
La Fórmula Truck brasileña es un espectáculo emocionante. Los camiones despiertan pasión
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SAN PABLO.- El automovilismo es en Brasil tan popular como en nuestro país. Desde el legendario Ayrton Senna hasta el presente de Felipe Massa, cientos de miles de aficionados vibran con el rugir de los motores. El autódromo de Interlagos fue el escenario de un colorido fin de semana, con más de sesenta mil personas en las tribunas. ¿Corría la Fórmula 1? No, nada de eso.
Esta vez fue la Fórmula Truck brasileña que convocaba a la multitud, un campeonato muy particular ya que son camiones los que se sacan chispas en cada curva.
La historia de estos pesados en pista comenzó a escribirse en 1987, con una prueba realizada en el autódromo de Cascabel. Desde entonces, mucho tiempo ha pasado y la categoría creció en importancia; desde 1996 se corre el campeonato que actualmente es uno de los más apasionantes de Brasil.
Los camiones que hoy participan en la Fórmula Truck son Iveco, Ford, Volvo, Scania, Mercedes-Benz y Volkswagen.
Por supuesto, se trata de vehículos especialmente preparados para la competencia. Al modelo estándar que sale de la línea de montaje se le modifica el motor hasta triplicar la potencia (superan los 1000 CV), se cambia la disposición del impulsor para mejorar la distribución de peso, se eliminan todos los paneles interiores para aligerar la carrocería, se equipan suspensiones y frenos especiales, y... a la pista.
Así preparados, estas bestias superan los 220 km/h de velocidad máxima, aunque por razones de seguridad el reglamento de la categoría dispone la instalación de radares en pista para que los pilotos no superen los 160 km/h. Aquellos que aprietan el acelerador de más son penalizados y deben hacer una pasada por la calle de boxes.
La del domingo último en Interlagos fue la tercera prueba del campeonato, que se compone de nueve fechas (la última se disputa el 16 de diciembre en Brasilia).
Para alguien como uno que nunca había visto una prueba de este tipo, la experiencia es realmente muy atractiva. Confieso que a priori imaginaba un espectáculo un tanto aburrido. Pero desde la clasificación del sábado, realizada bajo la lluvia, quedó en claro que se trata de una prueba tan emocionante como las que estamos acostumbrados a ver con los automóviles.
La carrera
Fue realmente impresionante ver esas moles buscar su mejor tiempo con pista mojada, transitando a fondo la S de Senna, con varios fuera de pista incluidos. El domingo dejó de llover y se largó con pista seca.
El primer dueño de la punta fue un Mercedes-Benz, seguido por un Scania y varios Volkswagen atrás. A poco de la largada, el Scania conducido por Roberval Andrade alcanzó el primer lugar en la recta principal. También los Volkswagen fueron ganando lugares. A una vuelta y media para el final todo parecía definido. Con el Scania de Andrade primero acosado por el VW de Renato Martins (actual campeón de la categoría) y tercero el VW de Felipe Giaffone.
Sin embargo, cuando faltaba una vuelta y media, en la curva Laranjinha Martins buscó ganarle a Andrade por afuera. Pero mientras ambos estaban ocupados en la lucha, Giaffone se metió por adentro para ocupar el primer lugar y llegar así a la bandera a cuadros por primera vez. La alegría fue para Volkswagen, que ahora se ubica primero en la copa de constructores.






