
Cirugías plásticas y fiestas de quince
Especialistas observan un incremento de las consultas en menores de 18 años
1 minuto de lectura'
"Hoy, la consulta por cirugías estéticas comienza a los 15 o 16 años de edad", comentó a LA NACION el doctor Patricio Jacovella, subdirector de la Carrera de Especialista en Cirugía Plástica de la Universidad de Buenos Aires (UBA), que incluso recuerda haber visto llegar a su consultorio a una niña de 13 años para pedir un aumento de mamas.
"Le dije que no correspondía una operación de ese tipo a esa edad, y que además en la consulta deberían estar presentes sus padres porque ella era menor de edad", dijo el doctor Jacovella, para quien estas precoces intenciones de cirugías estéticas suelen verse asociadas mayormente con la edad también cada vez más precoz a la que las adolescentes se dedican al modelaje.
Pero fuera de la pasarela, la demanda por cirugías estéticas también se manifiesta hoy por debajo de la mayoría de edad. "Se ha dado más de una vez el pedido de cirugía de busto como regalo de quince -aseguró Jacovella-. La tendencia es alarmante y hay que saber decir que no, algo que no todos los cirujanos plásticos hacen."
"No es lógico realizar una operación de implante mamario antes de los 17 años, cuando todavía no se ha completado el desarrollo", explicó el doctor Manuel Sarrabayrouse, jefe del Servicio de Cirugía Estética del Hospital Italiano.
El lugar del padre
¿En qué lugar se paran los padres de estas chicas que consultan? "Cuando los padres vienen a la primera consulta junto a sus hijas, habitualmente es porque están de acuerdo -respondió el doctor Jacovella-. Cuando a la primera consulta viene sola la adolescente es porque sus padres no están de acuerdo, y para operarse antes de los 21 años es necesario que éstos expresen su consentimiento por escrito."
Según el doctor Sarrabayrouse, "las consultas al cirujano plástico de pacientes menores de 15 años suelen darse por otros temas, como las deformaciones nasales o las llamadas orejas en asa, y los que consultan no sólo son chicas sino también chicos".
"Tanto las orejas en asa como las narices grandes producen grandes trastornos que hacen que uno deba tomar en cuenta los aspectos psicológicos que se pueden resolver con una cirugía", completó el doctor Jacovella.
En casos en que la consulta por cirugías que corrijan narices u orejas desmesuradas corren por cuenta de menores, recomendó Jacovella, "es importante realizar una radiografía de muñeca para determinar si el hueso ha dejado de crecer. Si todavía está en crecimiento, es importante advertirles al paciente y a sus padres que la nariz o las orejas pueden seguir creciendo aún después de la cirugía".
¿Y la toxina botulínica?
En cuanto a tratamientos menos invasivos (no quirúrgicos), como el uso de toxina botulínica o de sustancias para rellenos faciales, éstos suelen ser motivo de demanda más allá de los 25 años, según dijo la doctora Laura Szafirstein, especialista en dermatología estética y miembro de la Sociedad Argentina de Dermatología (SAD).
"Aunque a veces se ven consultas de este tipo por parte de chicas adolescentes, éstas son esporádicas y en general están relacionadas con algún trastorno de la imagen corporal", concluyó la doctora Szafirstein.






