Zombis y superhéroes: Buenos Aires no escapa de la revolución del cómic
El mercado porteño crece al igual que ocurre con el fenómeno a nivel mundial; este fin de semana miles de personas asisten a la convención Comic Con 2015
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Tony Stark intenta reiniciar un programa inactivo para mantener la paz. Pero falla. Entonces los superhéroes más poderosos, como Iron Man, Capitán América y Hulk, son puestos a prueba para salvar al universo del villano Ultrón y sus peligrosas amistades. Ésa será la tarea más difícil a la que se enfrentan Los Vengadores en su última película.
Sus muñecos, de distintos tamaños, reposan en los estantes de los locales de la galería Apolo, en Corrientes y Uruguay, el epicentro del cómic en la ciudad. También se los ve en las tapas de las ediciones de las historietas junto a Spiderman, Superman y Batman, o de las taquilleras sagas Walking Dead y Game of Thrones. Son los personajes y las historias que mayor admiración provocan en las más de 50.000 personas que asistirán, durante todo el fin de semana, a la convención Comic Con 2015.
Buenos Aires no escapó a la transformación global que acercó otro tipo de público a las tiendas de historietas. Una muestra de ello es lo que está sucediendo en el encuentro de comiqueros, en el predio de Costa Salguero, que comenzó ayer y se extenderá hasta mañana. El mismo encuentro tuvo, en 2013, 17.000 asistentes y, en 2014, 23.000.
Ya no se trata sólo de nerds y otakus movilizados por la calle Corrientes en busca de cómics, historietas o mangas. Todavía es una actividad de nicho, pero el impacto de los personajes de series televisivas y el cine acercó nuevos consumidores a un ambiente desconocido para muchos. También provocó que en diferentes barrios de la ciudad se organicen encuentros para intercambiar fascículos y revistas. Palermo, Villa Crespo, San Telmo y Parque Chacabuco tienen sus reuniones periódicas. También se organizan otras convenciones, como Comicópolis, en Tecnópolis.

"Hay muchos indicios para afirmar que la tendencia va en ascenso y seguirá así durante dos años más hasta que, tal vez, se sature el mercado", explica a LA NACIÓN Leonardo Llinas, uno de los organizadores de Comic Con. En los años 50 y 60 la Argentina fue productor de cómics y estuvo a la altura de los que se generaban en Estados Unidos, Inglaterra, Japón e Italia. "Esa época de oro murió y nació una actividad de nicho, hasta que se provocó un salto exponencial con las producciones de cine. El primer eslabón fue la película Iron Man y más tarde todo lo que ocurrió con el fenómeno de los zombis", agrega Llinas.
Se estima que en la Argentina hay unas 300 casas de venta de cómics, 100 de las cuales están en la ciudad de Buenos Aires, donde se concentra el mercado más grande. Luego se encuentran el conurbano y Rosario. La franja de consumo es amplia, pero el núcleo mayoritario son las personas de entre 14 y 25 años que compran entre cinco y seis cómics por mes a un precio que va de los $ 50 a los $ 150 por producto. Walking Dead, Avengers, Spiderman y Dead Pool son los más populares del momento.
"Ya había una base con series como X-Men, pero Walking Dead y Game of Thrones rompieron todo. Hace nueve años nadie sabía quién era Iron Man y ahora todos los pibes y pibas saben que Robert Downey Jr. es el protagonista de la película", resume Adrián Ruibal, el dueño de Planetary en la galería Apolo.
Mientras habla hay clientes que entran al local a averiguar precios. "¿Cuánto salen los muñecos del Hombre Araña? Mi nieto es fanático", pregunta una abuela. Otros, que pertenecen al mundo de los comiqueros, se sumergen entre cientos de historietas: tal vez buscan algo puntual o pretenden hallar un tesoro inesperado. Quién sabe.
Entre ellos, envuelto en su remera de Los Cazafantasmas, anda Sebastián Ale, quien se define como un verdadero nerd, freak o geek -todas variantes con las que se denomina a un fanático de los cómics-. "Alguien descubrió que vestirse o parecerse a un nerd era cool y todos andan con remeras de Batman, Superman o calzas de Spiderman. De eso se trata la moda, como antes pasó con las bandas o el Che", arriesga, crítico. "¿Cómo nos cae a los comiqueros? -interrumpe Ruibal-. Está bueno que se abra el mercado a nuevos clientes, pero también molesta que nos quieran enseñar de qué se trata."

Por si quedan dudas de la influencia de la televisión y el cine en la explosión del fenómeno, basta recorrer los pasillos de Comic Con. Hay stands de Disney, Marvel, Disney Pixar, 20th Century Fox, Fox, Warnes Bros., Canal Sony, AXN y Syfy. Por allí también está Laurie Holden, quien protagonizó el papel de Andrea en Walking Dead. También Edward James Olmos, reconocido por su actuación en División Miami y en la actualidad, en Battlestar Galactica y Agentes de SHIELD.
Entre cientos de adolescentes y adultos que se sacan fotos con los muñecos de ALF y ET, o escarban entre las ofertas de las tiendas de cómics y merchandising hay fanáticos que buscan un lugar arrastrando valijas o bolsos en los que llevan el disfraz. Están buscando un espacio para la transformación cosplay.
Emiliano Amante está vestido como Assasin Creed, un personaje de un videojuego. Está junto a Estefani Giorgi, con el traje de Capitán América. Están poseídos por niveles altos de adrenalina porque esperaron ansiosos el fin de semana en el que también se vestirán de otros personajes: Resident Evil, ella; Robin, él. "Participamos de todas las convenciones, pero acá está toooooooodo el mundo del cómic", asegura Estefani.
Por eso nadie quiere quedarse afuera y es una oportunidad comercial para la industria. "Las productoras de cine van en busca de posibles guiones de historietas. Walking Dead es una historieta de una editorial de segunda línea, menos reconocida, que hoy es un fenómeno. A nivel global pasó eso", afirma Salvador Sanz, uno de los dibujantes argentinos referentes de la actualidad.
Como asegura Matías Trimarchi, de la editorial Ovni Press, que tiene los derechos de Marvel en la Argentina, se vive "una segunda edad de oro de los cómics" de la que nadie quiere quedar afuera. Buenos Aires no escapa a ese fenómeno.
El diccionario de los cómics y las historietas
Cómics Es el término con que se conoce a las historietas estadounidenses, europeas y argentinas. Pueden ser de superhéroes o de series televisivas
Manga En Japón, como se denomina a las historias gráficas. En la ciudad de Buenos Aires existe un mercado amplio. La Revistería, en la galería Apolo, cuenta con cientos de ejemplares
Comiquero También conocido como nerd, freak o geek, es el fanático de los comics
Otaku Al igual que el anterior, pero para los fanáticos de manga. Hay quienes creen que se trata de un término despectivo para calificar a una persona
Cosplay Quienes se visten como un personaje o un superhéroe practican el cosplay. Incluye también imitar sus gestos o movimientos
Issue Puede ser un sinónimo de edición. Cada issue tiene un principio, un desarrollo y un final
Crossover Intervención de personajes de diferentes series o mezclas de argumentos



