La Plata, pero en pequeña escala
El original trazado del pasaje recuerda a la capital provincial
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El pasaje Butteler toma el nombre de su mentora, Azucena Butteler, una filántropa que a principios del siglo pasado donó el terreno delimitado por las avenidas Cobo y La Plata y las calles Zelarrayán y Senillosa, con el objetivo de que allí se construyera un barrio de viviendas obreras.
Según el arquitecto Rolando Schere, se trata de un diseño urbanístico único en la ciudad. "Las particularidades son que tiene un corazón de manzana común y público al que se puede ingresar por cada esquina" y que "las calles son públicas entrando por las diagonales", describe Schere, quien además es autor del libro Pasajes, donde estudia la historia de diversas callecitas de Buenos Aires.
"Es como una ciudad de La Plata, con sus diagonales y plaza central, pero en pequeña escala", resume el profesional. De acuerdo con su interpretación, los vecinos disfrutan de un tipo de diseño "inteligente y novedoso", que difiere de otros más comunes en la misma época, como la "manzana fideo", es decir, líneas paralelas más angostas. Este tipo de particiones, agrega, respondía a la necesidad de "tener mayor densidad y frentes más amplios en lotes chicos y con salida al espacio público".
Las viviendas, que estuvieron listas en 1910, respondieron al típico diseño de "casas chorizo" de dos o tres habitaciones, una cocina y un baño. En la mayoría de ellas, los lotes tiene forma rectangular, aunque los que están en las esquinas son triangulares o trapezoidales. Mientras que algunos frentes dan a las calles exteriores, otras tienen su fachada hacia el pasaje Butteler, y entre sí comparten una medianera.
Para Schere, las viviendas sí responden a un formato común en la época, mas no el trazado de las calles, cuyo creador, según explica el arquitecto, permanece en el anonimato. "Es una solución muy atípica y una idea de lo público bastante única en la Argentina e incluso en el exterior. Es absolutamente original y muy valioso como espacio público", agrega.
El pasaje fue declarado área de protección histórica por la Legislatura porteña en 2010.



