La previa, con barras, cánticos y pinturas
Distintas organizaciones sociales con los mismos reclamos buscaron hacerse escuchar
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Entre cantos, pancartas y pintadas, cientos de manifestantes se reunieron ayer frente a la Legislatura porteña. El pacto Pro-K, el traspaso del subte, presupuesto a la educación y la urbanización de las villas fueron los principales temas convocantes.
Bajo el calor de la tarde y con enojo visible, miembros de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA), la Corriente Clasista y Combativa (CCC), el Partido Obrero (PO), metrodelegados, representantes de la Isla Demarchi, de la villa Rodrigo Bueno, la Villa 31 y la hinchada de Huracán intentaron hacerse escuchar.
Las puertas del edificio de Perú 130 fueron atacadas con pintura y las paredes terminaron con leyendas en aerosol. "Estamos en contra de un paquete de leyes negativas para el futuro de la ciudad", dijo Marcelo Ramal, del PO, quien sintetizó: "La cesión de tierras públicas para operaciones empresarias y para el plan Procrear y la habilitación para construir megatorres en el pulmón más importante de la ciudad".
Los reclamos eran los mismos para todos los allí reunidos. Además, un grupo de docentes de Ademys pedía más presupuesto para la educación pública y exigía la quita de subsidios a escuelas privadas.
Lo llamativo fue que había grupos interesados en temas cuyo tratamiento no estaba previsto para ayer. Fueron los casos de vecinos de las villas Rodrigo Bueno, 31 y 31 bis, que pedían urbanización, y de los hinchas de Huracán, que no quieren perder el predio llamado La Quemita.
Diputados de diferentes fracciones recibieron, además, a los metrodelegados Pianelli y Segovia, quienes se oponen a que el servicio sea declarado "esencial" y, por lo tanto, se limite el derecho de huelga de los trabajadores, ya que deben cumplirse cronogramas de funcionamiento rigurosos. "Hay que asegurar el funcionamiento del subte. Pero estamos abiertos a tratar otras propuestas", dijo Martín Ocampo, autor del proyecto para regular el subte. Al término de la reunión, los legisladores ratificaron lo que ya se sabía: que el proyecto no sería tratado ayer -se pospuso hasta el jueves 20- y que analizarían los reclamos de los representantes sindicales.



