pero a nivel.
La propuesta conocida ahora es una autovía que varía en versiones elevadas, en trinchera y a nivel a lo largo del trazado que corre entre la avenida Madero y Alicia Moreau de Justo (variante que ya fue bautizada como la montaña rusa ).
Antes de que se convoque a la audiencia pública, que sería el escenario para un debate formal, es imprescindible dar a conocer los estudios de tránsito realizados como base de datos para las propuestas y las conclusiones de los expertos acerca de las ideas que podrían señalarse como finalistas .
Este es un asunto en el que se conjugan como pocas veces, de manera contrapuntística, la ingeniería, la arquitectura y el urbanismo.



