En marzo, el 80% del microcentro será de prioridad para los peatones
La ciudad sumará en total 76 cuadras con calles y veredas niveladas, bancos, árboles y luminarias LED; quejas por las motos que estacionan sobre las veredas
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Llegar al microcentro, cumplir con el trabajo o hacer un trámite y salir lo más rápido posible. Ése era el concepto de quien acudía por algún motivo a la zona delimitada por las avenidas 9 de Julio, Santa Fe, Alem y Rivadavia. Pero desde 2011 hasta hoy el concepto fue cambiando abruptamente. Y la Ciudad prevé que en menos de dos meses el 80 por ciento de las calles del microcentro ya sean de prioridad para los peatones.
La primera etapa se llevó adelante entre 2011 y 2013, y contempló la remodelación de 63 cuadras, que fueron reacondicionadas para que los peatones pudieran transitarlas con mayor comodidad. En esta segunda etapa del plan, se alcanzarán 76 arterias. La idea es desalentar el uso del automóvil y darles prioridad a peatones y ciclistas.
El trabajo incluye ensanchamiento de veredas; nivelación de calzadas y tapas de sumideros; pintura de las líneas blancas y amarillas, y la construcción de cordones. También el recambio de dársenas de colectivos y la colocación de rejas de desagües y tocones para evitar que los vehículos circulen por las veredas.
El gobierno porteño dispuso, también, 13 dársenas exclusivas de carga y descarga de mercadería, y así evitar el congestionamiento de tránsito; esta disposición también funcionará para hoteles y bancos, con un tiempo limitado de estacionamiento. La idea es que quien deba realizar un trámite lo haga rápidamente y luego libere el espacio. De todas maneras, nadie respeta esta normativa.
Además, se prevé un lugar exclusivo para estacionar motos y bicicletas. Eso sí: la mayoría lo hace sobre las veredas, obstruyendo el paso de peatones, y los controles son escasos. Numerosos transeúntes se quejan por este repetido incumplimiento.
Tres años atrás, las veredas tenían apenas un metro y medio de ancho y los colectivos circulaban en todas las calles del microcentro. Hoy, las aceras fueron niveladas con la calzada y el espacio para el paso de vehículos es mucho menor.
"Históricamente, el centro era un lugar al que la gente venía a trabajar y a hacer trámites y escapaba lo más rápido posible. Y ahora cambió", contó a LA NACION Patricio Di Stéfano, subsecretario de Uso de Espacio Público de la ciudad. "Algunas veredas tenían un metro y medio de ancho, había colectivos en todas las calles, autos estacionados, no había contenedores de basura, y mucho menos soterrados como ahora", agregó el funcionario.

El plan de peatonalización, que obliga al transporte público a circular por las avenidas, incluyó la renovación de estas arterias para optimizar el paso de colectivos y taxis.
Otra transformación de la zona está marcada por la colocación de contenedores soterrados para que la basura se deposite bajo tierra y la zona sea más higiénica y agradable. Además, se hizo hincapié en el ordenamiento de la publicidad en comercios, eliminando la cartelería que estuviese fuera de normativa en la vía pública. Y se recambiaron las luminarias y todas cuentan con tecnología LED.
Como parte de una iniciativa más "amigable con el medio ambiente", se plantaron más de 300 árboles en casi todas las cuadras, siguiendo el concepto de "microcentro verde", también se colocaron jardines verticales y macetas. Por otra parte, ya comenzaron a instalar nuevos bancos para que los transeúntes puedan sentarse a descansar.
"Antes, el microcentro era 70% para los autos y sólo 30% para la gente; con este plan integral se buscó revertir esos porcentajes y que la zona sea más confortable tanto para el que trabaje como para el turista", dijo Di Stéfano.
"Hubo un redescubrimiento del microcentro de la ciudad", agregó el funcionario. Uno de los cambios más notorios fue la instalación de bares y restaurantes con mesas a la calle, para quienes quieran disfrutar de un recreo al aire libre. "Es un placer que haya disminuido el ruido. Almorzar en la calle, al sol, sin colectivos ni esmog es genial", comentó Lucila, una administrativa que hace siete años trabaja en el microcentro.
Para fines de marzo se estima que las nueve cuadras restantes estén listas, trayecto que cubre la calle Esmeralda entre Marcelo T. de Alvear y Paraguay, y entre Córdoba y Rivadavia. En tanto, Tucumán, Viamonte y Paraguay, entre 9 de Julio y Alem, deberán esperar hasta 2016 para ser remozadas.
El presupuesto total del proyecto asciende a 200 millones de pesos y prevé la renovación de fachadas en 90 edificios emblemáticos de la zona, cuya finalización está prevista para agosto de este año.
Sótanos inundados
- Desde que el 9 de diciembre último se rompió un caño de agua de la empresa AySA en la calle Esmeralda, aparentemente por las tareas de peatonalización, varios sótanos quedaron anegados.
- En la cuadra de Esmeralda al 800, al menos cinco espacios subterráneos sufrieron problemas por la acumulación de agua. Entre ellos, el sótano de la librería anticuaria Helena de Buenos Aires.
- Además de la rotura del caño, se sucedieron días de lluvia, con lo que esos sótanos sufrieron 9 inundaciones de distinta magnitud en los últimos 50 días.



