Denuncian el crecimiento de escuelas de conductores "truchas" en la ciudad
Sólo hay 21 que están debidamente habilitadas por el gobierno porteño; un número similar consigue alumnos vía Internet sin estar registradas
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Aliadas incondicionales de padres, esposos o novios de pocas pulgas -o nulas condiciones docentes-, las escuelas de conducción están atadas, irremediablemente, a las más desopilantes anécdotas de toda familia que se precie.
Rendir el primer examen para obtener el carnet de conductor conlleva, a veces, más nervios y presión que el examen de la última materia de la facultad. José Luis, un respetable caballero que ya suma más de cuarenta, reconoce que sólo se sintió seguro al momento de dar ese examen cuando el instructor de la academia donde había aprendido a manejar se ubicó en el asiento del acompañante. María de los Ángeles, cuenta, sin empacho, que a ella se le complicaba "demasiado" cuando tenía que hacer la maniobra marcha atrás para estacionar.
Para limar esos "pequeños detalles", en la ciudad sólo hay 21 academias de manejo autorizadas por el gobierno porteño. Aunque la oferta es mucho mayor: sucede que otras tantas que no están habilitadas ofrecen sus servicios por Internet.
Vecinos, asociaciones civiles y legisladores denuncian, además, que los autos de las escuelas de conducción (habilitadas o no) hacen sus prácticas en Belgrano, Núñez y Saavedra, a pesar de que está prohibido circular por esas zonas.
Las academias "truchas" o sin habilitación, generalmente, ofrecen sus servicios por Internet y captan clientes que contratan sus servicios a precios más económicos. Desde las academias legales, las acusan de cobrar menos porque no pagan los seguros obligatorios y tampoco los impuestos. Los futuros choferes salen a la calle con autos e instructores que no están preparados.
Omar Bozzari, presidente de la Asociación Academia de Conductores de la Ciudad (Acacoba), y dueño de la academia Driver's, asegura que son muchas las escuelas de manejo que prosperan sin estar habilitadas. "Se publicitan por Internet, pero no están físicamente en ningún lugar. Por eso se ofrecen a pasar a buscar a los alumnos por sus casas."
Comprar un paquete de clases en las academias habilitadas cuesta entre $ 800 y 2000. Allí se dictan alrededor de 1000 cursos por mes, que incluyen no menos de cinco horas de clases teóricas y la cantidad de prácticas que el conductor necesite antes de tramitar su licencia.
En cambio, en las escuelas ilegales, la propuesta es distinta: "Ofrecen precios más bajos porque no pagan los impuestos de locales y tampoco abonan el seguro de los autos doble comando que, ante un accidente en la vía pública, cubre a los conductores que están aprendiendo y todavía no tienen carnet", explicó Claudio Nadalini, dueño de Autoescuela Cabildo.
Las escuelas gestionan su autorización como instituto de enseñanza ante la dirección general de habilitaciones de la ciudad. Deben acreditar por lo menos dos vehículos doble comando, con una antigüedad no mayor a diez años, una póliza de seguro al día, la verificación técnica vehicular expedida por Sacta y la inscripción del número de la habilitación en la carrocería.
También deben disponer de un aula para el dictado de clases y tramitar la habilitación de sus instructores de manejo ante la Dirección General de Licencias, donde los futuros instructores mayores de 21 años, que tengan el secundario completo y posean una licencia de conducir de auto y/o moto con una antigüedad mínima de dos años, rinden un examen. Si lo aprueban, obtienen un carnet que los habilita para capacitar a los aspirantes de las licencias en los conocimientos teóricos, donde dictan contenidos sobre conducción, normas de tránsito y prevención de accidentes viales, y en las habilidades prácticas, que incluyen reacciones y defensas ante imprevistos.
Ante la proliferación de las escuelas de conducción irregulares, LA NACION consultó a Mariano Casabella, director general de Licencias porteño: "Sabemos que algunos particulares que tienen autos doble comando se ofrecen a enseñar por Internet. Le pedimos a la agencia gubernamental que intensifique los controles que realiza el cuerpo de agentes en la vía pública y en las prácticas de la pista del parque Roca". El funcionario explicó que el certificado del curso teórico que emiten las escuelas "truchas" no tiene validez ante la Dirección General de Licencias. Y aseguró que desde el área de Transporte pretenden mejorar el sitio web del gobierno porteño, para asegurarse que la lista de las academias habilitadas esté más visible a los ojos de los porteños.



