Los proveedores de Internet dicen que no se puede bloquear Uber sólo para los porteños
Respondieron así a la orden judicial de dar de baja la aplicación para solicitar viajes
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Con 500.000 descargas y 37.000 choferes asociados, Uber no se detiene. Y, luego de que los proveedores de Internet confirmaron que resulta técnicamente imposible desactivar la aplicación sólo para el ámbito de la Capital, el servicio ya se perfila como imparable, pese a los cuestionamientos oficiales y el rechazo sectorial de los taxistas.
A mediados de abril último, el Ministerio Público Fiscal porteño solicitó el bloqueo del sitio y de la aplicación Uber, por considerar que su lanzamiento en la ciudad de Buenos Aires es ilegal, dentro de la normativa que regula el funcionamiento del transporte local. El pedido ocurrió en medio de la guerra entre taxistas y la compañía, que ofrece un servicio que vincula a pasajeros con choferes particulares. Unos días más tarde, la jueza Claudia Alvarado dio la orden para dar de baja al servicio.
El encargado de gestionar el bloqueo es el Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom), que al recibir la orden judicial debe instruir a los proveedores de Internet que operan en el país a imponer el bloqueo correspondiente (como sucedió, por ejemplo, con The Pirate Bay).
Ayer, el Enacom publicó el dictamen 1015 que, acatando el mandato judicial, instruye a las compañías que dan Internet para que impidan a los usuarios el acceso al sitio web de Uber, y para que frenen la comunicación de la aplicación de Uber con sus servidores.
El problema, confirmó a LA NACION una fuente del Enacom, es que lo solicitado es imposible de concretar. Ya lo habían adelantado los expertos cuando la fiscalía hizo su pedido original: no hay cómo realizar un bloqueo geográfico certero acotado al territorio de la ciudad de Buenos Aires. Y hacerlo en el nivel nacional afectaría los derechos de los habitantes de otros municipios, cuya reglamentación de tránsito podría permitir el uso de Uber.
De hecho, en el Enacom ya están recibiendo informes de los proveedores de Internet que se excusan de cumplir el pedido de la Justicia porteña, porque no tienen cómo hacerlo efectivo.
El lapso transcurrido entre el mandato de la jueza Alvarado y la resolución de la Enacom tuvo que ver con varios rechazos: los pedidos estaban mal hechos, lo que originó un ida y vuelta burocrático que se resolvió recién ayer.
Así que, por ahora, seguirá la polémica, mientras los usuarios todavía aprovechan la posibilidad de contratar viajes en autos particulares a precios más accesibles que los de un taxi o un remise, mediante un teléfono móvil.
El gobierno porteño dice que Uber no cumple la ley vigente en la ciudad. Según el Código de Tránsito y Transporte de la Capital, sólo puede solicitarse un taxi espontáneamente en la calle o mediante una llamada a una firma de radiotaxi, que a su vez es la única empresa autorizada a disponer aplicaciones móviles, SMS o servicio online para pedidos.
La ley 451 de faltas sanciona con multas a aquellas empresas de radiotaxi que funcionen sin habilitación, y a quien asigne viajes solicitados por vía telefónica y por telefonía móvil de manera no autorizada. Uber no sólo no cuenta con los permisos necesarios, sino que ni siquiera tiene un CUIT registrado ante las agencias impositivas. En Buenos Aires, la empresa respetó su estrategia mundial, de primero lanzar el servicio y luego negociar con las autoridades un marco regulatorio.
De todos modos, Uber alega que, en la Argentina, el servicio que ofrece está contemplado en el Código Civil y Comercial, que "establece la figura del contrato de transporte y regula la relación entre prestador y prestatario".
Los taxistas acusan a la compañía de competencia desleal, ya que los choferes no tienen licencia profesional, no pagan seguros especiales ni impuestos, no deben someterse a los exámenes correspondientes ni los vehículos a la verificación técnica obligatoria para los taxis.
Pese a la oposición oficial, sectorial y judicial, los usuarios se animan a usar el servicio, aunque algunos empezaron a tener problemas para el pago con tarjetas de crédito. Nada que la compañía no haya vivido en otros países. Con más o menos problemas, Uber funciona en 400 ciudades.
Los números de Uber
500.000
Descargas
Se realizaron de la aplicación desde dispositivos móviles, durante el primer mes de funcionamiento del sistema.
37.000
Choferes
Se asociaron a la compañía para poder ofrecer viajes en sus automóviles particulares.
42
Acarreos
Realizó el gobierno porteño de autos detectados mientras circulaban al servicio de Uber.






