Hubo problemas en dos ramales del Mitre
Tras la caída de un cable, los trenes a Suárez y Mitre no circularon por tres horas
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Dos de los tres ramales de la línea de trenes Mitre permanecieron ayer interrumpidos durante tres horas, por la mañana, debido a la caída de unos cables en las vías, a la altura de la estación del barrio porteño de Coghlan. Y el ministro de Interior y Transporte de la Nación, Florencio Randazzo, no descartó que se hubiera tratado de un sabotaje.
Así, el servicio estuvo paralizado luego de que el ferrocarril Mitre incorporara desde anteayer nuevas formaciones fabricadas en China en el tercer tramo, Retiro-Tigre, que no se vio afectado por el mencionado episodio.
Por la caída de cables, permanecieron interrumpidos entre las 5.30 y las 8.30 los ramales que unen Retiro con las terminales Bartolomé Mitre y José L. Suárez.
Fuentes de la concesionaria Corredores Ferroviarios indicaron ayer que, en primera instancia, se habría tratado de "la caída de cables de alta tensión", pero, finalizados los trabajos en la zona, aseguraron que eran cables de "telecomunicaciones".
Cuando LA NACION consultó a voceros de la concesionaria respecto de si se había tratado de un sabotaje, indicaron: "No podemos afirmarlo, estamos trabajando en solucionar esta situación".
Por su parte, Randazzo consideró que fue "un hecho absolutamente extraño, muy raro", y añadió: "Así que nosotros no descartamos absolutamente nada".
Consultado por Radio Continental sobre un eventual sabotaje, respondió: "No lo descartamos. Yo ya a esta altura no descarto nada. Hay problemas que naturalmente tiene el servicio, pero hay problemas permanentes de cosas que muchas veces no se conocen y en este caso (se trató de) un cable aéreo en un lugar donde ni siquiera estamos haciendo obras".
La semana pasada, decenas de pasajeros vivieron minutos de incertidumbre y angustia entre una densa humareda que ingresó a los vagones producto de un cortocircuito en el primer boggie de un tren del Mitre que viajaba con destino a José León Suárez.
Por temor, los usuarios saltaron por las ventanillas y puertas, y dos mujeres sufrieron fracturas expuestas, además de otras 23 personas que terminaron con traumatismos leves.
Sospechas
El incidente ocurrió cuando el tren eléctrico tomó contacto con un rollo de alambre de púas de unos 15 metros que estaba sobre la vía, por lo que la empresa no descarta que se haya tratado de un hecho intencional.
Entonces, Randazzo también había avalado esta teoría. "Investigaremos cómo fue que un rollo de alambre llegó a las vías, generando la detención del tren y la alarma de los pasajeros", aseguró el funcionario.
Cerca de las 14 del martes de la semana pasada, la formación de cinco vagones había salido de la estación Villa Urquiza y metros después sufrió el desperfecto entre los cruces de las calles Aizpurúa y Ceretti. Por protocolo de seguridad, y debido a la investigación, fue interrumpido el servicio de toda la línea. Horas después se restableció en su totalidad.
Como ocurre cada vez que un tren queda varado en la vía, el peligro para los pasajeros estuvo cerca, ya que dieron los primeros pasos a centímetros del tercer riel, por donde circula la energía eléctrica. A pesar de que el servicio se interrumpe por seguridad, allí queda energía residual.


