
Motor 2.0 Turbo de 190 CV, impecable comportamiento dinámico y alto nivel de equipamiento son las cualidades que certifican el auténtico carácter sport del flamante Renault Fluence GT2
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Hay marcas que llevan en su ADN el gen de la competición. Una de ellas es Renault, de vasta trayectoria y lauros en todo tipo de competencias, desde la mismísima Fórmula 1 hasta el Dakar, pasando por el Rally y el Turismo.
Es más, la marca del rombo participa activamente con su equipo oficial en el Súper TC 2000, la categoría tecnológicamente más avanzada de la Argentina. Y lo hace con el modelo mediano que fabrica en la planta de Santa Isabel, Córdoba: el Fluence.
Así, que la gama Fluence cuente con un fierro caliente no resulta una sorpresa. La primera versión GT del Fluence se lanzó a fines de 2012 con un sello deportivo real: fue el primer modelo fabricado fuera de Europa con la homologación de Renault Sport, la división que produce autos de competición y versiones deportivas de la marca del rombo.

Aquel Fluence GT era sin duda una versión sport (desde lo estético y lo mecánico, con su motor 2.0 Turbo de 180 CV), pero dócil. Es decir, con una regulación de las suspensiones que brindaba un excelente confort de marcha antes que una configuración más firme y deportiva. Lo mismo pasaba con los frenos: eran muy buenos, pero no tenían carácter sport.

Con este precedente, el Renault Fluence GT2 redobla la apuesta: 10 CV más de potencia en el motor y cambios en el chasis para adecuarlo a este incremento; precisamente, en los reglajes de suspensión, el control de estabilidad, la dirección y los frenos, elementos vitales no sólo para el carácter del vehículo, sino también para la seguridad.

El GT2 incorpora varias novedades, en especial el sistema de adquisición de datos RS Monitor, que brinda parámetros como aceleraciones, valores de potencia y par motor del propulsor, presión del turbocompresor y otras. Además, se puede cambiar el sonido del motor dentro del habitáculo para que lo escuchemos como un auto de carrera, un clásico o hasta una motocicleta, entre otros estilos almacenados en el sistema R-Sound.
Rápido y elástico
El mayor cambio en la estética exterior de este GT2 es la adopción del nuevo frontal, con el gran rombo dominando la parrilla, y el conjunto toma de aire-paragolpes inferior, que incluye las luces diurnas de LED. El modelo también incluye algunos detalles sport como pequeños faldones y canalizadores de aire.

Este Fluence GT2 (también homologado por Renault Sport) mantiene el probado y confiable motor F4RT del rombo, un clásico 4 cilindros en línea 2.0 16 válvulas con distribución variable (VVT) y turbocompresor tipo TwinScroll (también tuvo algunos retoques), que le permiten entregar ahora 190 CV a 5500 rpm (que lo convierte en el modelo más potente de fabricación nacional) y un par motor, que no se modificó, de 300 Nm (30,6 kgm) a 2250 vueltas. La transmisión mantiene también la caja de velocidades manual de 6 marchas que equipaba al GT precedente.
Los 10 CV más de potencia refirman el carácter del modelo, con niveles de aceleración y elasticidad muy picantes para un sedán mediano (poco más de 8s para llegar a 100 km
h con partida detenida y algo más de 5s de 80 a 120 km/h en 4ta.), lo que por supuesto depara un andar muy ágil en ciudad y en ruta/autopista. Si a esto se le suma una velocidad máxima de 220 km/h reales (que lo ponen en el trono como el auto argentino más rápido), queda claro que el Fluence GT es un verdadero modelo deportivo, capaz de deparar una experiencia de manejo muy divertida.

