Una capilla está en riesgo de demolición

Construirán una torre de oficinas en el complejo de Las Victorias; allí se casó Borges con Elisa Millán, en 1967
Julieta Paci
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17 de octubre de 2012  

"Las cosas de Dios no se tocan, amén", dice un papel polvoriento que se asoma por debajo de la puerta verde de la capilla del año 1905, que forma parte del Convento de Las Victorias, situado en la calle Libertad 870.

El mensaje, escrito con tinta negra y letra desprolija, intenta defender a la capilla que corre riesgo de ser demolida, debido a que el gobierno porteño otorgó un permiso de demolición parcial y de obra nueva para construir un edificio de dos subsuelos de cocheras y de ocho pisos de oficinas.

"Lo que queremos es achicar la capilla, que hoy se encuentra en desuso, modificar su fachada y levantar un edificio, pero no se va a tocar nada de la iglesia", aclaró Marcelo Pomar, sacerdote y responsable del proyecto, que aseguró que cuentan con todos los permisos para hacerlo.

Ante esta situación, la asociación Basta de Demoler, que se ocupa de preservar el patrimonio arquitectónico porteño, impuso una acción de amparo contra el gobierno de la ciudad con el fin de que se impida la demolición del inmueble.

"Lo que solicitamos es que se rechace cualquier proyecto de construcción que pueda afectar al paisaje urbano y al valor histórico que representa la capilla. Es un sitio muy importante para el barrio y no puede de ninguna manera ser destruido", manifestó María Carmen Arias Usandivaras, presidenta de Basta de Demoler.

Arias Usandivaras explicó que el convento, donde se casó Jorge Luis Borges en 1967 con Elisa Millán y que cobija en su interior la tumba de Antonio Solari -un laico que se encuentra en proceso de beatificación-, está catalogado como edificio con protección estructural. Lo que significa que en la propiedad sólo puedan efectuarse modificaciones muy menores que no afecten su fisonomía.

En el marco del amparo, el Juzgado en lo Contencioso Administrativo y Tributario Nº 6 de la ciudad, a cargo de Patricia López Vergara, resolvió, de manera precautelar, suspender las obras.

Desde el Ministerio de Desarrollo Urbano porteño explicaron que, por el momento, todos los permisos para construir fueron suspendidos y que habrá que esperar a la resolución de la justicia para saber cómo continuará la situación.

La asociación Basta de Demoler sostiene que el conjunto arquitectónico neogótico que forman el Convento y la Iglesia Nuestra Señora de Las Victorias, construido entre fines del siglo XIX y comienzos del XX, estaría a punto de sufrir una drástica modificación. Denuncian el vaciamiento de la capilla y manifiestan que de sus interiores fueron extraídas piezas importantes, como mármoles, bronces y obras de artes.

Rosa Gómez Aquino, autora del libro Iglesias en Buenos Aires , dice con convicción que es necesario ser conscientes de que éste no es el único caso.

"Muchas propiedades únicas y valiosas ya han desaparecido de esta ciudad. Basta con recorrer las sucias, encarteladas y vandalizadas calles porteñas para notar que son numerosos los huecos o los edificios recién estrenados donde antes se emplazaba una casa de principios de siglo XX o un coqueto petit-hotel con exquisitos detalles art nouveau."

Pero Aquino no es la única preocupada; los vecinos también lo están. Ellos se niegan a la demolición y se resisten a que allí se construya un edificio con una prolongación sobre la terraza del resto del convento hasta la esquina de la calle Paraguay.

Según contaron desde la asociación Basta de Demoler, la obra desfiguraría la estructura original del complejo: el campanario no podría verse desde muchos ángulos, se produciría una mezcla de estilos arquitectónicos y la excavación y volumetría proyectada provocaría un gran impacto en el edificio.

"Los vecinos están muy convulsionados. Éste es un lugar histórico muy importante para el barrio y nadie quiere verlo destruido", contó el diariero Aurelio Feijjo, que trabaja desde hace 22 años en la esquina de Libertad y Paraguay.

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