NASCAR y TC, el automovilismo popular

Festejo. Kyle Busch quema los neumáticos de su Toyota Camry tras salir campéon de la NASCAR 2019
Festejo. Kyle Busch quema los neumáticos de su Toyota Camry tras salir campéon de la NASCAR 2019 Crédito: Action Sports Photography / Shutterstock.com
La NASCAR es la categoría con más seguidores en Estados Unidos; espectáculo, emoción y tradición: un cóctel que atrapa multitudes y que en nuestro país tiene su correlato en el longevo Turismo Carretera
Agustín Lafforgue
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1 de febrero de 2020  

Independiente, innovadora y exitosa. Así es la National Association of Stock Car Auto Racing (NASCAR), categoría que, con más de siete décadas de historia, forjó y se ganó el rótulo de ser la más popular de Estados Unidos y, aún con la autonomía que el automovilismo estadounidense tiene con el resto del planeta, es mundialmente reconocida, admirada y, en algunos aspectos, imitada.

Paradójicamente -o no- su fundación se produjo un domingo, día en el que se llevan adelante la mayor parte de sus pruebas. En efecto, fue el 14 de diciembre de 1947, cuando por iniciativa de Bill France, quien congregó a varios entusiastas del automovilismo como él en el Streamline Hotel de Daytona Beach, se le dio vida a la NASCAR. Dos meses más tarde, la naciente categoría desarrolló su primera competencia oficial. Fue el 15 de febrero de 1948, en el trazado de Daytona, y Red Byron (Ford 39) se adjudicó la misma, convirtiéndose en el primero en inscribir su nombre entre los ganadores; Byron sería, además, el primer monarca de la especialidad, en 1949. El próximo 16 de febrero, 72 años después de aquella prueba inicial, se producirá el comienzo de la temporada 2020. Será con las clásicas 500 Millas de Daytona, prueba que se disputó por primera vez en 1959 y que este año celebrará su 62ª edición.

A lo largo de su historia la categoría fue efectuando cambios en busca de mantener su espíritu. Además de las actualizaciones en los autos, hasta la actualidad han sido seis (en 2021 se estrenarán los vehículos Gen 7), en 1954 se incluyeron los trazados mixtos permanentes, dejando de correr exclusivamente en óvalos. Esos cambios técnicos, que consolidaron el respaldo del público, llevaron a que 1979 se produjera la primera transmisión televisiva en directo de una competencia, hecho que permitió llegar a mayor cantidad de seguidores.

Ídolos. El niño con la remera del icónico Jimmie Johnson
Ídolos. El niño con la remera del icónico Jimmie Johnson Fuente: AP - Crédito: Butch Dill

En la actualidad, y como contrapartida a lo que sucede en gran parte de las categorías de pista en el mundo, la NASCAR no sufre la falta de sobrepasos naturales y emotividad en sus competencias. Por el contrario, los adelantamientos abundan (mucho tiene que ver el tipo de circuitos que utiliza) y los espectáculos llenan los ojos de los presentes en los escenarios como así también los muchos que siguen las carreras por TV o internet. El combo es, prácticamente, el ideal.

La NASCAR logró con el tiempo englobar un esquema que se asemeja a la perfección. Claro que siempre hay cosas por mejorar y potenciar, pero en la actualidad reúne un excelente conjunto técnico (autos, equipos y pilotos), posee un gran trabajo de marketing mediante el cual se sostiene y, además, le permite contar con el indispensable equilibrio financiero-administrativo y amplias alianzas con empresas de primera línea, como hoy con Coca Cola, GEICO, Xfinity y Busch, que son sus patrocinantes principales.

Una hermana mayor en el Sur

Diez años antes que la NASCAR, el Turismo Carretera comenzó a forjar su historia en suelo argentino. Luego de concretar aquel primer Gran Premio Argentino, que se largó el 5 de agosto de 1937 y se transformó en la primera carrera de la historia de la especialidad, nadie imaginaría que 72 años después recibiría el Certificado Oficial del Guinness World Records por ser la primera categoría de automovilismo creada en el mundo (la NASCAR fue la siguiente y la mismísima Fórmula 1 lo hizo en 1950).

Tribunas repletas. El Turismo Carretera en el Autódromo de Buenos Aires, una postal de la popularidad de la categoría
Tribunas repletas. El Turismo Carretera en el Autódromo de Buenos Aires, una postal de la popularidad de la categoría Crédito: Laura Cano/cf

A lo largo de la historia, ambas especialidades han sido emparentadas. Con diferencias notorias, pero también con coincidencias importantes: las dos poseen el rótulo de ser las más convocantes de sus respectivos países.

