Abrió el shopping Arcos y se postergó el debate por otro en Caballito
Después de un año, se habilitaron los primeros 52 locales en Paraguay y Juan B. Justo; sin acuerdo en la Legislatura para el de avenida Avellaneda
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Con 52 locales y 15 góndolas, finalmente quedó inaugurado ayer en Palermo el shopping Distrito Arcos, que había permanecido cerrado durante un año por orden judicial.
Se trata del decimocuarto centro comercial construido y explotado por Alto Palermo Centros Comerciales (APSA), perteneciente al grupo IRSA, de Eduardo Elsztain, en el que fueron invertidos 60 millones de dólares y emplea a 1500 trabajadores directa e indirectamente.
En cambio, todavía deberá esperar otro shopping proyectado por IRSA, cuyo desarrollo depende de una ley que permanece trabada en la Legislatura de la ciudad. La empresa de Elsztain solicitó la rezonificación de un predio de su propiedad situado en Avellaneda, entre Fragata Sarmiento y Olegario Andrade, en el barrio de Caballito, para poder construir un nuevo centro comercial.
La propuesta cuenta con el visto bueno del oficialismo porteño, pero fracasaron los reiterados intentos de aprobación en el recinto, por la fuerte negativa de la oposición
Distrito Arcos, situado en el predio delimitado por Juan B. Justo, Santa Fe, Paraguay y Godoy Cruz, será, según sus desarrolladores, otro hito urbano para impulsar la antes deprimida zona de los playones ferroviarios del ferrocarril San Martín.
A pocos metros de allí, en las ex bodegas Giol, el gobierno nacional erigió el llamado polo científico, que congrega oficinas gubernamentales y privadas relacionadas con la investigación tecnológica y médica.
Como la decisión de inaugurarlo fue tomada de manera repentina tras un fallo judicial que dio luz verde al emprendimiento, ayer se vivió una suerte de soft opening, con una relativa afluencia de público, que fue creciendo hacia las últimas horas de la tarde.
Como se recordará, la inauguración del centro comercial había sido frenada hace un año por un fallo judicial de primera instancia que hizo lugar a un reclamo de la Federación de Comercio e Industria de la Ciudad (Fecoba). Esta cámara sectorial denunció que el shopping constituía competencia desleal para los pequeños comerciantes del entorno y que tendría un impacto negativo en el ambiente.
Un año después, la Sala II de la Cámara de Apelaciones en lo Contencioso Administrativo porteño decidió que la Fecoba no tenía legitimación para actuar como defensora de los intereses que decía representar y admitió como válido el visto bueno del gobierno de la ciudad al estudio de impacto ambiental oportunamente aportado por IRSA.
Así, fue posible la apertura ayer de lo que constituye la primera etapa del Distrito Arcos. La oferta comercial, dijeron voceros de la empresa, se irá completando a medida que los locatarios finalicen la decoración de sus espacios.
En una segunda etapa, está prevista la construcción de un gimnasio, una tienda de artículos para el hogar y una oferta cultural, en un total de 65 locales y 20 góndolas.
La obra, como se dijo, exigió el reciclaje de viejos galpones ferroviarios que se encontraban en estado de semiabandono. Según explicaron fuentes de APSA, los trabajos respetaron el principio de "construir sin destruir".
El nuevo shopping, según anunció APSA, ofrecerá las mejores marcas a precios de descuento, en un paseo al aire libre y una propuesta gastronómica original.
Además, los clientes contarán con 453 cocheras subterráneas. Se prevé que el shopping podrá funcionar como una suerte de puente entre Palermo Soho y Palermo Hollywood, y aportará un renovado movimiento de personas y mayor seguridad a la zona.



