
La automotriz lanzó en el país su primer vehículo totalmente eléctrico, motorización que adeudaba en su estrategia local; cómo se comporta el sport utility japonés
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Si hay algo que caracterizó a Toyota en materia de lanzamientos en los últimos años fue incluir opciones electrificadas a su portfolio. A nivel mundial, la automotriz se jacta de explorar todo tipo de motorizaciones, donde aparece el hidrógeno además de las distintas combinaciones de electricidad y combustión.
Pero en la Argentina, la deuda pendiente todavía eran los 100% eléctricos. Si bien hoy todavía es un segmento de nicho en el país, son cada vez más las opciones que aparecen para quienes buscan algo totalmente electrificado para sus garages.

Así tenemos delante al Toyota bZ4X, un SUV de propulsión totalmente eléctrica que llegó hace poco al país y busca posicionarse dentro de un sector con cada vez más opciones.
En la Argentina se vende en una única versión, evaluada por LA NACION, y que cuenta con dos motores eléctricos de imanes permanentes, uno sobre cada eje. En conjunto, entregan 343 CV de potencia y un torque máximo de 268,6 Nm en el eje delantero y 169,8 Nm en el trasero.
Estamos ante una unidad que, al igual que cualquier eléctrico puro, tiene una respuesta inmediata y que se siente potente al momento de acelerar. Esto porque recibe todo el torque disponible desde el primer momento, algo que logra, en ocasiones, que olvidemos que se trata de un SUV de gran porte.
Porta una batería de iones de litio con una capacidad declarada de 73,11kWh y una autonomía informada por la automotriz de hasta 480 kilómetros. En la práctica, se puede ver un tanto reducida dadas las condiciones de manejo de cada usuario y que tanto “pese el pie derecho” al momento de andar.

Estos vehículos regeneran energía con la frenada, por lo que si la velocidad es alta y constante, la autonomía se reduce notablemente. En cuanto a la velocidad, hace el 0 a 100km/h en 5,1 segundos. La velocidad máxima es de 160km/h.
La transmisión es automática y de una sola velocidad, pero que encuentra sus variaciones en los niveles de frenado regenerativo. Ahí se puede seleccionar los modos Normal y Eco de manejo y la novedad es el sistema Multi-Terrain que tiene funciones específicas para el manejo offroad. Detalle no menor, la tracción es integral (AWD).
Otro detalle a mencionar es el tema de la carga. En una toma de 220V, demora poco menos de 34hs en alcanzar el 100% mientras que del 20% al 80% lo logra en apenas menos que 20hs.
El cambio notorio está cuando se conecta este SUV a un cargador de 7kW o bien uno de 22kW, donde los tiempos de carga se reducen notablemente. En el primero, una carga completa se logra en torno a las diez horas y en el segundo no se necesitan más de tres.
Diseño atractivo
En materia de estética, los autos de Toyota se caracterizan por apelar al minimalismo y a la funcionalidad de lo que se incorpora. Tanto por fuera como por dentro, suelen ser unidades que reflejan esa tradición de confiabilidad y seguridad, pero que no son destacadas especialmente por su diseño meramente estético.
Sin embargo, el bZ4X quizás rompa un poco con ese esquema. Si bien por dentro mantiene cierta sobriedad, la pantalla multimedia de 14″ (compatible con Android Auto y Apple CarPlay) y el instrumental de 7″ hacen un juego interesante. El sistema de audio es JBL de nueve parlantes y las terminaciones están muy bien logradas.
El equipamiento se completa con climatizador automático digital bi-zona, con salidas de aire para las plazas traseras, tapizados en cuero natural y ecológico. Los delanteros cuentan con regulación eléctrica de altura y longitudinal en ocho posiciones, mientras que el asiento del conductor suma soporte lumbar y dos memorias de posición.
Suma dos puertos USB-C, conector de 12V, cargador inductivo para celulares y techo solar panorámico.

Pero lo llamativo está en el exterior, donde se nota una búsqueda un poco más “jugada” en cuanto al diseño. La carrocería es bitono acompañada por llantas de aleación de 20 pulgadas, frenos delanteros full LED, al igual que los traseros. Viene en cuatro colores: gris oscuro metalizado, rojo metalizado, blanco perlado y azul oscuro metalizado.
Mide 4,69 metros de largo, 1,86 metros de ancho y 1,65 metros de alto, con una distancia entre ejes de 2,85 metros. El peso en orden de marcha es de 2.110 kilogramos y el peso bruto total llega a 2.585 kilogramos. El baúl ofrece una capacidad de 452 litros.
A considerar, teniendo en cuenta sus dimensiones, es que los sensores son bastante sensibles y tienden a detener el vehículo (siempre a bajas velocidades) cuando detectan una posible colisión estacionando. Cuesta tomarle la mano, pero es una manera de entrenar el estacionamiento “a la japonesa”.
El infaltable
La seguridad ocupa un lugar central en el equipamiento del bZ4X, que incorpora ocho airbags de serie: dos frontales, dos laterales delanteros, dos de cortina, uno de rodilla para el conductor y uno central delantero. El listado se completa con ABS con distribución electrónica de la fuerza de frenado (EBD) y asistencia de frenado (BA), control de estabilidad (VSC), control de tracción (TRC), asistente de arranque en pendientes, indicador de presión de neumáticos (TPMS) y asistente de descenso en pendientes.
El SUV también incorpora alerta de tráfico trasero (RCTA) y alerta de punto ciego (BSM), acompañada por asistencia de salida segura (SEA). A esto se agregan alarma e inmovilizador de motor y faros antiniebla traseros LED.
Todo esto se suma al paquete de asistencias a la conducción Toyota Safety Sense, que cuenta con control de velocidad crucero adaptativo, alerta de cambio de carril con asistencia de mantenimiento de carril, sistema de precolisión frontal, etc.
En definitiva, se trata de un SUV muy completo en cuanto a equipamiento ya sea de confort como de seguridad. La motorización hace un buen trabajo y el vehículo no se siente pesado al manejar sino todo lo contrario. Es dócil y se adapta bien a los terrenos que demanden un poco más de exigencia. Quizás, un tema a observar sea la autonomía, declarada en 480 kilómetros. Un factor a considerar antes de comprar tanto este como cualquier 100% eléctrico.
El precio sugerido al público es de US$73.900.


