Una emergencia en la maratón de 42 km reveló que se omitió el control del apto físico
Internaron a un corredor; según otros, no se pidió el certificado, que es obligatorio
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Una emergencia durante la maratón de 42 kilómetros que se corrió anteayer en la ciudad reveló que se omitió el control de los certificados de apto físico de los corredores. Desde diciembre pasado, es obligatorio que los participantes lo presenten y que los organizadores lo exijan.
Según pudo reconstruir LA NACION, alrededor de las 10.30, un corredor se desplomó a la altura del Planetario, en el kilómetro 39 de la competencia. Lo asistieron personas de la organización, a cargo de la Asociación Civil Carreras y Maratones Ñandú, que iniciaron las maniobras de reanimación. A los pocos minutos, una ambulancia privada lo trasladó al hospital Fernández, uno de los tres centros públicos dispuestos para asistir cualquier urgencia durante la maratón.
Llegó a las 10.58: había sufrido una arritmia. Durante el traslado, el corazón respondió al uso de un desfibrilador, un equipo portátil que produce una descarga eléctrica para restablecer el ritmo cardíaco normal. El paciente estaba ayer estable.
Dos semanas antes de la largada de la Maratón de Buenos Aires, en la que participaron 11.724 corredores, hubo una decena de comentarios en la página de Facebook de la competencia para que los organizadores aclararan si debían o no presentar el certificado médico para los 42 km.
"Yo hice la misma pregunta por chat y me respondieron que este año no hacía falta presentar el apto médico para participar ni para que te entregaran el kit. Solamente, firmar el deslinde", comentó en ese foro Guido Padovani.
El "deslinde" es un documento en el que el corredor declara "estar médicamente apto" y libera de responsabilidades a los organizadores, los auspiciantes y el gobierno porteño. Acompaña al certificado médico.
Del resto de los comentarios se desprende que varios participantes estaban a favor de la presentación del certificado, sobre todo desde la entrada en vigor de la ley 5397, que modificó la llamada "ley de gimnasios". El nuevo texto incorporó al running la exigencia de presentar el certificado médico a partir de los cinco kilómetros.
La ley también obliga a los organizadores a "exigir a los participantes la presentación" del apto médico cuando se inscriben y antes de la competencia.
"Corrí los 21 km de Buenos Aires y no me pidieron más que el deslinde. Imagino que, al ser el mismo organizador, debe ser igual", comentó en el foro Juan Martín Beccar Varela. Estefanía Hechelovski reclamó a los organizadores antes de la maratón: "En el reglamento informan que se requiere apto médico para participar, pero en la información para retiro del kit no lo menciona. Por favor, ¿podrán aclarar el tema? No es la primera vez que el reglamento dice una cosa y en otra parte de la misma página web dice otra".
Padovani ahondó: "Yo pregunté a la organización y me respondió que no es obligatorio... y los requerimientos para retirar el kit tampoco piden el apto médico... Si me lo llegan a pedir, ¡se arma!". En cambio, Val Ríos recordó: "Es ley desde febrero de este año presentar apto físico y ¡más en una maratón!".
LA NACION ayer no obtuvo respuesta del gobierno porteño sobre qué dependencia debe controlar la presentación del apto físico que exige la ley ni sobre lo ocurrido anteayer. Tampoco se pudo contactar con Ñandú.
El apto médico, según explicó el deportólogo y cardiólogo Norberto Debbag, es "muy importante para los deportistas", en quienes hay que "profundizar estudios" como el electrocardiograma o la ergometría. "Es para prevenir problemas, en especial cardiovasculares (como el infarto o la muerte súbita), que en el 85% de los casos se deben a afecciones cardíacas congénitas en los menores de 35 y a enfermedad coronaria en los mayores", indicó.



