En medio de una polémica, Uber empezó a capacitar choferes

La empresa se reunió con 120 de los 7000 inscriptos para adherir al servicio, que conecta por medio de una plataforma a pasajeros con conductores particulares; los taxistas protestaron en su contra
Evangelina Himitian
(0)
29 de marzo de 2016  

Los taxistas se movilizaron ayer en contra del lanzamiento de Uber e intentaron boicotear el encuentro con los postulantes al servicio
Los taxistas se movilizaron ayer en contra del lanzamiento de Uber e intentaron boicotear el encuentro con los postulantes al servicio Crédito: Marcelo Gómez

La convocatoria movilizó tanto a los interesados en ser parte del nuevo sistema como a aquellos que se oponen férreamente a que comience a funcionar. Ayer, Uber -aplicación móvil que conecta pasajeros con conductores particulares- movió su primera ficha para empezar a operar en el país: se reunió con unos 120 de los casi 7000 argentinos postulantes a convertirse en choferes del servicio y los instruyó sobre las condiciones de trabajo.

Aunque todavía no se anunció la fecha en la que Uber empezará a funcionar en la ciudad, la jugada movilizó al gremio de los taxistas, que en pocas horas se organizaron en contra del sistema. Montaron una protesta en la puerta del hotel Castelar, donde se realizaba el encuentro. Con carteles que proclamaban "Fuera Uber", cantaron, silbaron y hasta arrojaron piedras contra los ventanales cuando alguien se acercaba al vidrio. Así, Uber hizo su aparición en la Argentina.

Se trata de una plataforma que permite a los usuarios solicitar un auto para trasladarse desde un teléfono celular y que ya generó grandes expectativas entre el potencial público local. Sin embargo, a diferencia de los taxis o los remises, los choferes no poseen licencia profesional, sólo se registran en la página y ofrecen sus servicios a los usuarios.

El sistema nació hace siete años y, pese a que en casi todo el mundo enfrentó la resistencia de los taxistas, hoy opera en 400 ciudades de 63 países. En París, tras fuertes protestas, sus ejecutivos fueron detenidos y aún están en una etapa de negociaciones con las autoridades. En Madrid fue prohibida y en México se la obligó a respetar normas específicas.

La tarifa de Uber responde a tres variables: una base, que en otros países suele ser un dólar; una suma por trayecto, y otra por tiempo. El servicio resulta entre un 20% y un 35% (y hasta 50%) más barato que un taxi, ya que el conductor no tiene que pagar la licencia ni tramitar registro profesional ni pagar un seguro por transporte de pasajeros ni la radiofrecuencia, entre otros gastos. No obstante, el precio final oscila en función de la oferta y la demanda.

"Esta gente viene a desregular el mercado del transporte y ni siquiera es una empresa que exista en la Argentina. No son iguales condiciones de trabajo. Vienen a robar nuestro trabajo", vociferó indignado Alberto Rodríguez, secretario de la Asociación de Taxistas de Capital, que irrumpió ayer en la charla. "Andate, vos sos de la mafia de los taxis", le gritaron los futuros choferes de Uber al segundo taxista que logró ingresar.

El desembarco en el país se prevé complicado. "No competimos contra los taxistas, sino contra el auto particular. Si las autoridades determinan que no podemos operar nos vamos, pero hasta que eso no ocurra estamos acá", garantizó Max Cortez, responsable de comunicar la estrategia de Uber a los nuevos choferes.

En la Argentina, los taxistas, con el secretario general del Sindicato de Peones, Omar Viviani, a la cabeza, están dispuestos a frenar a Uber. "Quieren desregular todo el sistema. No lo vamos a permitir bajo ningún concepto", advirtió y anticipó que presentarán un proyecto de ley para prohibir el sistema. Esgrimen el argumento de que la legislación local no habilita este tipo de servicio; también, razones de competencia desleal. Efectivamente, la ley 3622 especifica que se puede abordar a un taxi en la calle o mediante una llamada a un servicio de radiotaxi. Nada más.

Desde noviembre del año pasado, tanto Uber como la Ciudad mantienen conversaciones junto con otros organismos para avanzar en la implementación del sistema. "Pero no encontramos la velocidad necesaria para generar esos cambios a tiempo para el lanzamiento", dijo Soledad Rodríguez Lago, gerente de comunicación de Uber para el Cono Sur.

Desde el Ministerio de Transporte de la Nación dijeron que sólo tiene injerencia la Secretaría de Transporte porteña, cuyos responsables no realizaron declaraciones.

"Me anoté para ver si se abre un nuevo mercado. Desde hace 15 años que manejo un taxi, tengo mi propia licencia, pero entiendo que esto es lo nuevo y hay que estar ahí", aseguró a LA NACION Raúl Perona, de 56 años, que ayer participó de la charla.

"Yo todos los días hago 34 km desde Nordelta, donde vivo, hasta el centro, donde tengo una importadora. Tengo un amigo en el exterior que empezó a hacerlo y se convirtió en su trabajo. No aspiro a eso, pero sí a aprovechar esos viajes que hago yo solo de ida y vuelta", agregó Eduardo Gutiérrez, de 44 años.

La plataforma tiene dos modalidades de operación: un servicio tipo ejecutivo, llamado UberBlack, y otro tipo usuarios particulares, que es la que empezará a operar en Buenos Aires: la modalidad UberX. El pasajero baja la aplicación, se registra y deja los datos de su tarjeta de crédito.

"Con sólo un toque en su celular, el usuario se conecta y pide un Uber, y el auto más cercano llega unos minutos después a buscarlo. En el momento, el usuario recibe la información de quién es el chofer, el tipo de auto y patente, y puede compartir esa información por seguridad; también, el trayecto y tiempo de llegada", se explicó ayer. Al conductor Uber le pagará una vez por semana todos los viajes, pero le retendrá el 25%.

Pasos para pedir un auto

  • 1) Descargar la app en un smartphone con iOS o Android
  • 2) Registrar una tarjeta de crédito o débito
  • 3) Indicar dónde comienza el viaje y el destino
  • 4) Aceptar la propuesta de costo y duración del viaje

ADEMÁS

MÁS leídas ahora

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.