Avanza el Puerto Madero del Sur
Comenzaron las obras de Nueva Costa del Plata, un emprendimiento inmobiliario de 220 hectáreas en la ribera del Río de la Plata
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La costa de Avellaneda y de Quilmes se agiorna a un ambicioso proyecto bautizado Nueva Costa del Plata: ya comenzaron las obras de un megaemprendimiento inmobiliario, comercial y recreativo en 220 hectáreas con acceso público al Río de la Plata, y que demandará una inversión estimada de 2000 millones de dólares.
"Es un nuevo Puerto Madero, pero para todo el mundo", coinciden funcionarios de ambos municipios que alientan esta obra, la cual prevé la construcción de complejos de viviendas, restaurantes, áreas recreativas, un hotel cinco estrellas y hasta una sede universitaria en el territorio de Avellaneda. Todo a poco más de 10 minutos de la ciudad de Buenos Aires.
El proyecto, comandado por la empresa Techint, está enclavado en extensos territorios costeros propiedad de la firma, y que son definidos por especialistas del desarrollo sustentable como "una las zonas más ricas en recursos naturales" del conurbano bonaerense. Por ello despertó la protesta de un grupo de vecinos que no quiere este desarrollo inmobiliario en el lugar, pues esperan que se cree allí una reserva ecológica.

"Es nuestro último pulmón verde y quieren terminarlo. Nosotros pretendemos que se haga un lugar abierto al público", cuenta Nieves Baldacchin, vecina de Bernal, y que integra una de las siete asociaciones vecinales que rechazan la construcción del proyecto. Ella, como el resto de los vecinos que se oponen y que, junto con LA NACION, recorrieron el lugar, consideran que la obra "destruye los humedales y nos quita lo único sano que nos queda a los vecinos de Quilmes y Avellaneda para vivir".
Apertura de caminos
Nueva Costa del Plata contempla la construcción de los accesos desde la autopista Buenos Aires-La Plata y de los caminos internos del complejo y del tendido de la red de servicios básicos, con una inversión inicial de 100 millones de dólares. El 75% del espacio que abarcará se destinará al uso público, mientras que fuentes del grupo Techint prevén que podrán vivir en el área entre 25.000 y 30.000 personas. Y también albergar a unos 80.000 visitantes cada fin de semana.
Además, habrá espacios verdes para canchas de fútbol y de tenis, que no serán exclusividad de los residentes, según los funcionarios.
"Realizamos todos los estudios correspondientes de impacto ambiental que sustentan el proyecto y por eso ya se puso en marcha la obra. Estimamos que dentro de 12 a 15 años todo el proyecto estará terminado", indicaron desde Techint.
La obras de apertura de caminos internos ya se pusieron en marcha en la jurisdicción de Avellaneda. Algo que, justamente, causó malestar vecinal por el destierro de varios árboles. "Hay deforestación en esta zona", dijo Micaela Anzoategui, vecina de Bernal, y que también participó de un piquete en la ruta con fuerte tono de reclamo.
La empresa constructora negó que existiera esta situación. También los funcionarios del municipio de Avellaneda. "Hay modificaciones lógicas en la zona, pero todo lo que quita luego se va a reponer y habrá nuevas plantaciones. Todo lo monitorea la municipalidad y la empresa tiene los estudios de impacto ambiental realizados. Y si hubiese algo mal, se parará la obra", dijo a LA NACION Humberto Borsani, secretario de Producción, Política Ambiental y Empleo de la municipalidad de Avellaneda.
El funcionario agregó: "El vecino puede hacer lo que quiera en este nuevo barrio, que no será privado y será de acceso al río para todo el mundo. Además, lo primero que hará la empresa será la sede universitaria".
Impacto económico
En el mismo sentido opinó Claudio Olivares, secretario de Medio Ambiente de la Municipalidad de Quilmes. "Este es un proyecto que será vital para el crecimiento de este distrito, porque tendrá un gran impacto económico en la zona. No afecta en lo más mínimo los humedales y así lo certifican los estudios ambientales realizados", comentó.
Claro que hay vecinos que están a favor de las obras en la costa. "Si hacen este emprendimiento acá, se revalorizará mucho la zona en la que vivo. Es indudable que un Puerto Madero en Avellaneda atraerá el turismo. Será muy positivo", dijo Ezequiel Borzani, que vive en Villa Dominico.
Por lo pronto, en Quilmes la construcción de Nueva Costa del Plata no comenzó. Hay una razón: recién en los próximos días el Concejo Deliberante quilmeño planea tratar la rezonificación del área donde se construirá en altura. Pero nadie duda de que será aprobada, más aún con las obras ya encaminadas en el distrito lindero.
