El restaurante Alé Alé se mudó de su antiguo y conflictivo lugar
Después de amenazas de desalojo y noches de resistencia en el comedor de Estado de Israel 4503, los trabajadores constituidos en cooperativa se instalaron en un nuevo local de Palermo
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Después de varias amenazas de desalojo y noches interminables dentro del restaurante de Estado de Israel 4503, los trabajadores de "Alé Alé" ya pueden trabajar "en paz" en un nuevo inmueble. El anuncio del cierre del comercio, a fines de 2012, provocó el rápido accionar de los empleados que conformaron una cooperativa para continuar con las tareas. El conflicto por los puestos laborales se solucionó, al menos parcialmente, y, desde hace algunos días, los socios atienden en un nuevo local en Palermo.
La nueva sede del tradicional restaurante "Alé Alé" se encuentra en la intersección de Cabrera con Lavalleja, a cinco cuadras de su antigua ubicación. "Pensamos que nos iba a costar un poco que la gente viniera, pero la verdad es que estamos trabajando muchísimo. Están los mismos comensales que antes y los vecinos del barrio nos estaban esperando", dijo, conforme con la situación, Andrés Toledo, presidente de la cooperativa.
A través de la asistencia económica delInstituto Nacional de Asociativismo y Economía Social (Inaes), que depende del ministerio de Desarrollo Social nacional, los 40 trabajadores socios recibieron un millón de pesos para refaccionar el inmueble y concretar los primeros pagos de un alquiler que se extenderá 10 años, según contó Toledo a LA NACION.
En diciembre de 2013, y tras nueve horas de incertidumbre y tensión, los empleados de la parrilla lograron que se pospusiera, una vez más, un nuevo intento de desalojo del local. La medida había sido solicitada por los dueños del comercio. Para negociar, los cooperativistas les ofrecieron a los propietarios el pago de un alquiler de 50 mil pesos a abonar durante los próximos seis meses.
Los trabajadores de "Alé Alé" conformaron la cooperativa luego de que el Grupo OJA, dueño de una cadena formada por otros restaurantes como "Don Battaglia", "La Soleada", "Los Chanchitos" y "Mangiatta", intentaran a fines del 2012 cerrar los restaurantes tras presentar quiebra. Para los empleados no había pagos de sueldos atrasados ni indemnizaciones, denunciaban.



