Taxis porteños: más nuevos y cómodos
Tienen una antigüedad promedio de tres años; casi todos cuentan con aire acondicionado
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Taxis más nuevos, equipados con tecnología. Hoy, la antigüedad de la flota de 36.937 taxis que recorren la ciudad se redujo a menos de la mitad respecto de 2007: tienen un promedio de tres años, cuando en aquel año era de siete años y medio. Los viajes son más placenteros, aunque el servicio sigue restringido a un público muy reducido.
Aire acondicionado en casi todos los vehículos, cabinas modernas, butacas cómodas y con apoyacabezas obligatorio son algunas de las mejoras destacadas por los pasajeros.
"Hoy, el taxi que no tiene aire acondicionado es la excepción. Solamente veo rodados más viejos muy tarde a la noche o los domingos; en general son unidades nuevas y cuidadas", opinó María Mazaira, vecina de Villa Pueyrredón, que viaja al menos una vez por día en autos de alquiler.
En 2010, una ley porteña reguló estas prestaciones y, entre otras cuestiones, obligó a reducir la antigüedad de los vehículos. Como contrapartida a la creciente calidad de la flota, aún pocos aceptan pago con tarjeta y se observan cada vez más choferes que conocen sólo las principales calles de la ciudad y se guían por un GPS.
La Capital, según informó la Subsecretaría de Transporte y Tránsito de la ciudad, posee la flota de taxis "más importante del mundo". Esta afirmación no se sustenta en la cantidad de viajes que se realizan (unos 120.000 por día, según estimaciones oficiales), sino por el número de unidades disponibles, que supera al de ciudades como Nueva York, París, Berlín y Madrid.
Pese a las mejoras, la flota de taxis porteña debería tener una antigüedad de un año de promedio, ya que recorren 180.000 kilómetros por año y rápidamente tienen un desgaste que los obliga a visitar al mecánico con frecuencia. José Ibarra, secretario general del Sindicato de Conductores de Taxis de la Capital, dijo a LA NACION que el gremio trabaja "para llegar a que los taxis porteños tengan un año y medio de antigüedad, que es el tiempo en el cual se produce el desgaste del auto".
Para Ibarra, el calor de la ciudad obliga a tener el aire acondicionado encendido todo el tiempo y eso hace sufrir mucho al motor. "El esfuerzo es impresionante. Rápidamente, los vehículos se dañan. Por eso vamos a pedir que se firme una ley para que los taxistas podamos comprar nuestra herramienta de trabajo sin impuestos. Hoy, nosotros pagamos los taxis como un auto de lujo. Y el valor de reventa de un usado, cuando lo dejamos después de tres años con más de 400.000 kilómetros, es menor a la mitad", se quejó.
De los casi 37.000 taxis que hay en la Capital, unos 26.000 son conducidos por sus dueños; el resto, por peones que alquilan la unidad tras un pago diario que arranca desde los 750 pesos. Daniel Ibáñez es un peón que trabaja con un Corsa chico. Tiene una característica muy particular en los taxistas porteños: habla mucho.
"Hay autos más nuevos. Pasa que acá te controlan bastante. Hoy si tenés un auto castigado, el pasajero no sube. Elige los mejores taxis, porque el viaje no es barato. Y exige que esté limpio y nuevo. Igual sigue habiendo mucho chanta que no tiene ni los papeles del auto", aseguró.
Hoy, un viaje de más de 5 kilómetros en hora pico supera los 100 pesos. Ir y venir al trabajo equivale a un pasaje en colectivo entre dos ciudades a más de 200 kilómetros de distancia. La tarifa diurna es de $ 16,9 la bajada de bandera ($ 20,28 durante la noche) y $ 1,69 la ficha ($ 2,02 a la noche). Las fichas marcan cada 200 metros; cuando el taxi está parado, cada un minuto.
"Es carísimo el taxi en la Capital, pero a fines de mes es más barato que tener un auto propio", dijo Ezequiel Yañez, un contador público que vive en Palermo. Utiliza el servicio diariamente para ir y venir del trabajo, en el microcentro. Cuenta que gasta unos $ 3400 pesos por mes, cuando tener su auto equivaldría a $ 6400. "Además me subo a un taxi y llego rápidamente sin preocuparme dónde voy a estacionar que, además, es tan caro como dificultoso", agregó Yañez.
Marcelo Salguero es otro pasajero habitual y también nota las mejoras en la flota. "Casi todos tienen aire y también, ticketera. Y no es un dato menor que ofrecen el ticket. Además, muchos prohíben fumar, lo que se traduce en que no haya malos olores a bordo", sostuvo.
El gobierno porteño, por medio de la empresa Sacta, lleva adelante un sistema de evaluación constante tanto de autos como de choferes, con capacitaciones obligatorias y gratuitas, para que aumente la seguridad vial y la calidad del servicio. Del total de taxis, algunas pocas sociedades concentran las flotas más grandes, con más de 200 unidades. Entre 300 y 400 taxis pertenecen a mujeres, y el número de conductoras alcanzaría 350.
En un mundo hiperconectado crece el uso de aplicaciones para smartphones que permiten geolocalizar taxis dentro de un radio cercano, solicitarlo, conocer quién es el taxista que toma el pedido online y llegar finalmente a destino.
Usarlas es bastante sencillo. Cuando se baja la aplicación se crea un usuario con una clave, y el mismo GPS del teléfono reconoce la dirección donde se está. Easy Taxi es una de estas aplicaciones; se estima que unos 4000 taxistas la utilizan.
Resultados de los controles y de los exámenes profesionales
42.330
exámenes
Fueron los realizados durante 2015, luego del respectivo curso de profesionalización obligatorio.
95%
de aprobaciones
La mayoría de los choferes evaluados durante 2015 aprobaron el examen.
23.121
fiscalizados
Es el total de taxis que fueron sometidos a controles en lo que va del año. De ellos, sólo 546 recibieron infracciones por alguna irregularidad.


