Buscan posicionar a la isla Martín García como nuevo destino turístico

La isla, a 45 kilómetros de Buenos Aires, fue declarada reserva natural
La isla, a 45 kilómetros de Buenos Aires, fue declarada reserva natural Crédito: Ricardo Pristupluk
La Nación y la provincia invertirán $10 millones para mejorar inmuebles históricos y sumar infraestructura; impulsan el rol privado en gastronomía y hotelería; ya hay viajes directos desde la Capital
Virginia Mejía
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23 de julio de 2019  

Tierra de piratas, soldados, presidentes encarcelados y presos peligrosos, la olvidada Martín García será rescatada a través de un programa destinado a poner en valor tesoros arquitectónicos de pequeños pueblos de todo el país. El proyecto apunta a transformar la selvática y casi desértica isla de 100 habitantes en un destino turístico atractivo, donde disfrutar de un paisaje exótico y recorrer sitios que dan cuenta de la historia de la Argentina; entre ellos, los restos de la cárcel donde estuvieron detenidos cuatro exmandatarios. Al mismo tiempo, con el fin de convocar más visitantes, por primera vez se lanzaron viajes en lancha desde Puerto Madero hacia Martín García con una duración de casi dos horas.

A 500 años de ser descubierta, la Secretaría de Turismo de la Nación adelantó que el plan de puesta en valor de la isla iniciado este año forma parte del programa Pueblos Auténticos y recibió una asignación de alrededor de $10 millones. Está previsto concluirlo dentro de tres meses. Del total de ese monto, un 70% es aportado por el gobierno nacional y un 30%, por la provincia (Martín García es territorio bonaerense), adelantó el organismo a LA NACION.

"Estamos avanzando de a poco de la mano del privado. La intención es trabajar en forma conjunta en hotelería y gastronomía para que haya más oferta y mejorar la existente, convocando a la gente que ya está en el lugar", añadió Martina Pikielny, subsecretaria de Turismo provincial. Según la funcionaria, la idea es apuntar a un público diverso -incluido el estudiantil- ya que la isla cuenta con un camping y con varios lugares vinculados a la historia argentina.

Entre el paisaje se abren paso prolijos senderos y antiguos edificios
Entre el paisaje se abren paso prolijos senderos y antiguos edificios

Si bien la intención es reactivar el área, las autoridades son cautelosas. Martín García, a 45 kilómetros de Buenos Aires en el Río de la Plata, es por ley provincial una reserva natural de uso múltiple con 250 especies de aves y 150 arbustos diferentes. Según estudios realizados, para conservar su flora y fauna no deben visitarla en forma conjunta más de 2000 personas. Sus pajonales, ceibales, bosques, arboledas exóticas y pequeños arenales son bienes naturales que deben ser preservados. Desde el aire, la isla parece un manchón verde rodeado de aguas amarronadas pertenecientes a Uruguay. Un manchón que está prácticamente unido a la isla Timoteo Domínguez, donde se mezclan las corrientes del Uruguay y el Paraná.

En un recorrido de LA NACION por el lugar junto a guías de la empresa Sturla, a cargo de los nuevos viajes, se observan en medio de un paisaje exuberante prolijos senderos, antiguos edificios en reparación, un aeródromo, tres restaurantes, dos almacenes, una escuela de canotaje, una panadería y tres vehículos, además de un puñado de viviendas habitadas por 60 adultos y 40 menores. Para abastecerlos, durante la semana llegan lanchas del Ministerio de Educación bonaerense, las que trasladan maestros y provisiones.

Según los isleños, los motivos por los que la gente abandonó Martín García y se perdió casi el 70% del turismo son varios; ente ellos, la falta de infraestructura. "De los 4700 habitantes que había en los años 50, quedamos solo 100. Por eso queremos que venga más gente a vivir y también a conocerla. Es un lugar maravilloso, tranquilo como ninguno", dijo José Solís, dueño del comedor que lleva su nombre y en el que se detiene el tour a comer una parrillada.

Valor patrimonial

Los traslados se realizan todos los domingos y pueden incluir una excursión de día completo por los lugares de interés, con almuerzo incluido. Luego del cierre de la tradicional firma Cacciola, que prestaba servicios desde Tigre hacia la isla, tomó la posta Sturla, con la novedad de que ahora no es necesario moverse hasta Tigre para embarcar. Desde Puerto Madero, en aproximadamente dos horas estarán en Martín García si las condiciones de navegabilidad son buenas, es decir, si el río no baja demasiado.

