Un sitio pequeño, con 500 habitantes
En Saldías coexisten un polo cultural, el tránsito pesado y los depósitos
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El barrio Saldías es un sitio singular, que está generando interés y una mística propia. Al evento cultural de este fin de semana, se le suman otras propuestas y proyectos ávidos por acceder al predio que tiene una ubicación estratégica, pero que no termina de abrirse al resto de la ciudad.
En los años 30, se construyeron allí viviendas para albergar a los trabajadores ferroviarios de la línea General Belgrano, que llegaba hasta Retiro. El paso del tiempo y la falta de integración permitieron que esta zona se convirtiera en un asentamiento de emergencia.
¿Es seguro visitar este lugar? Funcionarios de la ciudad, policías y vecinos sostienen que sí. La transformación de este sitio en un polo cultural, donde también ensayan bandas de música (Los Cafres, Vicentico y Los Pibitos, entre otras) en 60 estudios, lo ha convertido en un barrio mucho más seguro.
"Es un lugar muy tranquilo, no tiene nada que ver con las cosas que ocurren en la villa 31, por ejemplo. La gente que vive ahí trabaja en el ferrocarril Belgrano Cargas, en la azucarera Ledesma, o en el depósito Saldías. Es gente trabajadora", contó un vecino.
El barrio está custodiado por la comisaría 46» y personal de seguridad del Belgrano Cargas, que tiene sus oficinas en Retiro. Al estar sobre terrenos ferroviarios, el barrio está bajo la jurisdicción de la Nación. Y limita con Barrio Parque, el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (Malba), y el shopping Paseo Alcorta. Hacia Retiro, se extiende la villa 31, también crecida sobre terrenos ferroviarios.
Los visitantes que suelen entrar al barrio Saldías, con frecuencia dejan los vehículos en el estacionamiento de Paseo Alcorta, y luego completan el recorrido a pie.