La transmisión hace su aporte con relaciones cortas en las primeras marchas, para ayudar a la excelente respuesta en baja del motor. Así, desde las 2000 rpm (cuando el turbo empieza a soplar al máximo) este Fluence empuja con mucha decisión y nervio para acelerar. Además, todo el conjunto es muy elástico, con gran poder de recuperación en cualquier cambio. Por su parte, 5ta. y 6ta. son más largas, con la vista en el consumo.
En este rubro, no hay casi cambios respecto del GT anterior. En ciudad, el consumo está en 12 l
100 km, lo que es bastante elevado, pero algo lógico por las relaciones cortas de la caja y la rápida respuesta del motor. En ruta, en 6ta. a 120 km/h (unos 2500 rpm), está mucho más ajustado, rindiendo 9 l/100 kilómetros.
Pensado en forma integral, el chasis del Fluence GT2 recibió varias modificaciones para acompañar al motor. Así, las suspensiones son más rígidas y firmes (más el rodado de bajo perfil 225
50 R17), lo que redunda en menos oscilaciones longitudinales y laterales, mejor copiado del terreno y un andar muy aplomado y sin vicios en todo tipo de curvas y virajes. Por lógica, el confort de marcha es ahora un poco más seco, pero muy lejos de resultar incómodo, lo que evidencia un gran equilibrio dinámico.
El Fluence GT2, igual que su antecesor, cuenta con un equipamiento de seguridad activa que incluye control de estabilidad (ESP) y tracción (ASR), además de ABS, distribuidor de la potencia de frenado (EBD) y asistencia al frenado de urgencia (AFU). En esta dotación se recalibró el ESP para que no interviniera de forma inmediata como en el GT, aunque en la práctica está presente al menor exceso.
Los frenos cuenta con discos más grandes (296 mm) y un pedal de recorrido más corto y de respuesta rápida. De esta forma, el Fluence GT2 se detiene desde 100 km
/h en sólo 38 metros. También se modificó la asistencia eléctrica de la dirección, que ahora es algo más dura, pero con mayor rapidez de respuesta. .
Potencia a buen precio
El interior no cambia significativamente respecto del resto de la gama Fluence, excepto por las nuevas butacas de estilo sport tapizadas en cuero (con monograma del modelo en el apoyacabeza y costuras rojas), pedalera y reposapié de aluminio, y palanca de cambio también forrada en cuero.
El espacio es amplio para cuatro adultos, aunque los más altos quizás no vayan tan cómodos por la caída del techo en la parte trasera del habitáculo. El baúl, grande, ofrece 530 litros de capacidad. La posición de manejo (de estilo deportivo) es muy cómoda y fácil de regular por los ajustes tanto de la butaca (de excelente sujeción lateral) como de la columna de dirección. Los comandos están en general bien ubicados, aunque la pantalla táctil, muy práctica, queda un poco lejana. La selectora de cambios es muy precisa y de recorridos cortos, lo que configura una excelente ergonomía para el conductor y acompañantes.
El centro del tablero está dominado por la pantalla de 7" que sirve tanto para desplegar la información de los sistemas R-Link (multimedia, audio, navegación provista por Tom Tom) y RS Monitor (telemetría), además de las imágenes de la cámara de visión trasera, bien complementada por sensores sonoros (también presentes en el paragolpes delantero).
El equipamiento es muy completo, destacándose los 6 airbags (frontales, laterales y de cortina), ganchos Isofix, climatizador bizona, techo solar, equipo de audio completo y de alta fidelidad, arranque del motor y apertura sin llave (Keyless), control de velocidad de crucero y luces de xenón, entre otros elementos, para completar una dotación sin faltantes.
El precio sugerido es de $ 316.400, por lo que este Renault Fluence GT2 conforma una muy buena relación precio-producto considerando el ajustado valor respecto al de algunos modelos competidores (por ejemplo, el Peugeot 408 Allure Plus 1.6 THP a $ 316.550 y el Volkswagen Vento Luxury 170 CV MT, que cuesta $ 320.070), el alto nivel de equipamiento y el plus de potencia y prestaciones que ofrece.
Adquisición de datos estilo competición










