Desocuparon la Illia, pero sigue la tensión
Hoy habrá una reunión clave entre la Ciudad y las personas desalojadas
1 minuto de lectura'

Finalmente quedó liberada en la madrugada de ayer la autopista Illia, bloqueada durante nueve días por habitantes de la villa 31 que reclamaban viviendas o subsidios para edificar su casa. Sin embargo, la tensión se mantiene. El conflicto se destrabó tras una negociación encabezada por el secretario de Seguridad de la Nación, Sergio Berni, y el ministro de Seguridad porteño, Guillermo Montenegro.
Desde la Casa Rosada y el gobierno de la ciudad se comprometieron a acercar una solución definitiva, tras un día de declaraciones cruzadas en el que se acusaron mutuamente de "inacción", ante este inusual piquete de 20 personas que provocó caos en el centro porteño y serias dificultades para ingresar en la Capital.
La protesta se levantó cuando, cerca de la medianoche, Berni arribó al lugar del corte. Allí encabezó la negociación con los vecinos y se comprometió a llevar a un funcionario de la Ciudad para abrir una mesa de diálogo. Cómo contrapartida, pidió que se levantara el piquete.
Al rato, llegó a la autopista Illia el ministro Montenegro. Y pasadas las 3, acordaron levantar el piquete. "Fuimos para abrir un canal de diálogo entre la gente del corte y el gobierno de la ciudad. La ministra de Desarrollo Social se comprometió a atenderlos", dijo Berni.
El lunes de la semana pasada, 141 familias decidieron ocupar la Illia, cerca del peaje, porque el día anterior habían sido desalojadas de un predio situado entre las vías de los ferrocarriles Belgrano Norte y San Martín, a la altura de la estación Saldías, en Recoleta. Desde entonces reclaman viviendas o un subsidio de al menos $ 50.000 por grupo familiar para adquirir un terreno. El desalojo fue ordenado por el juez federal Sebastián Casanello, por pedido del ferrocarril Belgrano Norte.
Para hoy está prevista la reunión entre la Ciudad y los habitantes desalojados. Eso sí: no asistirá Carolina Stanley, la ministra de Desarrollo Social porteña, sino Santiago López Medrano, subsecretario de Fortalecimiento Familiar. Según fuentes porteñas, el Ministerio de Desarrollo Social escuchará la demanda de los manifestantes, pero indicaron que de ninguna manera el levantamiento del corte está sujeto a responder afirmativamente "a todas las demandas que solicitan".
El jefe de gobierno porteño, Mauricio Macri, fue contundente ayer: "No vamos a negociar bajo extorsión. No creemos que la forma de plantear los problemas sea complicándoles la vida a miles de personas que tienen que ir a trabajar". Por su parte, el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, en su habitual conferencia de prensa, apoyó a Berni. "La autopista tiene libre tránsito y esto ha sido por la gestión encarada por Berni. No es responsabilidad del Estado nacional, pero inexorablemente tuvimos que intervenir", afirmó.
Y mientras la Nación y la Ciudad juegan al reparto de responsabilidades y temen que estas protestas se tornen violentas, se esperan los resultados de la reunión entre funcionarios y desalojados. Aún no hay una solución concreta, sino voluntad de dialogar. Por ahora, el final de este conflicto es incierto.



