El gobierno combate la invasión de palomas con jaulones y redes
Desde hoy se pone en marcha un plan para capturar a las aves, que serán liberadas en zonas alejadas de la ciudad; el programa exige una inversión de $ 400.000
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El gobierno de Macri sale a la captura de las palomas que invaden la ciudad. Sí, las cuestionadas aves que un día se habían esfumado sin pena ni gloria, regresaron a la ciudad . Se dijo que las habían espantado con halcones; que habían sido envenenadas; que las habían capturado y luego liberado en predios bonaerenses, lejos del cemento de la Capital, o simplemente que habían emigrado. Pero la única certeza es que volvieron.
Por eso, el gobierno de la ciudad informó que desde hoy darán comienzo a un plan para atraparlas en grandes jaulones, con comida, que estarán situados en 20 pulmones de manzana de algunos edificios, como en Alvear al 100 y Las Heras al 1700. También se utilizarán redes para capturarlas en parques de la zona, como las plazas Francia y Mitre, entre otras . Para más adelante está pensada una segunda etapa en la que se soltará a las palomas en puntos de la ciudad donde no sean motivo de quejas.
Así, el gobierno porteño busca mitigar las molestias que ocasionan estas aves, que además transmiten enfermedades como la histoplasmosis y salmonelosis, entre otras. Para este programa, la inversión inicial de la Ciudad es de unos 400.000 pesos en concepto de la compra de 20 jaulas, dos redes para plazas, los honorarios de diez empleados y el costo de traslado de las palomas.
Diego Santilli, ministro de Ambiente y Espacio Público, advirtió que este método no representa una solución definitiva del problema, ya que las palomas suelen retornar a sus lugares de origen y se reproducen con gran velocidad. "No las vamos a erradicar totalmente, pero de a poco ofreceremos una solución para los lugares más comprometidos", comentó.
Para llevar adelante este plan de captura de palomas, la Ciudad hizo un estudio preliminar: atraparon aves en zonas con alta densidad poblacional, las censaron, y luego las liberaron en una zona alejada con baja densidad poblacional.
El primer dato de importancia que arrojó este programa fue que las 256 palomas capturadas correspondían a la especie Zenaida auriculata (torcaza común). Se trata de una especie oportunista y con una dinámica más variable que la paloma común, ya que tiene la capacidad de volver a su lugar de nidificación y, por lo tanto, no afecta la vida de los pichones.
"Estos operativos se realizan en el marco de una estrategia de dilución, que consiste en trasladar ejemplares de zonas con alta densidad poblacional, como la comuna 2 (Recoleta), a otras con una menor densidad. No se pretende combatir a esta especie, lo que se busca es lograr el equilibrio ambiental adecuado entre la población humana y la de las palomas, sin practicar el exterminio ni acciones ilegales", dijo Santilli.
Las sueltas de los ejemplares en algunos barrios será de no más de 50 aves. Según la Ciudad, estos operativos de captura no perjudican a la especie. El argumento es que los ejemplares adultos se encuentran en la etapa de nidificación y, como aún no han terminado de construir sus nidos y no tienen pichones que alimentar, si se los dispersa liberándolos en zonas alejadas, se reducen las probabilidades de que regresen a su primera morada. Además, al no haber pichones aún, se evita su muerte por desatención del nido.
Consultados por LA NACION, especialistas en colombofilia (adiestramiento de palomas para mensajería) coincidieron en que el método de captura en jaulas puede resultar efectivo, aunque debe hacerse de manera cotidiana.
"Las palomas no son una plaga, aunque cumplen todos los requisitos para serlo. Todavía no han sido tomadas como tal, lo que hoy en día dificulta su tratamiento", dijo Edgardo Marcos, docente de la cátedra de Salud Pública de la Facultad de Ciencias Veterinarias de la Universidad de Buenos Aires y subdirector del Instituto Luis Pasteur.
A mediados de este mes se realizará en la ciudad un taller de expertos en palomas torcazas para conocer sus particularidades y también precisar cómo controlar su reproducción. "El año pasado estudiamos a las torcazas y para este año contamos con mucha más información. De ahí que elaboramos un plan para controlarlas y evitar su crecimiento excesivo", señaló Santilli.