Por su valor patrimonial, la isla fue declarada lugar histórico nacional en 1958. Con relación al proyecto de recuperación encarado, la Comisión Nacional de Monumentos de Lugares y de Bienes Históricos -encargada del seguimiento de las obras- informó que ya se recuperaron algunas fachadas; por ejemplo, la del Teatro Urquiza, inaugurado en 1910 con el nombre de Salón Urquiza, donde se realizaban bailes y reuniones sociales. Sin embargo, según la comisión "necesitan una urgente intervención los dos puntos de arribo, el fluvial y el aéreo; las edificaciones y viviendas particulares situadas en el recorrido turístico habitual, y algunos edificios emblemáticos como las escuelas, la cárcel, la panadería, la iglesia y la planta potabilizadora".

Sacarán del abandono lo que queda del viejo presidio
Sacarán del abandono lo que queda del viejo presidio Crédito: Ricardo Pristupluk

Algunas de estas obras ya están en ejecución; otras empezarán más adelante. Además, la Secretaría de Turismo de la Nación informó que se está trabajando en la construcción de sanitarios, en un centro de informes, en miradores, pasarelas, señalética y proyectos de intervención paisajística, de normativa urbano-patrimonial y de muestra museológica.

Durante la caminata se observa que varios edificios están cubiertos por vegetación, la que en muchos casos no puede ser retirada debido a la condición de reserva natural que tiene el lugar, explicaron las guías. Respecto de la cárcel, pese a que queda muy poco de ella, la intención es recuperarla y generar un espacio virtual para que la gente imagine cómo era cuando funcionó como presidio entre 1755 y 1962.

Historia

Martín García, un islote que se puede recorrer en un par de horas, bien podría ser llamada como aquella isla de destierro en la que fue confinado Napoleón Bonaparte, la Santa Helena, porque fue cárcel para cuatro expresidentes: Hipólito Yrigoyen, Marcelo Torcuato de Alvear, Juan Domingo Perón y Arturo Frondizi. Pero, en realidad, desde la época colonial eran destinados allí presos peligrosos, que luego trabajarían en otro de los sitios que se pueden visitar: las canteras de las que se obtenían adoquines para las calles de Buenos Aires.

La isla fue descubierta en la expedición de Juan Díaz de Solís en 1516. Debe su nombre al despensero de la expedición, Martín García, quien murió a bordo y su cadáver fue sepultado en la isla; luego fue escenario de otros combates durante el proceso del surgimiento del Estado argentino. De ahí que un museo montado al aire libre exhiba cañones para la defensa.

En el tour también se visita el Barrio Chino, que congrega casas abandonadas a lo largo de dos cuadras, cuadras que estuvieron pobladas de marineros, soldados y presidiarios cuando la isla era centro del contrabando y la mala vida, frecuentada por militares y civiles en busca de prostitutas. Ese sector antes había sido un hospital donde se alojaba a los enfermos víctimas de alguna epidemia, especialmente los de fiebre amarilla, para mantenerlos en cuarentena antes de permitirles entrar a Buenos Aires.

Hitos y datos de la isla

La isla fue descubierta en la expedición de Juan Díaz de Solís de 1516. Lleva el nombre del despensero, que murió durante el viaje y fue sepultado allí. Está a 45 kilómetros de Buenos Aires y abarca 168 hectáreas. Fue declarada reserva natural. Entre su riqueza, figuran 250 especies de aves y 150 arbustos diferentes. La roca que la conforma tiene 1800 millones de años. Cuatro presidentes argentinos estuvieron presos en la isla: Hipólito Yrigoyen, Marcelo Torcuato de Alvear, Juan Domingo Perón y Arturo Frondizi. Se puede llegar a la isla en lancha desde Buenos Aires, ya sin pasar por Tigre. Las salidas son los domingos, a las 9, desde Puerto Madero (Cecilia Grierson 400, Dársena Norte), y las llegadas, a las 18.45. El traslado ida y vuelta cuesta $1500; menores de 3 a 5 años pagan $350. El tour con recorrido turístico y almuerzo sale $1995 (para residentes) y $2500 (no residentes).

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