Quejas de algunos vecinos de Vicente López por controles en los accesos al paseo costero
Rige una prohibición de ingresar con bebidas alcohólicas y verifican los bolsos
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En desacuerdo con una disposición que el municipio de Vicente López adoptó en el Paseo de la Costa, principalmente los controles para acceder a este pulmón verde que uno de sus ingresos está a metros de las avenidas Del Libertador y General Paz, los vecinos que conforman la Asamblea Unidos por el Río aseguran que presentaron un escrito ante la justicia de San Isidro para solicitar que "se detenga la medida".
Ocurre que en los distintos accesos al paseo costero el personal de la comuna revisa bolsos y pertenencias de las personas para verificar que no se ingresen bebidas alcohólicas. "Es anticonstitucional", dijo a LA NACION Cristina Ventura, una de las 24 integrantes de la asamblea. "No pueden obligarte a que les muestres las cosas. Si te resistís, llaman a la policía. A mí me da vergüenza que estén viendo lo que tengo. Es privado", agregó.
Ella, junto a otros vecinos, sostiene que no existe una ordenanza municipal que autorice a revisar las pertenencias. Pero basta con asomarse a alguno de los once accesos que tiene el paseo costero para observar los carteles verdes con la advertencia de que está "prohibido" ingresar al predio con bebidas alcohólicas. Así también lo resaltan las normas de convivencia que publica el municipio de Vicente López en su web. Y son muchos los vecinos que están de acuerdo con esta disposición.
Los que se oponen a ser revisados aclaran que no están en contra de los controles para evitar el consumo de alcohol. "Tienen que chequear que dentro del predio nadie beba y punto", manifestó uno de los vecinos.
Muchos de ellos no comprenden la rigurosidad de los controles, que hasta ayer regían. Dolores Rodríguez dejó de ir al paseo costero después del 2 de enero, cuando, según relató, fue "trasladada y demorada" a una comisaría local luego de que se resistiera a mostrar el interior de la mochila que portaba en el acceso de la calle San Martín.
"Estaba con mi nena de tres años y una amiga. No me parecía correcto mostrar el bolso, porque nadie nos decía dónde figuraba que los inspectores de la municipalidad podían hacer esto. Sin ganas de seguir discutiendo, mostré la mochila. Cuando ya estábamos en el parque se acercaron tres policías y me dijeron que por disturbios en la vía pública me tenían que llevar", contó la mujer.
Desde el municipio explicaron: "Sólo se controla el ingreso de alcohol. Hemos logrado que el paseo sea un lugar para toda la familia, con una enorme oferta deportiva, cultural y social, en un clima de tranquilidad y alegría. Desde que se puso en marcha la medida no hubo un solo incidente ni disturbios".