TODAS LAS OPINIONES SOBRE EL PROYECTO
- "LA ZONA, PARA LOS CIUDADANOS"
Roberto Converti es un conocido arquitecto desarrollista que está a cargo de la obra, contratado por la empresa Techint.
-¿Cuál es la particularidad que tiene el proyecto?
-Por su complejidad y dimensión Nueva Costa del Plata pertenece a ese novedoso inventario de inciertos lugares urbanos o suburbanos de referencia global, donde la fisonomía del espacio natural y construido no pueden separarse, e incluso tienen la obligación de no ser un lugar independiente uno del otro.
-¿Qué se propone socialmente este mega emprendimiento?
-Se propone reestablecer en los municipios de Avellaneda y Quilmes el vínculo físico, social y cultural de ambas ciudades y el Río de la Plata, reinterpretando los procesos urbanos que determinaron las condiciones del espacio actual, aplicando estrategias que unen tanto aquellos valores relacionados con la historia del lugar, como los que se encuentran determinados por su riqueza natural.
-Hay vecinos que dicen que se destruyen el espacio público.
-No, para nada. Se realizaron todos los estudios pertinentes. La obra plantea una acción excepcional al recuperar para el uso ciudadano un área importante de la zona sur que a lo largo del tiempo y derivados de las obras de ingeniería sanitaria en zonas de cercanía, desarrollaron un proceso de restauración e incremento de las comunidades de flora y fauna.
ROBERTO CONVERTI
Arquitecto a cargo de la obra
- "SANA ENVIDIA EN EL NORTE"
Francisco Gutiérrez, el intendente de Quilmes, se frota las manos y levanta la voz con entusiasmo cuando se le pide una definición sobre el mega obra que ya se puso en marcha. "Yo le tenía una sana envidia con los amigos del norte del conurbano y con los vecinos de Puerto Madero... Y ahora no será así: quiero que los vecinos de Quilmes se puedan levantar un día y mirar al río", asegura.
-Algunos vecinos sostienen que esta obra destruye los humedales. ¿Usted qué dice?
-Que no es así. Se hicieron todos los estudios pertinentes y no hay ningún tipo de irregularidades y no afecta en lo más mínimo al medio ambiente.
-Esos vecinos dicen que no son escuchados por el municipio porque hay un gran negocio detrás
-¿Negocio de quién? Naturalmente la empresa hace este emprendimiento con el fin de ganar dinero, pero nosotros lo que buscamos es que se embellezca el lugar con un nuevo Puerto Madero. Además, los comprometimos a concretar la conexión vial costera con el Puerto y abrir nuevos caminos al río, todo sin poner un peso.
-¿Usted se va a ir a vivir a este nuevo lugar?
-No, me encanta que la gente pueda disfrutarlo. Yo tengo mi casa y hace mucho tiempo que vivo ahí.
FRANCISCO GUTIÉRREZ
Intendente de Quilmes
- "NOS QUEDAMOS SIN HUMEDALES"
"Toda la vida viví en Bernal y creo que este mega emprendimiento es una de las acciones que más atentan contra la naturaleza. Se están destruyendo los humedales y nos quedamos sin un espacio verde importantísimo para los vecinos de esta zona", afirma Javier Pecot, de 48 años, integrante de la Asociación Vecinal Bernal Unido
-¿Por qué no quieren este emprendimiento en la costa?
-Porque destruye este preciado lugar. Ya presentamos un proyecto para que se transforme este sitio, hoy cerrado, en una Reserva Ecológica de acceso público y gratuito para todos. No queremos el abandono ni tampoco un mega negocio privado.
-¿Qué respuesta les dieron desde el municipio de Quilmes?
-Ninguna, no nos atendieron para escucharnos. Por eso el otro día decidimos cortar la circulación en la autopista para que nos presten atención. Es una barbaridad lo que harán. No nos escuchan porque hay un gran negocio inmobiliario detrás difícil de desatender. Es así. Pero los vecinos sabemos lo que queremos y cuidamos nuestro medio ambiente.
-¿Cuántos gente los apoya? Dicen que son veinte.
-Somos 200 los que venimos y nos movilizamos, pero mucha gente está a favor nuestro. Si lo desmiente, le propongo al intendente de Quilmes que haga un plebiscito para ver qué queremos los vecinos. Y listo. Vamos a seguir adelante hasta que esto se resuelva.
JAVIER PECOT
Asociación Vecinal Bernal Unido



