Al agua pato, en Vicente López
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Costanera de Vicente López, día domingo. Cualquier visitante ocasional se preguntará por qué algunos de los que recorren las promocionadas "playas" se bañan en el Río de la Plata cuando un cartel consigna, claramente, que está prohibido hacerlo. Y no se trata de una, dos o tres personas que chapotean en el agua: familias enteras se divierten allí, incluso, algunos, equipados hasta con un pequeño barrenador.

Es así. Ocurre que el empleado municipal que recorre la costa con una camioneta blanca y verde "no tiene autoridad" para hacer cumplir las reglas. Al menos eso respondió uno de ellos hace algunos días, cuando varios chicos desafiaban el peligro con el agua hasta el cuello y mientras otros observadores se alarmaban ante tanta imprudencia y negligencias.
"Los tiene que sacar la policía; si los llamamos van a venir en un rato. Pero nosotros no podemos hacer nada porque no nos hacen caso", dijo uno de los hombres que vigilan este espacio verde.
La cuestión es: si nada puede hacer el municipio para evitar que los visitantes se bañen en una zona que custodia y promociona como el "lugar ideal" para pasar el verano, ¿no es más seguro que contraten a un bañero? Más allá de la ironía, los riesgos de sumergirse en el río no se limitan sólo a la posibilidad de que alguien se ahogue; también, a las enfermedades que puede transmitir el agua, donde la basura navega.
Auto oficial que todo lo puede...

Al parecer, una camioneta que pertenece a la Comuna 13, en Núñez, tiene la costumbre de estacionar en sitios no permitidos sobre la avenida Cabildo al 3000, donde, incluso, el tránsito está restringido por las obras del Metrobus. La semana pasada, este vehículo oficial quedó estacionado frente a una parada de colectivo. La buena noticia: un vecino, molesto, convocó a un agente de tránsito, que labró la correspondiente multa.


