
Ahora se usa láser en lugar del torno
Un recurso novedoso en odontología
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La sustitución del torno tradicional por un láser indoloro y nuevas metodologías para realizar implantes fueron algunas de las innovaciones presentadas durante el 25º Congreso Internacional de Odontología, realizado recientemente en Buenos Aires.
Los primeros usos del láser en odontología se remontan a la década del 70, pero hasta hace muy poco tiempo esta tecnología se aplicaba sobre los tejidos blandos: encías, mejillas y lengua, ya que al intentar emplearla en los dientes se producía recalentamiento y se quemaban sus nervios. Hace tres años, la Food and Drugs Administration (FDA) de los Estados Unidos aprobó el uso del láser de Erbio, eficaz para trabajar sobre las piezas dentarias. "Es silencioso e indoloro", describe el doctor Leonardo Stiberman, coordinador del Primer Encuentro Internacional de Láser en Odontología, realizado en el marco del Congreso.
Stiberman agregó que así desaparece la necesidad de anestesiar y se elimina el sufrimiento psicológico de los pacientes asociado con el sonido de la turbina. Las intervenciones son más rápidas porque no hay que esperar a que la anestesia haga efecto ni hay necesidad de interrumpir el tratamiento por molestias. "Eso redunda en otras ventajas, como la posibilidad de tratar varias caries en una sola sesión", dijo.
El doctor Donald J. Coluzzi, ex-presidente de la Academy of Laser Dentistry de los Estados Unidos y uno de los profesionales encargados de ensayar la nueva tecnología antes de su aprobación por la FDA, realizó la transmisión de sus experiencias en el Encuentro.
Según el doctor Coluzzi, el nuevo tratamiento es más preciso que el convencional. Con el uso del torno, la fresa gira y extrae junto con la caries parte del tejido sano. En cambio, el Erbio elimina la porción enferma, lo que permite hacer cavidades más pequeñas, que favorecen la conservación de las piezas dentarias, refirió a La Nación .
En los Estados Unidos el láser es utilizado por un 4% de los odontólogos mientras que, en la Argentina, los dentistas que lo adoptaron no llegan a la veintena. Uno de los mayores inconvenientes para su difusión es su alto costo, que en los Estados Unidos ronda los US$ 50.000. Sin embargo, el doctor Coluzzi afirma que el mayor flujo de pacientes compensa la inversión.
El dentista norteamericano aclara que el láser no actúa sobre el metal y que el mayor riesgo reside en la posibilidad de que el rayo se refleje y dañe los ojos del paciente o del profesional. Para evitarlo es obligatorio el uso de anteojos protectores para todas las personas que estén en el consultorio.
En cuanto a los costos del tratamiento, según el doctor Stiberman, en la Argentina es aproximadamente un 10% más caro que el convencional, pero las empresas de medicina prepaga no cubren este tipo de aplicaciones.
Nuevos implantes
Durante el Congreso se dictó también un curso sobre una nueva técnica para solucionar los problemas que se presentan al realizar implantes cuando el tejido óseo es insuficiente para albergarlos.
"El implante se aloja en el maxilar a la manera de una raíz artificial, pero cuando hay poco hueso -ya sea por accidentes, enfermedades o extracciones realizadas a edades muy tempranas- surgen inconvenientes", explicó el doctor Heriberto Rodríguez, coordinador del curso.
Un novedoso procedimiento desarrollado en el Hospital Universitario de Lausana, Suiza, permite solucionar este problema. En una sencilla intervención, que dura alrededor de cuarenta minutos, se hace un corte en el maxilar y se inserta un pequeño dispositivo de titanio que, a la manera de los aparatos de ortodoncia, separa lentamente, a razón de medio milímetro diario, un fragmento de hueso del macizo central. A medida que se estira, el tejido se regenera y, al cabo de dos o tres meses, se logra un crecimiento vertical de entre 8 y 10 milímetros, donde se pueden realizar los implantes y se extrae el mecanismo.
La operación es indolora, pues se realiza bajo anestesia. El doctor Rodríguez se refirió también a una novedosa técnica para lograr la rehabilitación del desdentado total del maxilar inferior en sólo ocho horas.