Con sistema de campeonato similar (el TC se inspiró en la NASCAR para establecerlo), compuesto por una etapa regular de 26 fechas para la especialidad estadounidense (con puntaje variable según el escenario) y diez para la argentina (con una escala de puntos común), y con un play-off que define al campeón. En el caso del TC está compuesto por cinco citas donde 15 pilotos luchan por la corona; 12 arrancan desde la fecha 11 y los tres restantes se incorporan en la última carrera. De todos ellos el que más puntos sume allí y tenga al menos una victoria en su haber, se proclama campeón (hoy, Agustín Canapino). En tanto que en la NASCAR son diez las pruebas que conforman el play-off, y los 16 pilotos que lo inician se van eliminando en tandas de cuatro cada tres fechas, para llegar solo los cuatro mejores a la última cita. Quien más puntos sume en ella, el año pasado fue en Phoenix, Arizona, se consagra monarca (en 2019, Kyle Busch).

En 2020, las dos categorías pondrán primera el mismo día. También el 16 de febrero, pero en el autódromo "Ciudad de Viedma" en la capital de Río Negro, el Turismo Carretera estará comenzando su 79º Campeonato Argentino. Coincidencias, nada más. Lo que no es casualidad es la eterna e histórica rivalidad entre Ford y Chevrolet que se forjó tanto en la NASCAR como en el TC, que se mantiene viva en la pasión de los fanáticos de una y otra divisa.

La eterna rivalidad entre Ford y Chevrolet. El Mustang de Kevin Harvick seguido por el Camaro de Kurt Busch, más atrás el tercer modelo en discordia, el Toyota Camry
La eterna rivalidad entre Ford y Chevrolet. El Mustang de Kevin Harvick seguido por el Camaro de Kurt Busch, más atrás el tercer modelo en discordia, el Toyota Camry

Grandes campeones

Medir a los pilotos solo por los títulos obtenidos es, al menos, arbitrario. Claro que en la mayoría de los casos son quienes trascienden con el correr de los años. Efectuando un podio imaginario de campeones, en el TC es Juan Gálvez quien ocupa el primer escalón, merced a sus 9 coronas. Guillermo Ortelli, aún en actividad, lo sigue con 7, mientras que Juan María Traverso acumuló en su riquísima trayectoria 5 títulos. El estrado de ganadores de la NASCAR en cuanto a monarcas está empardado. Richard Petty, Dale Earnhardt y Jimmie Johnson (anunció que la de 2020 será su última temporada completa), se consagraron en 7 oportunidades, un número para nada sencillo de alcanzar.

Campeón. Agustín Canapino celebra el título 2019 de TC
Campeón. Agustín Canapino celebra el título 2019 de TC Crédito: Asociación Corredores Turismo Carretera

Un lugar para recordar

Desde hace una década (se inauguró el 11 de mayo de 2010), la NASCAR cuenta con un museo digno de su rica historia. Ubicado en Charlotte, Carolina del Norte, el NASCAR Hall of Fame (Salón de la fama NASCAR) es "una atracción de entretenimiento interactivo en honor a la historia y el patrimonio de la NASCAR. Un lugar de alta tecnología, diseñado para educar y entretener a los fans de la categoría y no aficionados por igual", según aseguran sus creadores.

La recorrida se inicia en el Glory Road, una especie de línea de tiempo que permite disfrutar desde aquel 15 de febrero de 1948 hasta los protagonistas que brillan en la actualidad. En él se aprecian diferentes autos legendarios que, de manera cronológica, están exhibidos en una pista peraltada que simula las diferentes inclinaciones de los óvalos que recorre la NASCAR durante el certamen, arrancando en 0 grado y llegando a los 33° que se encuentran en el Talladega Superspeedway, el trazado más inclinado. Como debe ser, el vehículo que inicia la exposición es el Ford Coupé 1939 con el que Red Byron ganó la primera prueba de la división. Hay otras 17 joyas, entre ellas el Playmouth Belvedere con el que Richard Petty logró, en 1967, una marca aún imposible de batir: 27 victorias en una temporada, diez de forma consecutiva. El Hall of Honor, que tiene forma de óvalo, es considerado el corazón y el alma del lugar, ya que es donde los miembros elegidos son consagrados cada año y donde el público puede revivir sus trayectorias apreciando autos, trofeos, y diferentes elementos que allí se exponen de los últimos miembros ingresados. Cada año son incorporados cinco.

Riesgo. Altas velocidades y autos a la chapa; así es la NASCAR
Riesgo. Altas velocidades y autos a la chapa; así es la NASCAR Fuente: AP - Crédito: Ashley Fleming

En tanto que, con el objetivo de llevar su museo móvil por todo el país, Hugo Mazzacane, presidente de la ACTC y entusiasta coleccionista, se propuso reunir la mayor cantidad de autos que hayan competido en el TC. Hasta el momento se lograron congregar 63, muchos de ellos son campeones del Turismo Carretera y que marcaron una época. Se destaca que los mismos se encuentran en condiciones originales de la época en la que competían y todos los vehículos pueden girar en cualquier autódromo. El lugar físico se encuentra en el Autódromo "Roberto Mouras" de La Plata, donde fue inaugurado el 11 de octubre de 2014, aunque parcialmente se pueden apreciar sus joyas en distintos circuitos del país o en eventos relacionados al Turismo Carretera.

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