La escultura de Güemes, otra víctima del vandalismo
Robaron el sable, las espuelas y las riendas del caballo, todos de bronce, del tradicional monumento situado en Belgrano
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La escultura del general Martín Miguel de Güemes sigue firme en Figueroa Alcorta y La Pampa, pero, producto del vandalismo, ya no cuenta con el sable, las espuelas y las riendas del caballo, todos de bronce. A pesar de erguirse a 20 metros de altura, eso no fue un impedimento para que, el fin de semana pasado, fuese atacado y pasase a engrosar la lista de monumentos históricos dañados de la ciudad, junto a la del comediante Alberto Olmedo y a la obra de arte La dama del Cántaro , entre otras.
"Es indignante. Con estas cosas, la inseguridad nos roba día a día la libertad por la cual nuestros próceres dieron la vida", dijo a Clarín Martín Güemes Gálvez, sexta generación de descendientes del prócer.
En la misma línea, Rodolfo Plaza Navamuel, vicepresidente del lnstituto Güemesiano se mostró dolido. "Este monumento es una réplica del que está en Salta, que es de 1931 y lo hizo Víctor Gariño. Yo sé que se hicieron trámites en el Gobierno porteño para que lo protegieran, ojalá le presten atención. Es el monumento de uno de los héroes pilares de la Argentina, con San Martín y Belgrano", explicó.
A pesar de la reiteración de actos de vandalismo contra el patrimonio cultural, pocas veces se efectivizan sanciones. Según datos suministrados por el Ministerio Público Fiscal de la Ciudad, el año pasado terminó archivado el 78% de los expedientes por infracción del artículo 80 del Código Contravencional de la Capital, que establece que se castigue a quienes ensucien bienes con 1 a 15 días de trabajo de utilidad pública o multa de 200 a 3000 pesos; las sanciones se elevan al doble cuando los objetivos son estatuas, monumentos, templos religiosos, escuelas u hospitales.
Los gastos para reparar todos los daños a las esculturas, según estimaciones, demandarán a la ciudad, este año, más de $ 12 millones.



