Renuevan un paseo de Recoleta
Desde hoy ensancharán las veredas del polo gastronómico situado en la calle Vicente López, entre Uriburu y Azcuénaga; contrapunto entre comerciantes y vecinos por la accesibilidad
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El tradicional polo gastronómico y turístico de la calle Vicente López al 2100, en Recoleta, empieza 2013 con aires de cambio. Hoy comienza el ensanche de las veredas situadas en esta arteria, de mano izquierda, entre Uriburu y Azcuénaga, que albergará nuevas propuestas y alternativas para porteños y turistas.
Los comerciantes de este enclave lindero al shopping Recoleta Mall (conocido como Village) están ansiosos por conocer los detalles de la obra de un paseo en el que se pueden degustar desde cortes de carne tradicionales hasta aceptar el desafío de "la guerra de las pizzerías".
El proyecto establece que las veredas se ampliarán hasta 2,50 metros, con prioridad para el peatón. Como se restringirán los tres carriles que hoy tiene la calle Vicente López en ese tramo, también se ganará mucho espacio, que los dueños de los locales gastronómicos piensan ocupar con más mesas y sillas.
"Lo que la gente busca es sentarse afuera, por lo tanto esta modificación resulta muy positiva y le agregará otro valor a este polo gastronómico, por cierto, uno de los más visitados de la Capital. Y, por supuesto, lo queremos aprovechar con más ofertas para los clientes", contó José Trassati, dueño de Puerto Montt Restó, uno de los sitios de Recoleta más visitados por los turistas extranjeros.
Los propietarios de Romario, La Continental, Sylver Pub, Puerto Montt Restó, De Azcuénaga y el tradicional Portezuelo dieron el visto bueno a la Ciudad para que comiencen las obras de remodelación, que estarían terminadas a fines del mes próximo y demandarán una inversión de $ 688.720.
"Estos trabajos sobre el entorno comercial de Recoleta, así como los que venimos haciendo en distintos barrios de la ciudad, les van a permitir a los vecinos disfrutar del espacio público en un ambiente más seguro y amigable", dijo a LA NACION el jefe de gabinete porteño, Horacio Rodríguez Larreta.
Los comerciantes de la zona están de acuerdo con el ensanche de las veredas y especulan con que servirán para "llenarlas con más mesas, lo que le dará un atractivo especial al lugar. Hoy, el poco espacio permite sólo una hilera", dijo el encargado de Portezuelo, un pub que tiene clientes durante todo el día.
Las nuevas normas les exigirán a los comerciantes modificar los toldos existentes y ajustar los parámetros de la cartelería. "La obra consiste en el ensanchamiento de la vereda y la adecuación a la normativa de los toldos, mesas y sillas de los comerciantes", explicó el presidente de la Junta Comunal, Facundo Carrillo.
Y agregó: "Con este trabajo buscamos revalorizar el circuito comercial, gastronómico y turístico del barrio", algo fundamental para que "Recoleta sea una elección de calidad tanto para vecinos de la ciudad como para la gente que visita toda la zona".
La obra se realizará con vallados en la vereda que evitarán cerrar toda la cuadra durante dos meses. "Si aceptamos fue porque la condición que pusimos es que se realice en enero, y no en noviembre o en diciembre, como se intentó hacer, cuando en esos meses facturamos el 30 por ciento del total del año", contó el encargado de Romario, que pidió la reserva de su nombre.
La guerra de las pizzerías
En Vicente López al 2100 tiene lugar lo que los gastronómicos llaman "la guerra de las pizzas", ya que allí se disputan los clientes los locales Romario y La Continental, además de Puerto Montt Restó. Estos tres sitios ofrecen una amplia variedad a la carta.
El resto de los pubs de este polo de Recoleta también ofrecen pizzas, porque "es lo que más se vende durante todo el año", según aseguran los comerciantes.
Para los vecinos, el ensanche de las veredas es positivo, siempre y cuando deje más espacio para caminar, algo que hoy no ocurre.
"Mirá cómo está esta cuadra, mientras se camina hay que esquivar sillas, las motos de los repartidores de comida y los que se quedan parados en la puerta de las tiendas", dijo María Ordóñez, que vive en Uriburu y Las Heras.
Los vecinos de la zona consideran conveniente, además, que se coloque un lomo de burro sobre Vicente López, antes del cruce con Uriburu, frente al Recoleta Mall, porque los vehículos que vienen con el semáforo en verde "nunca frenan, y las personas que se sientan a comer en las mesas sobre la vereda corren mucho peligro si ocurre algún accidente", apuntó un vecino.
Al apuntar las falencias de la zona en esas dos cuadras pobladas de turistas por la variada oferta gastronómica, los vecinos también señalaron a los populares "trapitos", que sólo permiten el estacionamiento de los vehículos a cambio de dinero.
Como pudo constatar LA NACION, en esta zona de Recoleta muchos automovilistas -en complicidad con los "trapitos"- dejan sus coches en doble fila porque no siempre hay lugar para estacionar.
<b>Del editor: qué significa.</b>





